| Cerro del Cubilete | ||
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| Ubicación | ||
| Continente | América | |
| Cordillera | Eje Neovolcánico | |
| País |
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| Estado |
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| Municipio | Silao de la Victoria | |
| Localidad | El Cubilete | |
| Coordenadas | 21°00′43″N 101°22′08″O / 21.012, -101.369 | |
| Características | ||
| Tipo | Montaña | |
| Cota máxima | 2580 m s. n. m. | |
| Prominencia | 237 m | |
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| Mapa de localización | ||
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Ubicación del Cerro del Cubilete en Guanajuato | ||
El cerro del Cubilete es una montaña en el municipio de Silao, en el estado de Guanajuato que la dueña donó para la instalación en la cima del monumental Cristo Rey de la Montaña, mismo que por ser bendecido en 1923 la primera piedra por el nuncio papal, fue expulsado por Álvaro Obregón y fue bombardeado y dinamitado en 1928 por órdenes de Plutarco Elías Calles, como un embate contra los cristeros durante la Guerra Cristera, y reconstruido en los años de 1940.
Ubicado a 20 kilómetros de Silao y a 30 kilómetros de León. Tiene una altura de 2,579 metros sobre el nivel del mar, 150 metros más que el Machu Picchu en Perú.
El cerro del Cubilete perteneció a la hacienda de Chichimequillas (en el Municipio de Silao, Guanajuato), propiedad del abogado y diputado constituyente José Natividad Macías Castorena, quien autorizó la construcción del primer monumento a Cristo Rey en los terrenos donde se asienta actualmente la Ermita expiatoria. Macías Castorena, ocupó varios puestos en el gabinete de Venustiano Carranza, durante la revolución y fue perseguido por la facción obregonista que lo obligó al destierro en E.U.
En Silao, era conocida su relación con el Obispo.Emeterio Valverde y Téllez, impulsor del proyecto de construcción del monumento y peticionario de la autorización. Esta se logró, gracias a la lejanía del constituyente moderado, del radicalismo religioso y gubernamental, imperantes en ese momento histórico. El predio donde se construyó el monumento actual, perteneció a Doña Carmen Macías Torres, nieta de Natividad Macías, quién realizó la donación de los terrenos a mediados de los años noventa del siglo XX, cuando las AR (Asociaciones Religiosas) estuvieron en condiciones de poseer bienes.
En 1913, los obispos de México queriendo hicieron una solicitud de autorización al papa Pio X, informando que querían consagrar a México a través de la imagen de Cristo Rey en un monumento y ponerle una corona con estrellas en la cabeza y el cetro en su mano, siendo negada el 1 de noviembre de 1913, porque Cristo sólo tuvo una corona de espinas, siendo mucho más honrosa y preciosa que las piedras pretendidas, prefiriendo que estén al pie de la imagen, siendo coronado el 6 de diciembre de 1914.
Poco después de que el obispo Emeterio Valverde y Téllez celebró una misa en el cerro, el sacerdote Eleuterio de María Santísima Ferrer promovió colocar una placa conmemorativa, la idea se consolidó para añadir también una imagen del Sagrado Corazón de Jesús. El proyecto fue aceptado por el obispo, quien asistió al lugar el 12 de marzo de 1920 para colocar la primera piedra y el 11 de abril para celebrar la primera edificación. En octubre, durante las celebraciones del 25° aniversario de la coronación de la virgen de Guadalupe, el episcopado de México decidió hacer aún más monumental la obra, los trabajos correspondientes se iniciaron el 11 de febrero de 1923, durante el perído de Álvaro Obregón (1920-1924). En esta ocasión, la colocación y bendición de la primera piedra la hizo el delegado papal, el nuncio apostólico, monseñor Ernesto E. Filippi, por lo cual fue expulsado del país. Los trabajos fueron suspendidos debido a las políticas implementadas por el gobierno de Plutarco Elías Calles que consideraron la construcción como un desafío a su autoridad. El 30 de enero de 1928 el lugar fue dinamitado.

Una vez terminada la guerra Cristera, el arzobispo de Guadalajara, José Garibi Rivera, gestionó con el gobierno de Manuel Ávila Camacho la reconstrucción del monumento, de esta forma el obispo Valverde y Téllez colocó la primera piedra el 11 de diciembre de 1944.
Fue elaborado en la Fundición Artística S.A, que era propiedad del señor Pablo Portilla Lascuráin, en la Ciudad de México, siendo director de la misma el señor Joaquín Contreras Aldana, quien dirigió todo el trabajo de fundición, que fue hecho a base de bronce colectado de donaciones de la gente de todo el país, lo cual ocasionó que la elaboración fuera detenida en varias ocasiones a falta de material, por lo que, aunque iniciada su manufactura el 10 de diciembre de 1945 fue terminada hasta el 17 de agosto de 1949. La primera parte en ser terminada fue la cabeza, la cual realizó una gira misionera por el país. El obispo Valverde murió en 1948 cuando la construcción estaba muy avanzada, por lo que el 11 de diciembre de 1950, la obra fue inaugurada y bendecida por el obispo Manuel Martín del Campo Padilla.
El actual monumento a Cristo Rey fue construido por dos arquitectos mexicanos: Nicolás Mariscal Piña (autor del proyecto) y José Carlos Ituarte González, iniciándose la obra en 1944; Mariscal edificó antes una capilla a la misma advocación en un costado de la catedral de León, Guanajuato; y José Carlos Ituarte González construyó el templo expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús, en la misma ciudad. El ingeniero residente y responsable operativo de la construcción fue el ingeniero Carlos Olvera Pérez (Pinal de Amoles, Qro, 1906 - Monterrey, N.L., 1983).
El edificio actual sirve de base a la gigantesca estatua que mide 20 metros y pesa 80 toneladas siendo esta estatua de Cristo la más grande del mundo hecha de bronce y no concreto o mármol como las de otros lados, realizada por el escultor mexicano Fidias Elizondo. Al pie de la estatua de Cristo Rey, se encuentra la moderna basílica en forma de globo terráqueo. El Santuario tiene capacidad para alojar a un nutrido número de peregrinos que asisten todo el año, pero en particular para la fiesta de Cristo Rey, el último domingo del año litúrgico, durante el mes de noviembre. La simbología representada en la estatua y los dos ángeles reposan sobre un hemisferio de concreto que simboliza al universo, con sus meridianos y paralelos terrestres, esta semiesfera reposa sobre ocho columnas de concreto que representan a las ocho provincias eclesiásticas de México. Los ángeles arrodillados a los pies del monarca, le ofrecen las dos coronas: la del martirio y de la gloria. El edificio y la imagen de Cristo son del estilo artístico art déco, el cual puede verse en la planta, los alzados y en los materiales utilizados. En el interior, sobre una plataforma circular de tres gradas, está el altar y sobre esta, en señal de realeza, cuelga una gran corona metálica, enfatizando la bóveda circular hecha con anillos y nervaduras. En los huecos de la misma, placas de mármol de Cali que por su delgadez filtran la luz natural.
Desde la plaza de acceso puede admirarse una amplia vista del Bajío guanajuatense. El Santuario de Cristo Rey fue nombrado en 2017 una de Las 50 Maravillas de Guanajuato por el dolorense Emmanuel Pérez Balderas.
El santuario del Cristo es uno de los más visitados de México, después de la basílica de Santa María de Guadalupe y de la de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos. José Alfredo Jiménez menciona al Cristo de la Montaña en su canción “Caminos de Guanajuato”.
Cada 5 de enero se celebra una misa en el patio de la iglesia, donde suelen acudir miles de cabalgadores con sus estandartes, representando a sus poblados. Asimismo, se hace una representación de los Reyes Magos y el niño Jesús.
Asimismo, cada primer domingo del mes de octubre, el Monumento a Cristo Rey es visitado por miles de peregrinos o fieles provenientes principalmente de las ciudades de León, Irapuato, Celaya, Ciudad de México; y de los estados de Michoacán, Jalisco, Aguascalientes, Querétaro, San Luis Potosí, Hidalgo, Zacatecas, Estado de México, Tlaxcala, Puebla, entre otros.
Para trasladarse a este impresionante lugar, se llega por medio de un camino empedrado que rodea al cerro hasta llegar a una glorieta superior, que funciona como mirador.