Los clibanarios (del latín clibanarii, singular clibanarius; en griego: κλιβανάριοι, klibanárioi) fueron un tipo de caballería pesada acorazada documentado principalmente en los ejércitos del Imperio romano tardío. El término también ha sido empleado por la historiografía para describir determinadas formas de caballería pesada del Imperio sasánida, aunque su correspondencia exacta con las categorías militares iranias es discutida.
Los clibanarios estaban fuertemente protegidos mediante armaduras y, en determinadas unidades, también sus monturas disponían de protección. Por sus características estaban estrechamente relacionados con los catafractos, hasta el punto de que la distinción entre clibanarii y cataphractarii en las fuentes antiguas y en la historiografía moderna continúa siendo objeto de debate.
La etimología de clibanarius no está definitivamente establecida. Tradicionalmente se ha relacionado el término con el griego κλίβανος (klíbanos), «horno» o recipiente metálico. Según esta interpretación, la denominación aludiría metafóricamente al intenso calor que debía soportar un jinete encerrado en una pesada armadura.
También se ha propuesto un origen iranio relacionado con el persa medio grīwbān, término vinculado con una protección para el cuello, y con formas derivadas como grīwbānar. Esta hipótesis ha sido relacionada con el desarrollo de la caballería acorazada iraní y con la posible transmisión de terminología militar entre los mundos iranio y romano. No existe, sin embargo, consenso sobre la relación etimológica entre estas voces y el término grecolatino clibanarius.
Los clibanarios constituían una forma de caballería destinada fundamentalmente al combate de choque. El jinete podía utilizar cota de malla, armadura de escamas o diferentes formas de armadura laminar, mientras que las monturas de algunas unidades también podían disponer de protecciones para el cuerpo.
El armamento ofensivo estaba basado principalmente en la lanza larga utilizada durante la carga, complementada por espadas y otras armas. En las tradiciones militares iranias, la caballería pesada podía combinar además el combate con lanza con el empleo del arco compuesto.
La característica esencial de estas tropas era la combinación de movilidad y protección. La masa del jinete y de su montura, junto con el empleo de largas lanzas, permitía utilizar estas formaciones como caballería de choque contra las líneas enemigas.

La relación entre los clibanarios y los catafractos constituye uno de los principales problemas terminológicos relacionados con la caballería pesada de la Antigüedad tardía.
El término «catafracto» procede del griego κατάφρακτος (katáphraktos, «cubierto» o «acorazado») y fue utilizado de manera relativamente amplia para designar jinetes protegidos mediante armaduras. El término latino clibanarius, por su parte, aparece con menor frecuencia y parece haber tenido un significado más específico en determinados períodos y contextos militares.
Se ha propuesto que los clibanarios constituían una modalidad particularmente pesada de catafractos, posiblemente caracterizada por una protección más completa del jinete y de la montura. Sin embargo, las fuentes antiguas no utilizan ambas denominaciones de forma suficientemente uniforme como para establecer una distinción técnica universal.
Por ello, ambos términos pueden aparecer aplicados a tropas de características similares, pero no resulta adecuado considerar automáticamente «clibanario» y «catafracto» como denominaciones estrictamente equivalentes.
La caballería pesada constituyó uno de los componentes fundamentales del ejército sasánida. Los sasánidas heredaron y desarrollaron las tradiciones de caballería acorazada del Imperio parto, que desempeñaron un papel destacado durante las prolongadas guerras romano-sasánidas.
En la terminología irania, los jinetes sasánidas eran conocidos generalmente como aswārān (singular aswār, «jinete»). Los aswārān estaban vinculados especialmente con la aristocracia guerrera y constituían uno de los principales componentes montados del ejército sasánida.
No obstante, aswārān y clibanarii no deben considerarse términos equivalentes. El primero era una denominación irania de alcance social y militar más amplio, mientras que clibanarius pertenece fundamentalmente a la terminología militar grecorromana. Entre los aswārān podían encontrarse diferentes tipos de combatientes montados, incluidos arqueros y jinetes fuertemente acorazados.
Las fuentes romanas proporcionan algunas de las descripciones más detalladas de la caballería pesada sasánida. El historiador Amiano Marcelino, que participó en las guerras romano-sasánidas del siglo IV, describió las fuerzas persas del reinado de Sapor II como formaciones de jinetes protegidos mediante armaduras articuladas y acompañados por caballos igualmente protegidos.
En su descripción del ejército sasánida, Amiano señala que los combatientes aparecían cubiertos de placas metálicas ajustadas a las articulaciones del cuerpo y que determinados jinetes armados con largas lanzas permanecían prácticamente inmóviles en formación. También describe densas formaciones de caballería cuyo equipamiento metálico reflejaba la luz y monturas protegidas mediante coberturas defensivas.
Estos testimonios constituyen una de las principales fuentes literarias para el conocimiento de la caballería pesada sasánida, aunque no implican necesariamente que los propios sasánidas denominasen «clibanarios» a estas tropas.
El término clibanarii está documentado en el ejército romano tardío, en el que coexistieron distintas unidades de caballería fuertemente acorazada.
La incorporación y desarrollo de estas tropas se produjo en un contexto de prolongados contactos militares entre Roma y los imperios iranios. Los ejércitos romanos adoptaron y adaptaron diferentes formas de caballería pesada durante el período imperial, especialmente en las provincias orientales.
Durante la Antigüedad tardía aparecen unidades denominadas tanto cataphractarii como clibanarii. Algunas de estas formaciones están documentadas en la Notitia dignitatum, documento administrativo compuesto entre finales del siglo IV y comienzos del siglo V que recoge numerosos cargos y unidades militares de las partes oriental y occidental del Imperio romano.
Entre las unidades mencionadas por las fuentes tardorromanas aparecen denominaciones que combinan incluso ambos términos, circunstancia que ha contribuido al debate sobre la verdadera diferencia entre catafractos y clibanarios.
La caballería fuertemente acorazada también desempeñó un papel importante en el Imperio de Palmira durante el siglo III. La tradición militar palmirena combinaba influencias romanas e iranias y contaba con importantes contingentes de caballería pesada.
Durante las guerras de Zenobia contra Roma, estas fuerzas participaron en los enfrentamientos contra el ejército del emperador Aureliano. La caballería pesada palmirena intervino, entre otras, en las batallas de Immae y Emesa en 272.
La tradición de la caballería pesada acorazada continuó en el ejército bizantino. Durante los siglos posteriores, la organización, equipamiento y terminología de estas unidades experimentaron importantes transformaciones.
Las fuentes bizantinas conservaron y desarrollaron diferentes denominaciones para la caballería pesada, entre ellas formas derivadas de la tradición de los catafractos. Sin embargo, la continuidad terminológica no implica necesariamente que las unidades bizantinas posteriores fueran idénticas a los clibanarii del ejército romano tardío.