La compra desde el pozo, conocida también como compra en pozo o compra sobre plano, es una modalidad de adquisición de bienes inmuebles por la cual se contrata la futura entrega de una vivienda, oficina o local comercial cuando el edificio todavía se encuentra en construcción o, en determinados casos, antes del inicio de las obras. La contratación se basa en un proyecto arquitectónico que establece las características previstas de la unidad y en las condiciones acordadas con el desarrollador inmobiliario.
Una de las características de este sistema es la posibilidad de distribuir los pagos a lo largo del proceso constructivo, en lugar de abonar el precio de una propiedad terminada en una sola operación. El valor pactado puede diferir del correspondiente a una unidad ya construida, aunque las condiciones económicas dependen del momento de contratación y del sistema de financiación. El comprador, por su parte, asume riesgos vinculados con la evolución de los costos, el cumplimiento de los plazos, las obligaciones contractuales y la capacidad financiera de la empresa responsable del emprendimiento.
La venta de inmuebles antes de su terminación recibe diferentes nombres en los países de habla hispana. Algunas denominaciones describen el estado de avance de la obra, mientras que otras se refieren de manera más amplia a la contratación de una propiedad futura. Estas diferencias terminológicas no implican necesariamente que las operaciones tengan el mismo régimen jurídico.
El proceso comienza con la presentación y comercialización de un proyecto inmobiliario. Como la propiedad todavía no está terminada, el comprador debe evaluar la unidad a partir de planos, superficies previstas, especificaciones técnicas y demás documentación suministrada por el desarrollador. Estos elementos permiten conocer las características de la construcción comprometida y sirven de referencia para las condiciones de entrega.
Los pagos suelen organizarse en distintas etapas. El contrato puede prever un anticipo al momento de la contratación, cuotas durante la ejecución de la obra y un saldo pendiente que se cancela antes de recibir la unidad o de formalizar la escritura. No obstante, existen esquemas de financiación diferentes, determinados por las condiciones comerciales del emprendimiento y por el instrumento jurídico utilizado. En algunos contratos, las cuotas también están sujetas a mecanismos de actualización vinculados con los costos de construcción.
A diferencia de la adquisición de un inmueble terminado, la compra en pozo implica contratar una propiedad cuya construcción todavía debe completarse. Por ese motivo, el resultado final depende tanto de las condiciones pactadas como de la ejecución efectiva del proyecto. Los problemas que pueden presentarse incluyen demoras en la entrega, aumentos de costos, modificaciones respecto de las características anunciadas, dificultades de financiación e incluso la paralización de las obras. Una interrupción prolongada puede comprometer la recuperación de las cantidades aportadas y exigir al comprador recurrir a los mecanismos previstos en el contrato o en la legislación correspondiente.
Las garantías disponibles no son iguales en todos los países. En Chile, el SERNAC diferencia las promesas de compraventa de los contratos definitivos, una distinción que resulta fundamental para establecer qué obligaciones existen antes de la transferencia de la propiedad. En España, la legislación contempla mecanismos de garantía para determinadas cantidades entregadas anticipadamente por quienes compran viviendas en construcción. Por ello, la protección efectiva del adquirente depende del régimen jurídico aplicable y de las condiciones particulares del contrato.