Concassé (del francés concasser, «triturar groseramente») es una técnica culinaria que consiste en pelar, despepitado y trocear finamente ciertos vegetales, principalmente el tomate.
En la preparación clásica del tomate concassé, el fruto se escalda brevemente en agua hirviendo para facilitar la eliminación de la piel. Luego se corta en cruz, se pela, se extraen las semillas (pepitas) y se pica en cubos pequeños. Este procedimiento permite obtener una textura suave y uniforme, adecuada para diversas aplicaciones gastronómicas.
El concassé de tomate se emplea como base para salsas, sopas, guisos y como guarnición en platos con huevos, pasta, pizzas y bocadillos. También puede servirse frío, aliñado como parte de una vinagreta o sobre tostadas a modo de aperitivo.