| Edmund Hillary | ||
|---|---|---|
|
Hillary, c. 1953 | ||
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Edmund Percival Hillary | |
| Nacimiento |
20 de julio de 1919 Auckland, Nueva Zelanda | |
| Fallecimiento |
11 de enero de 2008 (88 años) Auckland, Nueva Zelanda | |
| Causa de muerte | Fallo cardíaco | |
| Residencia | Remuera, Auckland | |
| Nacionalidad | Neozelandesa | |
| Familia | ||
| Padres |
Percival Augustus Hillary Gertrude Clark | |
| Cónyuge |
Louise Mary Rose (matr. 1953; fall. 1975) June Mulgrew (matr. 1989) | |
| Hijos | Peter, Sarah, Belinda | |
| Familiares | June (hermana), Rexford (hermano) | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Montañista, explorador y filántropo | |
| Rama militar | Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda | |
| Rango militar | Sargento | |
| Conflictos | Teatro de operaciones del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial | |
| Firma | ||
|
| ||
Edmund Percival Hillary (Auckland, 20 de julio de 1919 - ibidem, 11 de enero de 2008), conocido simplemente como Edmund Hillary o Ed Hillary, fue un montañista, explorador y filántropo neozelandés, quien, junto con el sherpa Tenzing Norgay, se convirtió en el primer hombre conocido en alcanzar la cumbre del monte Everest. Nacido en la ciudad de Auckland, Hillary comenzó su interés por el alpinismo durante sus años en la educación secundaria y se fue incrementando con el paso de los años. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, se alistó en la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda como navegante de hidroavión en bases de Fiyi e Islas Salomón. Tras la conclusión del conflicto, regresó a sus actividades recurrentes en la montaña, empezando por el ascenso a los principales picos de los Alpes del Sur, incluyendo el monte Cook, y siguiendo con una expedición de reconocimiento en el Himalaya y un intento de subir al Cho Oyu.
Ambos proyectos le hicieron ganarse una plaza en la expedición británica al Everest de 1953 bajo la dirección de John Hunt. La selección del líder fue algo que disgustó a Ed, quien prefería a Eric Shipton, con quien ya había trabajado antes y entablado cierta relación. Tras una travesía de varios meses, alcanzaron el collado Sur y organizaron dos parejas de asalto al techo del mundo, en las que Ed y Tenzing fueron asignados para el segundo intento. Tras la tentativa fallida de los primeros, el par alcanzó la cima a las once y media de la mañana del 29 de mayo de 1953. La hazaña, que fue lograda a tiempo para la coranación de la reina Isabel II, le hizo acreedor de la Excelentísima Orden del Imperio Británico, entre otros galardones.
Por otro lado, entró como miembro de la expedición transantártica de la Commonwealth donde fue el líder de un grupo que consiguió, tras un proceso de tres años, ser el primero en llegar al polo sur después de que Robert Falcon Scott hiciera lo propio. Unas décadas más tarde, también formó parte de un viaje privado, en el que además se encontraba el astronauta Neil Armstrong, que voló y aterrizó en el polo norte, lo que le hizo pionero en alcanzar ambos y, al mismo tiempo, la cumbre más alta, algo que más tarde se convertiría en el reto de los tres polos.
A parte de sus aventuras en la naturaleza, Ed también dedicó parte de su vida a la acción social y diplomática. Por ejemplo, fundó la Himalayan Trust en 1960, una sociedad benéfica que colabora en la construcción de infraestructuras particularmente en favor de la comunidad sherpa. Igualmente, también representó a su país entre 1985 y 1989 en calidad de alto comisionado en la India y, a su vez, en Bangladés, Bután y Nepal. Finalmente, falleció a principios de 2008, a causa de un fallo cardíaco, por lo que fue despedido con un funeral de Estado y posteriormente sus cenizas fueron en parte lanzadas en el golfo de Hauraki y las restantes transportadas a un monasterio del Himalaya.
Hillary nació del matrimonio formado por Percival «Percy» Augustus (1885-1965) y Gertrude (1892-1965), cuyo apellido de soltera era «Clark», en Auckland, Nueva Zelanda, el 20 de julio de 1919. Su padre había servido en Galípoli bajo el 15.º regimiento (Auckland del Norte), aunque fue dado de baja del ejército por «[estar] no apto médicamente» en 1916. Previamente, también había intentado presentarse como voluntario para la guerra en Sudáfrica. Por otra parte, su abuelo Edmund Raymond Hillary (n. 1836) nació en Lancashire, Inglaterra, donde trabajaba como relojero, pero emigró al norte de Wairoa a finales del siglo XIX. Contrajo matrimonio con una tal Anne «Ida» Fleming, oriunda de Irlanda, con quien tuvo cuatro hijos.

Sus bisabuelos maternos, Charles y Dinah Clark, tienen su origen en la región de Yorkshire, Inglaterra, pero emigraron a Nueva Zelanda en 1843, tres años después del tratado de Waitangi con los maoríes. En un inicio, estos se asentaron en Nelson, en la isla Sur, pero no vieron oportunidades de futuro allí. Finalmente, alcanzaron la zona norte de Wairoa, donde se hicieron bien conocidos debido a su labor como comerciantes de madera. Gertrude nació en 1892, siendo la octava de ocho hijos del matrimonio entre George Clark y Harriet, una costurera local. La mujer acabó conociendo a Percy a inicios de la década de 1910 —él vivía en Dargaville, mientras ella residía en Te Kopuru, una pequeña aldea a unos 10 km—, con quien se casó en 1916.
En 1920, su familia se mudó a la localidad de Tuakau, unos 50 km al sur de Auckland, debido a que Percy había conseguido un terreno de 8 acres (3,2 ha) por su condición de soldado retornado. Antes de la guerra, este había trabajado como periodista, por lo que pronto se convirtió en editor fundador del periódico semanal Tuakau District News, además de iniciarse como apicultor. Edmund tenía una hermana, June (n. 1917) y un hermano, Rexford «Rex» Fleming (n. 1920).
Entre sus primeras lecturas, se encontraron aquellas de autores como Edgar Rice Burroughs, Rider Haggard o Zane Grey. Fue educado en la Tuakau Primary School y después en la Auckland Grammar School. Terminó sus estudios primarios a la edad de once años, esto es, dos antes de lo habitual, aunque en la escuela obtuvo notas promedio. Su madre quería que fuera a una «buena escuela», a pesar de que eso le obligó a tomar el tren e ir en bicicleta hasta la estación antes de las siete de la mañana y regresar a las seis de la tarde durante tres años y medio —cada trayecto requería una hora y cuarenta minutos—. Sin embargo, la familia acabó mudándose a Remuera, Auckland, en su último de los cuatro años en la escuela primaria.

Al principio, era más pequeño que sus compañeros y tímido, y no disfrutaba su estancia en el colegio, donde no podía llevar a cabo actividades extracurriculares por su excesivo tiempo de transporte. No obstante, su confianza fue en aumento según crecía en estatura, y apuntarse a clases de boxeo. Su interés por la escalada empezó a los dieciséis años tras un viaje escolar al monte Ruapehu en 1935, donde mostró más afición por el senderismo que en estudiar y dijo que «quería ver el mundo». Posteriormente, acudió a la Universidad de Auckland y se unió al club de senderismo de allí, pero en 1938, «tras dos años notablemente infructuosos estudiando matemáticas y ciencia», dejó la educación formal. A la par, se convirtió en apicultor junto con su padre y su hermano Rex, con unas 1600 colmenas que atender, que se traducían en miles de cajas de miel de 40 kg, lo que les causaba «entre doce y cien picaduras de abeja diarias». De esta forma, cuidaba de los insectos en verano y se concentraba en la escalada durante el invierno. A su vez, su padre también editó la revista The NZ Honeybee y su madre fue célebre por alimentar y vender abejas reina.
En 1938, la familia fue a escuchar a Herbert Sutcliffe, proponente de una filosofía conocida como «Vida radiante», de la que se convirtieron en miembros fundadores, mientras que la madre también ejerció como secretaria en 1939. Edmund fue a Gisborne como asistente de Sutcliffe y en 1941 tomó exámenes para llegar a ser maestro de la filosofía; de hecho, acertó el 100 %. Su primera conferencia fue sobre: «Inferioridad: causa y cura», si bien dio varias más; al respecto, dijo que en su asociación de cinco años con el movimiento «aprendió a hablar con seguridad desde la tribuna; a pensar más libremente en temas importantes; a mezclarme más fácilmente con una gran variedad de gente». Entre los principios se incluían la alimentación saludable —como las ensaladas que se llevaba su hermana a la universidad— y el pacifismo. Igualmente, se unió al club de senderismo del grupo filosófico, donde desarrolló aún más su pasión por las actividades al aire libre en las cordilleras Waitakere.
En 1939, completó su primer ascenso relevante al coronar la cumbre del monte Ollivier (1933 m), cerca del monte Cook, tras convencer a su padre de que necesitaba tiempo libre por Navidad, lo que le llevó a los Alpes del Sur en compañía de «un viejo amigo». Su nuevo pasatiempo le trajo nuevos amigos, como Harry Ayres y George Lowe, quienes se convirtieron en «los primeros auténticos amigos que nunca había tenido».

Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Hillary solicitó unirse a la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda —RNZAF, por sus siglas en inglés—, pero rápidamente retiró su aplicación, debido a que empezó a ser «acosado por [su] conciencia religiosa», además de que la profesión de apicultor se encontraba en la lista de exenciones al servicio militar. No obstante, con la llegada al país del reclutamiento forzoso en 1943 a consecuencia de la expansión de Japón por el Pacífico, convenció a su padre de que estaba en condiciones para unirse. De esta forma, comenzó su entrenamiento en el campamento Delta —cerca de Blenheim, Marlborough— para terminar alistándose en la RNZAF como piloto de altura del escuadrón n.º 6 y, posteriormente, del n.º 5, al mando de unidades PBY Catalina. Durante su estancia en aquella base, consiguió escalar el monte Tapuae-o-Uenuku —con unos 9465 pies (2885 m)— en otoño de 1944. A su vez, tras ser miembro de una tripulación hacia la isla Norte como parte de su entrenamiento aéreo, escaló el monte Taranaki (2518 m). Fue en esta parte de su vida cuando también intentó sus primeros ascensos al monte Cook, con una altitud de 12 218 pies (3724 m), si bien resultaron infructuosos, mayormente por el clima desfavorable.
Con el entrenamiento finalizado y convertido en sargento, fue destinado a Fiyi e Islas Salomón en 1945, donde se dedicó principalmente a hacer de navegante de hidroavión. En el primer país, quedó estacionado en la base de Lauthala Bay, cerca de Suva a partir de febrero, desde donde intentó escalar hasta en dos ocasiones el Joske's Thumb —un cuello volcánico cercano—, pero la primera vez fracasó debido a la excesiva vegetación, mientras que en su segundo asalto simplemente no contaba con el equipo adecuado. Al respecto, Hillary comentó su decepción y mencionó «condiciones peligrosas». Por su parte, en el otro país melanesio mantuvo una labor militar similar en su base de Halava, Florida, a partir de julio. Entre sus pasatiempos, se dedicó a reflotar lanchas motoras con sus compañeros —de hecho, incluso llegó a poner nombre a una de ellas: «Jolly Roger»—; no obstante, sufrió un accidente a finales de año cuando el tanque de combustible de un bote estalló tras incendiarse. A esto se le sumó que una ola golpeó los restos del buque y empujó a Hillary a la parte superior de la cabina incendiada, lo que le ocasionó quemaduras graves en la espalda. Sin embargo, tanto él como un compañero consiguieron nadar hacia un islote cercano y pudieron regresar a la base en otro bote. Tras el evento, tuvo que ser ingresado en un hospital estadounidense durante un mes; al respecto, su hermano Rex comentó: «No esperaban [en el hospital] que [Hillary] saliese adelante». Finalmente, fue trasladado en enero de 1946 a los Alpes del Sur, en su país natal, donde se reencontró con Ayres, quien se convirtió en su mentor durante su proceso de recuperación. Pronto, Ed volvió a encontrarse con motivación para regresar a sus actividades habituales en la montaña, lo que en 1946 le llevó a ascender a sus primeros montes arriba de los 3000 m, a saber, el Malte Brun (3198 m), el Hamilton (3025 m), y el Minarets (3040 m), así como otros menores como el De la Beche (2950 m), el Sealy (2627 m) o el Kitchener (2042 m).

Para 1947, Edmund todavía seguía en la búsqueda de compañeros con los objetivos del monte Cook y el Tasman (3497 m) en mente, ya que Ayres se encontraba con clientes para ese entonces. Sin embargo, la suerte cambió a finales de enero de ese año, cuando encontró una semana disponible para incluir a Hillary en un grupo. Finalmente, la cuadrilla de montañistas alcanzó la cima del monte Cook a través del glaciar Linda poco después del amanecer del 30 de enero, experiencia que le llevó a mejorar sus habilidades en la montaña, así como su estado físico. En febrero del año siguiente, volvieron a alcanzar la cima a través de su cresta sur, algo que aún nadie había logrado y era considerado «el reto pendiente de la época». No obstante, pocos días después, tuvo que asistir a una de las montañistas del grupo tras caer por una altura de 150 pies (46 m) cerca de la cumbre de La Perouse (3078 m), en la que fue conocido como «la operación de rescate más ardua de la historia de los Alpes del Sur», si bien le llevó a conocer a su amigo Norman Hardie, quien le acompañaría en futuras aventuras.
En 1949, Hillary y sus familiares viajaron a Inglaterra para asistir a la boda de su hermana, quien se encontraba estudiando psicología en Londres. Aprovechando su estancia en Europa, Ed puso rumbo a Suiza para escalar el Jungfrau, un pico de los Alpes de 4158 m, para después continuar con el Aletschhorn (4194 m), el Lyskamm (4527 m) y el Weisshorn (4505 m). A partir de ahí, se desplazó a Austria para permanecer en los Alpes de Stubai y subir al Hoher Burgstall (2611 m); al respecto, comentó que fueron «bastante fáciles». Durante la aventura, le llegó una carta de Lowe en la que se describía una expedición al Himalaya organizada por un tal Earle Riddiford, un montañista oriundo de Christchurch. Su amigo había sido invitado a unirse, pero quedaba un puesto vacante, razón por la que este le ofreció a Edmund que lo acompañase.
En sus inicios, la idea original era llevarla a cabo hacia 1951 en algún área del Himalaya. Igualmente, los miembros que serían parte del grupo fueron variando, pero la alineación final quedó conformada por el propio Hillary, Riddiford, Lowe y Ed Cotter, quien había dado una conferencia en la sucursal de Christchurch del Club Alpino de Nueva Zelanda. Al mismo tiempo, los objetivos también se fueron reduciendo a montañas más pequeñas, lo que dio como resultado la zona de Garhwal, en la India, ya que las autoridades de Nepal no les otorgaron los correspondientes permisos. Antes de iniciar el viaje, todos los miembros permanecieron en el risco Maximilian del monte Elie de Beaumont (3109 m) a modo de preparación, para finalmente el 3 de mayo de ese año poner rumbo a Sídney, Australia, donde abordaron el RMS Orion destino Colombo, Sri Lanka; en total, trajeron más de 1200 libras (544 kg) en alimentos y equipamiento. Una vez allí, cruzaron a territorio continental, donde se movieron por tren a través de Calcuta, Varanasi y Lucknow hasta alcanzar Ranikhet, donde se asentaron. Su primer objetivo fue el hasta el momento inalcanzable Murkut Parbat, de unos 23 760 pies (7242 m), el 11 de julio, aunque también alcanzaron otro par de picos sin nombre de 20 300 pies (6187 m) —el primero de Hillary mayor de 20 000 pies (6096 m)— y 22 180 pies (6760 m); el conteo definitivo fueron cinco cumbres de más de 6000 m. La expedición supuso un gran reto físico, ya que Hillary perdió hasta 9 kg de peso; uno de los sherpas que lo acompañaban bromeó: «Las grandes montañas comen carne». Sin embargo, las hazañas logradas llamaron la atención de Eric Shipton, un montañista que estaba buscando cuatro hombres para una expedición de reconocimiento del Everest en Nepal; tras su regreso a Badrinath, el grupo recibió una carta desde Londres sobre el proyecto.
La misión terminó en agosto y Ed solo pensaba en «dar[se] prisa para volver a casa con las abejas»; no obstante, la invitación a la eventual expedición de reconocimiento del Everest aún seguía presente y quedaban dos plazas, lo que les obligaba a ser selectivos. Había cierto consenso en que Hillary debía formar parte, mientras que Cotter fue el primero en darse de baja por falta de dinero. Entre los dos restantes, la balanza acabó inclinándose hacia Riddiford, al ser quien planificó la anterior expedición y contaba con fondos suficientes, algo que Lowe no le perdonó y mantuvo la tensión hacia él durante años. Hasta ese momento, todos los intentos por subir al pico más alto del mundo se habían realizado desde el Tíbet, por lo que poco se sabía acerca de las rutas disponibles desde el lado nepalí. Otra peculiaridad es que el viaje se llevó a cabo en otoño. Shipton partió del Reino Unido en julio, mientras que el par de neozelandeses pusieron rumbo a Lucknow para reabastecerse y subirse al tren rumbo a Jogbani. Tras cruzar al país vecino y alcanzar la ciudad de Dharan, contrataron diecisiete porteadores y se dirigieron a Dingla, donde se unieron a sus colegas británicos. La misión se extendió hasta noviembre, si bien ninguno de los británicos quiso hacer declaraciones sobre los resultados. Por otra parte, tanto Hillary como Riddiford confirmaron que habían conseguido establecer una base en Namche Bazaar, a unos 11 000 pies (3353 m) en el noreste del país, aunque no pudieron acercarse a la aún inexplorada cara suroeste del monte. Igualmente, la expedición concluyó antes de lo esperado, por lo que ambos neozelandeses ya se encontraban en Katmandú para el 18 de noviembre. Por otra parte, los británicos solicitaron permiso para otra expedición a realizarse entre marzo y mayo de 1952, aunque este fue asignado a un conjunto suizo en su lugar y el suyo relegado a 1953.

Así pues, los británicos tuvieron que conformarse con una aprobación para una expedición al Cho Oyu, de 26 906 pies (8201 m), que usarían a modo de preparación, por si los montañistas del país helvético fallaran. El liderazgo del nuevo equipo volvió a recaer en Shipton, quien contó de nuevo con Riddiford y Hillary, además de traer a Lowe bajo la sólida recomendación del segundo. Igualmente, se aprovechó para poner a prueba el nuevo equipo, parte de él proporcionado sin coste por varias organizaciones que también apoyaron económicamente el proyecto gracias a la mediación de Riddiford. Entre el material, se encontraban equipos ligeros de oxígeno inspirados en los que se usaban en la Real Fuerza Aérea, que no requerían de máscara —esto es, el gas se inhalaba directamente por la boca mediante un tubo de goma— y trajes nuevos hechos en Suiza. No obstante, el objetivo no fue conseguido por la falta de camino a través, aunque Hillary y Lowe cruzaron el paso de Nup La y alcanzaron el antiguo campo base II, en la cara norte, donde expediciones previas se habían guarnecido. Riddiford, quien tuvo que retornar por una lesión en la pierna, comentó que «Ed Hillary y George Lowe, los otros neozelandeses en la partida, lo están haciendo bien [...y] Hillary está desempeñando un papel destacado en las labores de la montaña».
Las pruebas de Hillary en el Himalaya habían mostrado que sería un fuerte aspirante, no solo para el Everest, sino para [cualquier] partida [hacia otra] eventual cumbre. Cuando me reuní con Shipton el otoño anterior, recuerdo bien [a él] profetizando esto; y cuánta razón tenía. Más bien excepcionalmente fuerte y abundante en una incansable energía, en posesión de una mente ambiciosa que borró del mapa todos los obstáculos sin probar, la personalidad de Ed Hillary había hecho una huella en mi mente a través de sus amigos del Cho Oyu y la [expedición de] reconocimiento [del Everest], y a través de sus cartas a mí. —Primeras impresiones de John Hunt sobre Hillary |
En 1949, la ruta de ascensión al Everest más común fue cerrada por el Gobierno chino, que había pasado a controlar el Tíbet. Asimismo, su par nepalí solo permitía una o dos expediciones cada año. La expedición suiza de 1952, en la que su futuro compañero Tenzing Norgay estuvo presente, tuvo que dar marcha atrás por mal tiempo y problemas con el equipo de oxígeno a unos 237 m del final. Ese mismo año, Hillary se enteró de que tanto él como Lowe habían sido invitados por el Joint Himalayan Committee para el intento británico de 1953 e inmediatamente aceptaron. Shipton había sido inicialmente nombrado líder, pero, en última instancia, fue reemplazado por John Hunt, a pesar de la oposición de Hillary; sin embargo, más adelante fue sorprendido por su energía y determinación. Hunt pidió a Charles Evans y Hillary que formasen con él un grupo para planificar y organizar tareas, En un inicio, Hillary tenía esperanzas de escalar con su amigo Lowe, pero, al final, la asignación fue Tom Bourdillon con Evans, y él y Tenzing por otro lado. Por tanto, Hillary hizo un esfuerzo por entablar amistad con su nuevo compañero, de quien opinó: «Tenzing tenía [una] ambición sustancialmente mayor a la de cualquier sherpa que hubiese conocido».
La expedición de Hunt necesitó de más de cuatrocientas personas, incluyendo 362 cargadores, veinte guías sherpas y un total de 10 000 libras (4536 kg) de equipaje, cuyo coste total fue de aproximadamente GBP 20 000 de la época. Las más de 2000 raciones de comida y bebida fueron racionadas y embolsadas individualmente en contenedores especiales, mientras que la comunicación entre miembros que incluso podían estar en áreas distintas se llevó a cabo a través de walkie-talkies. Igualmente, se llevaron diferentes tipos de tiendas de campaña; particularmente, las que se usaron para asaltar la cumbre solo pesaban 6 libras (3 kg). Por su parte, las botas fueron diseñadas en exclusiva para la misión con suelas de caucho artificial con la parte superior hecha de cabritilla —piel curtida de un animal pequeño— glaseada y forradas con casi 1 pulgada (3 cm) de ceiba. Los accesorios menores, como los kits de aseo, herramientas, lacre o cordeles, se empacaron en estuches de madera que tenían inscrito el texto: «Expedición británica al Everest de 1953». Todo esto tuvo que ser transportado en barco desde el Reino Unido hasta la India, para luego llevarlo a Nepal por ferrocarril. Asimismo, la ropa fue fabricada para soportar temperaturas de hasta -40 °C —aunque nunca se registraron niveles tan bajos—.
El campo base principal se intaló en marzo de 1953 en el monasterio Tengboche tras caminar 274 km y permanecieron aclimatándose desde el 30 hasta el 6 de abril. Lowe supervisó desde la cara del Lhotse una vasta y empinada pared de hielo, ya que Hillary había sido pionero con una ruta a través de la cascada helada de Khumbu. Por su experiencia, Hunt le pidió que evaluase la posibilidad de atravesar la mencionada barrera, pero se percató de su deteriorado estado, por lo que fue necesario una alternativa para alcanzar el Cwm Occidental. Fue aquí cuando el neozelandés encontró ocasión de trabajar más estrechamente con Tenzing, al ir turnándose ambos a la hora de abrir camino; de hecho, un accidente casi trágico los hizo aún más cercanos. Tras ello, el siguiente objetivo a batir era la propia pared del Lhotse, un muro de hielo de más de 1000 m casi vertical, que, gracias a la ayuda de Lowe y el sherpa Ang Nyima que cortaron hielo para hacer escalones, fue superada y concluyó creando los campos base VI a 7015 m —aún en la pared de hielo— y VII a 7320 m —arriba de la misma— a mediados de mayo. El asentamiento final fue ubicado en el collado Sur, donde la debilidad a nivel físico se encotraba presente en todos los miembros del grupo.
A partir de ahí, el plan para alcanzar la cima consistía en formar dos grupos, cada uno con un intento. El primero, lo haría con un circuito cerrado de oxígeno, para darle la oportunidad de ser probado, mientras que el segundo lo haría con el de circuito abierto, que era el más común. El 26 de mayo, Bourdillon y Evans tuvieron la primera oportunidad, pero tuvieron que retroceder por fallos en el sistema de oxígeno del último. La pareja había alcanzado la cumbre sur, 28 700 pies (8748 m), que se encuentra a menos de 100 m de la cima en línea vertical. En consecuencia, Hunt dio instrucciones a Hillary y Tenzing de intentarlo.
Me percaté de una grieta entre la roca y la nieve pegada a la cara este. Gateé dentro y me retorcí y empujé con fuerza como pude hasta el tope... Tenzing se unió lentamente a mí y seguimos adelante. Acorté pasos protuberancia tras protuberancia, preguntándome un poco desesperadamente dónde estaría la cumbre. Después vi que la cresta [que tenía] delante desaparecía hacia el norte y sobre mí a la derecha estaba una cúpula redonda de nieve. Unos pocos golpes más con mi hacha de hielo y Tenzing y yo estábamos en la cima del Everest. —Descripción de Edmund Hillary sobre cómo fueron los momentos finales antes de alcanzar la cima del Everest |
El viento y la nieve los retrasó durante dos días, por lo que se prepararon el día 28 con el apoyo de Lowe, Alfred Gregory y Nyima. El dúo montó una tienda de campaña a 27 900 pies (8504 m) de altitud, mientras que el grupo de apoyo retrocedió montaña abajo. A la mañana siguiente, Hillary descubrió que había dejado fuera sus botas y quedaron sólidamente congeladas. Estuvo dos horas calentándolas en la estufa antes de que él y Tenzing, junto con dos mochilas de 30 libras (14 kg) cada una, intentaran el ascenso final. Partieron a las 6:30 NPT (UTC + 05:45) del campo base IX y la cima sur de la montaña fue alcanzada a las 9:00 NPT. Según Hillary, se trataba de una sección muy inclinada y peligrosa, y tenía la sensación de que iba a suceder una avalancha de un momento a otro, aunque la usaron como punto de descanso y pausa de hidratación. Tras ello, el último obstáculo era una pared de piedra de 40 pies (12 m) —que más tarde llevaría su nombre—, si bien fue superado y consiguieron llegar a la cima, de 29 028 pies (8847,7 m), el 29 de mayo de 1953 a las 11:30 NPT con suficiente margen de tiempo, oxígeno y nivel físico, lo que les convirtió en los primeros seres humanos conocidos en conseguirlo. Allí permanecieron durante unos veinte minutos; Hillary comentó: «Me sentí muy bien en la cima. Fue un bonito día con un viento moderado. Según llegamos allí, mi compañero se me lanzó a rodearme con sus brazos y me abrazó», además de sacar fotos a Tenzing con las banderas de la ONU, el Reino Unido, Nepal y la India, y con su hacha de hielo, así como otras apuntando hacia abajo de la montaña. A modo de ofrenda, Tenzing dejó unos dulces, mientras que Hillary enterró una cruz proporcionada por Hunt, quien le pidió que así lo hiciera.

El descenso fue rápido, ya que pudieron seguir las huellas que habían dejado para subir. Les llevó una hora alcanzar la cumbre sur, donde volvieron a hacer otro pequeño descanso. Sin embargo, a partir de ese lugar, tuvieron que hacer frente a 300 pies (91 m) de manto de nieve, que requirieron movimientos muy lentos. Una vez alcanzaron el collado Sur, Lowe fue la primera persona con la que se reunieron y le espetó: «Hicimos caer al bastardo». Tras ello, siguieron bajando hasta alcanzar el monasterio Tengboche, para luego continuar hacia Katmandú, donde Ed descubrió que había sido designado con la Excelentísima Orden del Imperio Británico y Hunt con la de caballero, además de que las noticias alcanzaron el Reino Unido el día de la coronación de Isabel II, por lo que la prensa lo consideró como un regalo. Igualmente, los treinta y siete miembros de la partida recibieron una medalla con la inscripción: «Expedición al monte Everest» grabada a lo largo del borde. Aparte de los rangos otorgados a Hillary y Hunt, Tenzing —no apto para ello por ser ciudadano nepalí— recibió la medalla de Jorge. De esta forma, Hillary y el resto tomó un avión en Nueva Delhi destino Londres, donde fueron recibidos como héroes, para dar una conferencia sobre la hazaña en la Royal Geographical Society entre miembros de la familia real británica. Asimismo, también hicieron una visita a Shipton.
En 1954, dirigió una expedición que puso exitosamente un par de alpinistas en el Baruntse (7129 m). Un año más adelante, Ed entró a formar parte de la expedición transantártica de la Commonwealth, cuyo rol fue el de dirigir un componente que partía desde Nueva Zelanda. La idea surgió a partir de una reunión con el explorador británico Vivian Fuchs poco después del éxito del Everest, quien planeaba cruzar por tierra la Antártida, pero necesitaba apoyo económico para llevarla a cabo. Fuchs esperaba que Ed convenciese al Gobierno neozelandés del patrocinio, algo que consiguió en mayo de 1955. El entrenamiento comenzó en agosto en los glaciares de los Alpes del Sur y duró unos dos meses. Con el equipo definitivo seleccionado, Hillary partió en avión rumbo a Montevideo, Uruguay, desde donde se dirigió hacia el continente blanco el 11 de diciembre a bordo del MV Theron —que, a su vez, había abandonado Londres el 1 de noviembre con otros miembros—. Durante la travesía, se encontraron con témpanos de hielo unas 200 millas (322 km) adentro del círculo polar antártico, lo que les llevó a solicitar apoyo aéreo para poder guiar el navío hacia una salida. Tras ello, se dirigieron a algún punto de la bahía de Vahsel, mientras Hillary escribía un telegrama relatando los últimos acontecimientos: «31 de diciembre. Posición 69 grados 12 minutos sur, 25 grados 40 minutos oeste, avanzando lento en[tre] hielo denso y compacto extendiéndose hasta el horizonte. La nieve forma empapadas ciénagas en los cauces de agua. Solo [haciendo] ejercicio cogiendo perros para correr sobre témpanos de hielo más atrapar algunas focas y jugar con pingüinos. He visto muchas orcas». Alcanzaron Vahsel el 30 de enero, donde comenzaron el desarrollo de la base Shackleton que utilizarían para lanzar la siguiente fase de la expedición. Hillary regresó a Auckland el 20 de abril.


Permaneció en el país maorí los restantes meses del año, donde se mantuvo entrenando al equipo en los Alpes del Sur en nuevas capacidades, como en la comunicación por radio desde tierra hacia el aire. De nuevo, puso rumbo a la Antártida cuando embarcó HMNZS Endeavour hasta el estrecho de McMurdo, desde donde un helicóptero lo trasladó a la base Scott el 5 de enero de 1957. Allí se mantuvo durante los siguientes meses para cooperar con el desarrollo de las instalaciones, hasta que el 15 de octubre salió rumbo al polo sur con tractores Ferguson TE20. La travesía se dividió en cuatro fases: primero, hasta el glaciar Shackleton; después, subir la meseta polar; continuar por la misma hasta el monte Albert Markham, 15 000 pies (4572 m), y cruzar este último en la última parte. Es de resaltar que durante el trayecto también se incorporaron trineos con perros. Con este apoyo, llegó al polo sur el 4 de enero de 1958, hazaña que no se lograba desde que lo hiciese Robert Falcon Scott en 1912, para después ser aerotransportado de vuelta a McMurdo en un avión de la Armada de Estados Unidos. Fuchs alcanzó el polo el 19 de enero desde otro lado del continente, por lo que el objetivo del viaje —cruzarlo por tierra— se completó.
En 1960, Hillary se alió con el psicólogo Griffith Pugh para una expedición en el Himalaya que investigase los efectos de la aclimatación a alta altitud. Durante los próximos meses, organizaron equipos que tratasen de escalar picos en la cordillera sin oxígeno, entre los que se encontraron el Ama Dablam (6812 m) y el Makalu (8470 m). El primero fue escalado exitosamente por algunos de sus miembros, a pesar de que no tenían autorización del Gobierno nepalí, lo que llevó a que el permiso para ascender al ocho mil fuese rescindido. Una vez consiguió otra autorización, se intentaron un par de asaltos al Makalu sin oxígeno, pero ambos fracasaron, además de que Hillary sufrió un ictus que le obligó a regresar antes de tiempo. En paralelo, otro objetivo del proyecto era investigar acerca de la existencia del abominable hombre de las nieves, algo en lo que Hillary nunca había creído realmente. Se encontraron supuestos restos del cuero cabelludo de la criatura, pero al final quedó demostrado que pertenecían a un seraus; Hillary comentó: «El yeti no es una criatura extraña [ni] superhumana como se ha imaginado. Hemos encontrado explicaciones racionales para la mayoría de los fenómenos del yeti».
El 1 de septiembre de 1977, Ed partió en otra expedición, titulada «Ocean to the Sky» —lit: «[Del] océano al cielo»— que consistía en remontar el río Ganges desde su desembocadura en la bahía de Bengala hasta su nacimiento en el Himalaya. El objetivo fue logrado en octubre de ese mismo año tras 1500 millas (2414 km) de travesía, con su hijo Peter haciendo cumbre en el Nar Parvat (6500 m), si bien su padre tuvo que ser evacuado el día 15 por mal de altura. El proyecto, que tuvo un coste de unos NZD 90 000 de la época, sirvió también a modo de tratamiento emocional por el fallecimiento de su esposa Louise y su hija Belinda un par de años antes en un accidente aéreo.

Al mismo tiempo, Hillary comenzó a trabajar como narrador de vuelos de Air New Zealand, la aerolínea de bandera, que había empezado a llevar a cabo servicios de avistamiento de la Antártida en febrero de 1977 usando aeronaves McDonnell Douglas DC-10. La ruta, que partía del Aeropuerto Internacional de Auckland por la mañana y duraba once horas, volvió a llevarse a cabo en 1978 y costaba unos NZD 298. Sin embargo, estuvo muy cerca de sufrir un accidente fatal en 1979. Hillary canceló su turno para el vuelo del 28 de noviembre, el cual acabó estrellándose por el monte Erebus (3743 m), cerca de la base Scott en la Antártida, sin dejar supervivientes —viajaban 257 personas, esto es, 237 pasajeros más 20 miembros de la tripulación—.
En 1985, Hillary se unió a una expedición organizada por el aventurero Mike Dunn que buscaba sobrevolar el polo norte. Entre los miembros, se encontraba el astronauta Neil Armstrong, primer hombre en pisar la Luna, quien pidió que se mantuviese el viaje en privado. Hillary opinó: «Es un proyecto interesante, un reto modesto y algo que no he hecho. Así que dije: '¿Qué diablos?'». La travesía comenzó en Edmonton, Canadá, rumbo a las islas remotas de los territorios del norte en avionetas. La última parada fue el lago Hazen, el más septentrional del país, ubicado en la isla de Ellesmere, desde donde hicieron un último salto de noventa minutos hasta el destino final, donde llegaron el 6 de abril. Tras ello, Ed se convirtió en la primera persona en subir el Everest y visitar ambos polos, lo que desencadenó lo que más adelante se conocería como el reto de los tres polos.
En marzo de 1984, Edmund fue designado como alto comisionado de Nueva Zelanda en la India, a lo que el primer ministro, David Lange, le espetó: «Haz lo que creas mejor». La misión había sido cerrada por el líder anterior, Robert Muldoon, en un contexto de recortes de gasto público, pero el gobierno en funciones tenía la intención de construir un edificio nuevo para que el montañista pudiera ejercer el cargo. Durante su estancia en el cargo, las relaciones entre la India y Nueva Zelanda vivieron un sustancial acercamiento, debido a la buena relación de Lange con el primer ministro local, Rajiv Gandhi. La idea original era que se mantuviese en oficio por un período de tres años, si bien acabó permaneciendo hasta agosto de 1989, tras una remodelación del ministro de exteriores, Hugo Judd; durante su estancia, Hillary comentó: «Asumo que soy un embajador bastante horrible en el sentido profesional pero me siento que soy recibido amablemente en la India (y en la mayoría de los otros países a decir verdad) y esto posiblemente podría ser beneficioso [para] la imagen de Nueva Zelanda en el extranjero».

En enero del 2007, volvió a viajar a la Antártida con motivo del quincuagésimo aniversario de la apertura de la base Scott. Se trataba de una visita oficial encabezada por la primera ministra del momento, Helen Clark, y otros dignatarios; Hillary comentó: «Siempre estuve preparado para volver otra vez [...aunque] no creo que vuelva a pasar otra vez, pero este es un retorno maravilloso». Para ese entonces, todavía seguía desplazándose rutinariamente a Nepal, donde sufrió una caída que le llevó a una posterior hospitalización de vuelta en Nueva Zelanda en abril de ese año. En este contexto, el alpinista ya llevaba años sufriendo mal de altura con regularidad y andando con un bastón.
Finalmente, Hillary falleció por un fallo cardíaco en el Auckland City Hospital el 11 de enero de 2008, momento en el que todas las banderas de Nueva Zelanda en edificios públicos ondearon a media hasta en señal de luto, incluyendo en la base Scott. En una declaración, la primera ministra Clark comentó que «fue una figura heroica que no solo 'hizo caer' [parafraseando sus palabras a Lowe en 1953] el Everest sino que vivió una vida de determinación, humildad, y generosidad. El montañero legendario, aventurero, y filántropo es el neozelandés mejor conocido que jamás ha vivido [...]. Todos los neozelandeses llorarán profundamente su defunción».
El 21 de enero, su ataúd fue transportado a la catedral de la Santísima Trinidad de Auckland para la capilla ardiente, donde acudieron más de setecientas personas por hora, a pesar de ser un día lluvioso. Al día siguiente, se celebró un funeral de Estado para después su cuerpo ser incinerado. El 29 de febrero, la mayoría de sus cenizas fueron esparcidas en el golfo de Hauraki como era su deseo. El plan para el resto de las cenizas era dispersarlas por la cumbre, pero fue cancelado en 2010, debido a que los lamas locales consideraron que atraería la mala suerte, por lo que, simplemente, se dejaron en un monasterio cercano al Everest.
Hillary se casó con Louise Mary Rose el 3 de septiembre de 1953, poco después de su ascenso al Everest, pese a estar aterrado por proponérselo y tuvo que confiarle a su madre para que lo hiciera en su lugar. Tuvieron tres hijos: Peter (n. 1954), Sarah (n. 1956) y Belinda (n. 1959). No obstante, el 31 de marzo de 1975, cuando estaban en camino para reunirse con Hillary en el pueblo de Phaphlu donde estaba colaborando en la construcción de un hospital, Louise y Belinda murieron cuando el avión que las llevaba se estrelló cerca del aeropuerto de Katmandú poco después de despegar. Posteriormente, se casó con June Mulgrew el 21 de diciembre de 1989, viuda de su amigo cercano Peter Mulgrew, quien murió en el vuelo 901 de Air New Zealand en 1979. Su hijo Peter también se convirtió en alpinista, al hacer cumbre en el Everest en 1990 y una segunda vez en mayo de 2002, como parte del quincuagésimo aniversario del primer ascenso hecho por su padre; Jamling Tenzing Norgay —hijo de Tenzing, quien murió en 1986— también formó parte de la expedición.
El hogar de Hillary durante la mayor parte de su vida fue una propiedad en Remuera Road en la ciudad de Auckland, donde disfrutaba leyendo novelas de aventuras y ciencia ficción durante su jubilación. También construyó un bach —cabaña o casa pequeña para vacaciones en Nueva Zelanda, a menudo cerca de la playa, lago, río o bosque— en Whites Beach, una de las playas de la costa oeste de Auckland en West Auckland, cerca de Anawhata. Un amigo lo describió como su lugar de consuelo y donde podía escapar de la atención mediática.
La familia de Hillary ha tenido conexión con la costa occidental de Auckland desde 1925, cuando el padre de Louise construyó otro bach en Anawhata, además de haber donado terrenos en Whites Beach que ahora son cruzado por caminantes del sendero Hillary, nombrado en su honor. Dijo sobre la zona: «Esta es la cosa que los viajes internacionales me traen a casa; siempre es bueno ir a casa. Este es el único lugar donde quiero vivir; este es el lugar donde quiero despedir mis días».
Tras su ascenso al Everest, Hillary mostró devoción por asistir al pueblo sherpa de Nepal a través Himalayan Trust, organización que él mismo estableció en 1960 y dirigió hasta su muerte en 2008, y cuyos esfuerzos se han dirigido hacia la construcción de escuelas y hospitales en las remotas regiones del Himalaya. Asimismo, fue presidente honorífico de la American Himalayan Foundation, una organización sin ánimo de lucro que ayuda a mejorar el medio ambiente y las condiciones de vida en ese mismo lugar. También fue presidente honorífico de Mountain Wilderness, una organización no gubernamental dedicada a la protección mundial de las montañas.
En 1975, Hillary sirvió como vicepresidente de la Abortion Law Reform Association of New Zealand, una organización en favor de la despenalización del aborto. También fue patrocinador de REPEAL, una institución que buscaba la derogación de la Ley sobre la Anticoncepción, Esterilización y Aborto de 1977. También criticó al Gobierno de Japón debido a sus autorizaciones para cazar ballenas con fines científicos, así como a sus presiones para levantar el veto internacional a su captura comercial.

Por otra parte, Hillary apoyó al Partido Laborista durante las elecciones generales de Nueva Zelanda de 1975, al ser parte del movimiento Citizens for Rowling —trad. lit: «Ciudadanos por Rowling»—, en apoyo al primer ministro en el cargo, Bill Rowling, al opinar que «tiene una buena oportunidad para mantenernos juntos como neozelandeses para dispersar mucho del rencor y odio que ha crecido rápidamente en un nuestra sociedad en los últimos años». Su involucramiento en esta campaña fue visto como un primer paso hacia la nominación a gobernador general, si bien la posición fue ofrecida a Keith Holyoake en 1977 bajo polémica.
El 6 de junio de 1953, Hillary fue nombrado caballero de la Orden del Imperio Británico y recibió la medalla de coronación de la reina Isabel II el mismo año. También fue galardonado con la medalla Polar en 1958 por su colaboración en la expedición transantártica, Asimismo, se convirtió en el cuarto designado de la Orden de Nueva Zelanda el 6 de febrero de 1987, mientras que el 22 de abril de 1995 fue nombrado caballero de la Orden de la Jarretera. A título póstumo, el Gobierno de la India le confirió en 2008 el premio Padma Vibhushan, su segunda distinción civil más alta. Fuera de los países de la Mancomunidad de Naciones, recibió la clase comendador de la Orden al mérito deportivo de Francia en 1960, mientras que en Nepal se hizo con la primera clase de la orden de Gorkha Dakshina Bahu en 1953, la medalla de coronación del rey Birendra en 1975 y, por el quincuagésimo aniversario después del primer ascenso exitoso al Everest, la ciudadanía honorífica en una celebración tipo jubileo de oro en Katmandú —el primer extranjero en conseguirla—. Por su parte, también fue nombrado miembro de la Orden al Mérito de la República de Polonia el 17 de junio de 2004.
En 1992, el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda introdujo una nueva serie de billetes en circulación en la que el rostro de Hillary se introdujo en el de cinco dólares, lo que le convirtió en la primera persona viva —excluyendo jefes de Estado— en lograrlo. Además, se añadió el monte Cook de fondo, al que Ed reconoció como su montaña favorita. Asimismo, el montañista apareció como la persona de más confianza del país en las encuestas de Reader's Digest de 2005 y 2007.
Hillary fue patrocinador durante treinta y cinco años de la Sir Edmund Hillary Outdoor Pursuits Centre, con la que estaba particularmente entusiasta con cómo introducía a los jóvenes neozelandeses en las actividades al aire libre, tal y como fue su primera experiencia al monte Ruapehu en una excursión escolar a los dieciséis años. A su vez, una estatua de bronce de 2.3 m fue erigida en el exterior de The Hermitage Hotel en Mount Cook Village, la cual fue desvelada por el propio Hillary en 2003. Varias calles, instituciones y organizaciones a lo largo de Nueva Zelanda y en otros países llevan su nombre, como, por ejemplo, el Sir Edmund Hillary Collegiate de Ōtara, que fue establecido por él mismo en 2001.
También hay que resaltar los dos accidentes antárticos que llevan el nombre del explorador. Uno es la costa Hillary, que es una sección de litoral al sur de la dependencia Ross y al norte de la costa Shackleton. El otro se trata del cañón Hillary, ubicado bajo el mar de Ross y que aparece en la Carta Batimétrica General de los Océanos, publicada por la Organización Hidrográfica Internacional.

En enero de 2008, el aeropuerto de Lukla fue renombrado a Tenzing-Hillary como reconocimiento por el apoyo a su construcción. El 2 de abril de ese año, la reina Isabel II, dignatarios neozelandeses como la primera ministra Helen Clark, así como las familias de Tenzing y Hillary atendieron un servicio de acción de gracias en su honor en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, donde soldados gurkhas de Nepal hicieron guardia durante la ceremonia. En octubre, se anunció que los futuros partidos amistosos de rugby entre Inglaterra y Nueva Zelanda fueran jugados como Hillary Shield. En 2009, el antaño premio Duque de Edimburgo en Nueva Zelanda —anteriormente denominado Reto de los jóvenes neozelandeses— fue renombrado a premio Hillary del duque de Edimburgo. El 5 de noviembre, un juego conmemorativo de cinco sellos fue lanzado por NZ Post.
Se han hecho varias solicitudes para rendirle tributo, pero el más relevante fue el «Summits for Ed» —lit. en español: «Cumbres por Ed»—, organizado por la Sir Edmund Hillary Foundation. El recorrido fue desde Bluff, abajo de la isla Sur, a cabo Reinga, arriba de la isla Norte, tras visitar treinta y nueve ciudades, y pueblos por el camino. En cada recinto, los niños de los colegios y miembros del público fueron invitados a unirse a escalar una colina relevante u otro sitio de su área para mostrar sus respetos por Hillary. El público también fue invitado a traer pequeñas rocas o guijarros que tuvieran especial significado para ellos para incluidos en un monumento en su memoria a los pies del monte Ruapehu, en las propiedades de la Sir Edmund Hillary Outdoor Pursuits Centre. Los fondos donados durante la gira se usaron para el patrocinio de actividades al aire libre a jóvenes neozelandeses, con el que más de 8000 entre marzo y mayo de 2008 atendieron un evento relacionado. Igualmente, la canción «Hillary 88», del dúo neozelandés The Kiwis, es el tema oficial en memoria de Hillary, con el apoyo de su esposa June.
Una ruta de cuatro días en las cordilleras Waitakere, junto a la costa occidental de Auckland, lleva el nombre de «sendero de Hillary» en su honor. Su suegro Jim Rose, quien había construido un bach en Anawhata en 1925, escribió en su relato de 1982 sobre la playa de la zona: «Mi familia anhela el tiempo cuando podremos caminar desde Huia a Muriwai en senderos públicos como los maoríes podían hacer antiguamente». El sendero abrió el 11 de enero de 2010, en el segundo aniversario de su muerte, mientras que el sendero Rose, que desciende desde la carretera de tal pueblo hasta Whites Beach está en honor a la familia de su primera esposa.
La cresta sur del monte Cook fue renombrada en su honor el 18 de agosto de 2011, al ser él junto con otros tres escaladores los primeros en escalarla exitosamente en 1948. En septiembre de 2013, el Gobierno nepalí también propuso nombrar un pico de 7681 m en su honor. Por otro lado, después de que la misión New Horizons descubriera una cadena montañosa en Plutón el 14 de julio de 2015, la Unión Astronómica Internacional la renombró como «montes Hillary». La organización no gubernamental nepalí Mountain Legacy concede la Sir Edmund Hillary Mountain Legacy Medal «por [un] servicio memorable en la conservación de la cultura y la naturaleza en regiones montañosas», tras ser inaugurada en 2003 con su aprobación. Un busto de bronce en su honor diseñado por Ophelia Gordon Bell en 1953 se encuentra en el museo Te Papa Tongarewa en Wellington. mientras que su archivo personal fue añadido al programa Memoria del Mundo de la Unesco en 2013, bajo supervisión del Museo Conmemorativo de Guerra de Auckland.
De 2016 a 2020, un programa migratorio piloto a Nueva Zelanda daba como premio la Hermandad Edmund Hillary, entre cuyos beneficios se encontraban una visa de tres años para crear, apoyar, e incubar negocios y modelos empresariales desde Nueva Zelanda. Después de ese período, los inmigrantes podrían optar a la residencia permanente. La Edmund Hillary Foundation, que operaba el programa piloto, afirmó que entre doscientas cincuenta a cuatrocientas visas fueron concedidas antes de que cerrara.