| Eriosyce orientalis | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Estado de conservación | ||
|
En peligro crítico (UICN) | ||
| Taxonomía | ||
| Reino: | Plantae | |
| Subreino: | Tracheobionta | |
| División: | Magnoliophyta | |
| Clase: | Magnoliopsida | |
| Subclase: | Caryophyllidae | |
| Orden: | Caryophyllales | |
| Familia: | Cactaceae | |
| Subfamilia: | Cactoideae | |
| Tribu: | Notocacteae | |
| Género: | Eriosyce | |
| Especie: |
E. orientalis (F.Ritter) P.C.Guerrero & Helmut Walter, 2024 | |
| Sinonimia | ||
| ||
Eriosyce orientalis es una especie de planta suculenta perteneciente al género Eriosyce, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del centro de Chile, específicamente del noreste de la región de Valparaíso.
Eriosyce orientalis es una especie de cactus de porte solitario, con tallos globosos de color verde pálido que alcanzan entre 7 y 14 cm de diámetro. Presenta aproximadamente 20 costillas obtusas, de 1 cm de altura, con tubérculos pequeños y ligeramente acanalados.

Las aréolas son pequeñas, de 0,5 a 0,7 cm de largo y de 0,4 a 0,5 cm de diámetro, y se disponen a intervalos de 1 cm a lo largo de las costillas. Las espinas son aciculares y miden entre 2 y 4 cm. Cada aréola desarrolla de 7 a 9 espinas radiales, de 0,5 a 1,5 cm, radiadas, rectas o ligeramente curvadas. También tienen de 3 a 6 espinas centrales, en su mayoría curvadas hacia arriba, de 3 a 4 cm de longitud.

Las flores miden de 4 a 5 cm y adoptan forma de embudo. El pericarpelo y el hipanto presentan un color púrpura oscuro, con pequeñas escamas y axilas provistas de lana blanca poco visible. Los segmentos del perianto tienen entre 6 y 8 mm de ancho con ápice largo; los interiores son amarillo pálido con una amplia y tenue franja central rojiza, mientras que los exteriores son púrpura. El ovario es isodiamétrico y el estilo es blanco.
Los frutos tienen forma de barril y miden aproximadamente 1,5 cm, con un indumento similar al de la flor. El área de inserción del remanente del perianto es amplia y presenta un poro basal grande.
El área de distribución nativa de esta especie se sitúa en el centro de Chile, alrededor de Putaendo, al noreste de la región de Valparaíso. Habita principalmente en el bioma subtropical, a altitudes que oscilan entre los 600 y 1900 m s. n. m.
La primera descripción de esta especie fue como Pyrrhocactus aconcaguensis var. orientalis, publicada en 1960 por el botánico alemán Friedrich Ritter en la revista científica Succulenta (Netherlands) 1960: 109.
Más tarde, los botánicos Pablo C. Guerrero y Helmut Walter la elevaron a la categoría de especie y la trasladaron al género Eriosyce, por lo que pasó a llamarse Eriosyce orientalis. Registraron estos cambios en la revista científica PhytoKeys 237: 135, publicada en 2024.
Se estima que el área de distribución de Eriosyce orientalis es inferior a 100 km². La población principal se encuentra restringida al lecho seco del río Putaendo y presenta una severa fragmentación debido a la construcción de caminos y a la presencia de centros de extracción de áridos. Además, una población registrada en el río Rocín, en el sector Las Tejas, enfrenta amenazas directas por la actividad minera.
Se ha registrado una disminución tanto en el tamaño de las poblaciones como en el número de localidades, acompañada de una pérdida significativa de la calidad del hábitat. Entre los principales factores de degradación se incluyen el aumento de microbasureros, la expansión de la minería y la remoción de viñas, que alteran la vegetación nativa y el sustrato natural, comprometiendo la supervivencia de la especie en su entorno natural.
Debido a estas presiones y a la reducción de su área de distribución, se ha propuesto clasificar a la especie como "En Peligro Crítico (CR)" , conforme a los criterios B1ab(i,iii,iv) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), lo que indica un riesgo extremadamente alto de extinción en su hábitat natural.
Eriosyce orientalis se cultiva principalmente como planta ornamental y su propagación se realiza preferentemente por semillas, ya que la especie rara vez produce hijuelos.