Hail Satan? es un documental estadounidense de 2019 sobre El Templo Satánico, el cual incluye sus orígenes y la base de su activismo político. Dirigida por Penny Lane, la película se estrenó en el Sundance Film Festival 2019 y en los Estados Unidos el 19 de abril de 2019, distribuida por Magnolia Pictures. Muestra a los satanistas trabajando para preservar la separación de la iglesia y el estado contra el privilegio percibido de la derecha cristiana.
Producción
Lane quería combatir la visión generalizada del pánico satánico de los años setenta hasta los noventa, durante el cual los satanistas fueron descritos como violadores y asesinos, generalmente de niños. La edición de la película se produjo en aproximadamente seis meses, "concurrente con la mayor parte del rodaje". Lane tomó la decisión consciente de omitir detalles conocidos sobre el conflicto interno dentro de la organización y las críticas externas de otros satanistas. Después de completar la edición, Lane se unió al Templo Satánico como miembro.
Recepción
En el agregadorde reseñas Rotten Tomatoes, la película tiene una calificación de aprobación del 97% basada en 99 reseñas, con una calificación promedio de 7.6 / 10. El consenso crítico del sitio web dice: "Hail Satan? Desafía las nociones preconcebidas de su tema con un despacho inteligente, ingenioso y entretenido, en general desde la primera línea de lucha por la justicia social". En Metacritic, la película tiene una puntuación promedio ponderada del 76%, basada en 28 críticos, lo que indica "críticas generalmente favorables".
↑«"I Was Watching Midcentury Hollywood Biblical Epics, Anti-Communist Propaganda Films, and 1970s B-Movies about Devil Worshippers": Penny Lane on Hail Satan?». Filmmaker Magazine. Consultado el 16 de abril de 2019. «There was and is a lot of interpersonal conflict within the Temple — including some high-profile chapters leaving The Satanic Temple, and a controversial lawyer that was hired, and all kinds of accusations and callouts left and right. And it was all at least sort of important, and at least sort of interesting, and we filmed a lot around those conflicts. But ultimately my artistic goal was not to make a 'portrait of an organization struggling to cohere in the specific cultural moment of 2018,' so it all got left out.»