| Injo de Joseon 인조 仁祖 | ||
|---|---|---|
| Rey de Joseon | ||
| Reinado | ||
| 11 de abril de 1623-17 de junio de 1649 | ||
| Predecesor | Gwanghaegun | |
| Sucesor | Hyojong | |
| Información personal | ||
| Nombre completo |
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| Nacimiento |
7 de diciembre de1595 | |
| Fallecimiento |
17 de junio de 1649 (53 años) | |
| Sepultura | Tumba de Jangneung, Paju, Corea del Sur | |
| Religión | Confucianismo coreano | |
| Familia | ||
| Dinastía | Casa de Yi | |
| Padre | Príncipe Wonjong de Joseon | |
| Madre | Reina Inheon | |
| Cónyuge |
Reina Inyeol (matr. 1610; fall. 1636) Reina Jangnyeol (matr. 1638) | |
| Hijos |
Príncipe heredero Sohyeon Hyojong de Joseon Gran príncipe Inpyeong | |
| Injo de Joseon | ||
|---|---|---|
| Hangul | 이종 | |
| Hanja | 李倧 | |
| Transliteraciones | ||
| Romanización revisada | I Jong | |
| McCune-Reischauer | I Chong | |
| Reyes de Joseon | |
|---|---|
| Taejo | 1392-1398 |
| Jeongjong | 1398-1400 |
| Taejong | 1400-1418 |
| Sejong | 1418-1450 |
| Munjong | 1450-1452 |
| Danjong | 1452-1455 |
| Sejo | 1455-1468 |
| Yejong | 1468-1469 |
| Seongjong | 1469-1494 |
| Yeonsangun | 1494-1506 |
| Jungjong | 1506-1544 |
| Injong | 1544-1545 |
| Myeongjong | 1545-1567 |
| Seonjo | 1567-1608 |
| Gwanghaegun | 1608-1623 |
| Injo | 1623-1649 |
| Hyojong | 1649-1659 |
| Hyeonjong | 1659-1674 |
| Sukjong | 1674-1720 |
| Gyeongjong | 1720-1724 |
| Yeongjo | 1724-1776 |
| Jeongjo | 1776-1800 |
| Sunjo | 1800-1834 |
| Heonjong | 1834-1849 |
| Cheoljong | 1849-1864 |
| Gojong | 1864-1907 |
Injo (en hangul, 인조; en hanja, 仁祖); 7 de diciembre de 1595-17 de junio de 1649), nombre personal Yi Jong (en hanja, 李倧), fue el decimosexto monarca de la dinastía Joseon de Corea. Era nieto del rey Seonjo e hijo mayor del príncipe Jeongwon. Ascendió al trono tras liderar un golpe de Estado contra su tío, Gwanghaegun, en 1623. Hoy en día, Injo es considerado un rey débil e incompetente, e incluso el peor de toda la dinastía, ya que durante su reinado el país sufrió la Rebelión de Yi Gwal, la invasión de la dinastía Jin Posterior, la invasión Qing y una recesión económica, mientras que el gobierno era corrupto e ineficaz.
El rey Injo nació en 1595, hijo del príncipe Jeongwon, cuyo padre era el monarca reinante, el rey Seonjo. En 1607 recibió el título de Señor Neungyang (綾陽都正, 능양도정) y posteriormente el de Príncipe Neungyang (綾陽君, 능양군); vivió como miembro de la familia real, sin el apoyo de ninguna de las facciones políticas que a la sazón controlaban la política coreana.
En 1608 el rey Seonjo enfermó y murió, y su hijo, Gwanghaegun, le sucedió en el trono. En aquel entonces, el gobierno estaba dividido por diversas facciones políticas, y la facción liberal oriental cobró fuerza tras las invasiones japonesas de 1582-1598, al haber combatido activamente contra los japoneses. Durante los últimos días del rey Seonjo, la facción oriental se dividió en las facciones norteña y sureña. La facción norteña abogaba por reformas radicales, mientras que la sureña apoyaba medidas más moderadas. A la muerte de Seonjo, la facción norteña, que controlaba el gobierno, se dividió entre los izquierdistas norteños y los más moderados norteños menores. Al heredar Gwanghaegun el trono, la facción norteña, que lo apoyaba como heredero, se convirtió en la principal facción política de la corte real. Mientras tanto, la facción occidental conservadora permaneció como un actor menor, sin opciones de acceder a una posición dominante. Pese a todo, muchos miembros de esta facción continuaron buscando oportunidades para regresar a la política como facción gobernante.
Aunque el rey Gwanghaegun fue un administrador excepcional y un gran diplomático, carecía del apoyo de muchos políticos, eruditos y aristócratas, por no ser el primogénito y haber nacido de una concubina. Los Grandes Norteños intentaron acallar estas opiniones, reprimiendo a los Pequeños Norteños y asesinando al príncipe Imhae, hijo mayor de Seonjo, y al gran príncipe Yeongchang, hijo de la reina. Gwanghaegun no pretendía conservar el trono; de hecho, intentó incorporar facciones minoritarias al gobierno, pero se topó con la oposición de miembros de los Grandes Norteños, como Chŏng Inhong y Yi Ich'ŏm. Estas acciones hicieron que Gwanghaegun se volviera aún más impopular entre la aristocracia más poderosa económicamente, quienes finalmente comenzaron a conspirar contra él.
En 1623 Kim Chajŏm, Kim Ryu, Yi Kwi y Yi Kwal, todos ellos miembros del grupo ultraconservador de los Occidentales, dieron un golpe de Estado que derrocó a Gwanghaegun, quien fue exiliado a la isla de Jeju. Chŏng Inhong y Yi Ich'ŏm fueron asesinados, y poco después los Occidentales reemplazaron a los Norteños como facción política gobernante. Los Occidentales llevaron a Injo al palacio y lo coronaron como nuevo rey de Joseon. Pero a pesar del título real carecía de autoridad, ya que casi todo el poder estaba en manos de los Occidentales que habían destronado a Gwanghaegun.
Yi Kwal se sentía maltratado y consideraba que la recompensa recibida por su papel en el golpe de Estado era demasiado pequeña. En 1624 se rebeló contra Injo, tras ser enviado al frente norte como comandante militar de Pyongyang para luchar contra la expansión manchú, mientras que otros líderes importantes del golpe habían sido recompensados con cargos en la corte real. Yi Kwal se puso al mando de 12 000 soldados, incluidos 100 japoneses que habían desertado a Joseon durante las invasiones japonesas de Corea), hasta la capital, Hansong, donde derrotó a un ejército regular al mando del general Chang Man, y rodearon Hansŏng. Injo huyó a Gongju y Hansŏng cayó en manos de los rebeldes.
El 11 de febrero de 1624 Yi Kwal entronizó al príncipe Heungan (興安君, 흥안군) como nuevo rey. Sin embargo, al poco tiempo el general Chang Man regresó con otro ejército y derrotó a las fuerzas de Yi. A continuación reconquistó la capital, y Yi fue asesinado por su guardaespaldas, poniendo fin a la rebelión. Aunque Injo conservó su trono, el levantamiento puso de manifiesto las debilidades de la autoridad real y reafirmó la superioridad de los nobles, que obtuvieron aún más poder al combatir la rebelión. La economía, que experimentaba una leve recuperación tras la reconstrucción de Gwanghaegun, quedó nuevamente arruinada, y Corea permanecería en una situación económica precaria durante varios siglos.
El rey Gwanghaegun, considerado un diplomático astuto, mantuvo una política neutral entre la dinastía Ming, aliada tradicional de Joseon, y los yurchen (posteriormente manchúes y dinastía Qing). Sin embargo, tras la caída de Gwanghaegun, los occidentales conservadores adoptaron una postura intransigente hacia la dinastía Jin Posterior, liderada por los yurchen, manteniendo su alianza con la dinastía Ming. Los Jin Posterior, que hasta entonces habían sido en general amistosos con Joseon, comenzaron a verla como enemiga. Han Yun, que había participado en la rebelión de Yi Kwal, huyó tras la derrota a Manchuria, e instó allí al gobernante Jin Posterior, Nurhaci, a atacar Joseon; así terminó la relación amistosa entre los Jin Posterior y Joseon.
En 1627, 30 000 jinetes manchúes al mando del general Amin y el exgeneral coreano Gang Hong-rip invadieron Joseon, exigiendo la restauración de Gwanghaegun y la ejecución de los líderes occidentales, incluido Kim Chajŏm . El general Chang Man combatió nuevamente contra la dinastía Jin Posterior, pero no pudo repeler la invasión. Una vez más, Injo huyó, en esta ocasión a la isla de Ganghwa. Mientras tanto, la dinastía Jin Posterior, sin motivo para atacar Joseon, decidió regresar para prepararse para la guerra contra la dinastía Ming, y pronto se instauró la paz. Las dinastías Jin Posterior y Joseon fueron declaradas naciones hermanas y la dinastía Jin Posterior se retiró de la península coreana.
Sin embargo, la mayoría de los occidentales mantuvieron su postura intransigente a pesar de la guerra. Nurhaci, quien en general tenía una buena opinión de Corea, no volvió a invadirla; no obstante, tras su muerte y la entronización de Hong Taiji, la dinastía Jin Posterior buscó nuevamente una oportunidad para la guerra. El rey Injo dio refugio al general Ming Mao Wenlong y a sus tropas, quienes, tras huir de la dinastía Jin Posterior, llegaron a Corea; esta acción provocó que aquella invadiera Corea de nuevo.
En 1636 Hong Taiji renombró oficialmente su dinastía como dinastía Qing y procedió a invadir Joseon personalmente. Las fuerzas Qing evitaron deliberadamente el combate con el general Im Gyeong-eop, un prominente comandante del ejército Joseon que custodiaba la fortaleza de Uiju en ese momento. Un ejército Qing de 128 000 hombres marchó directamente hacia Hansŏng antes de que Injo pudiera escapar a la isla de Ganghwa, obligándolo a refugiarse en una fortaleza de montaña, Namhansanseong. Los manchúes la aislaron y cortaron todas las líneas de suministro, de modo que cuando se agotaron las provisiones Injo finalmente se rindió a la dinastía Qing, inclinándose ceremoniosamente ante Hong Taiji nueve veces como su servidor, y aceptando el Tratado de Samjeondo, que exigía que el primer y el segundo hijo de Injo fueran llevados prisioneros a China.
Joseon se convirtió entonces en un estado tributario de la dinastía Qing, y los Qing pasaron a conquistar la Llanura Central en 1644.
Tras la conquista de Pekín por la dinastía Qing en 1644, los dos príncipes regresaron a Corea. El primogénito de Injo, el príncipe heredero Sohyeon, trajo consigo numerosas novedades del mundo occidental, entre ellas el cristianismo, e instó a Injo a llevar a cabo reformas. Sin embargo, el conservador Injo rechazó sus ideas y persiguió al príncipe heredero por intentar introducir el catolicismo y la ciencia occidental en Corea.
El príncipe Sohyeon fue hallado muerto en circunstancias misteriosas en las habitaciones del rey, con una gran hemorragia en la cabeza. Según la leyenda, Injo asesinó a su propio hijo con una plancha de tinta que Sohyeon había traído de China; sin embargo, algunos historiadores sugieren que fue envenenado, dado que presentaba manchas negras por todo el cuerpo tras su muerte y su cuerpo se descompuso rápidamente. Muchos, incluida su esposa, intentaron descubrir lo sucedido, pero Injo ordenó un entierro inmediato y redujo considerablemente la pompa del funeral del príncipe heredero, acortando incluso su duración. Posteriormente, Injo también ejecutó a la esposa de Sohyeon, quien intentaba averiguar la verdadera causa de la muerte de su marido.
El rey Injo nombró al gran príncipe Bongrim como nuevo príncipe heredero (quien más tarde se convertiría en el rey Hyojong ) en lugar del hijo mayor del príncipe Sohyeon, el príncipe Gyeongseon. Poco después, Injo ordenó el exilio de los tres hijos del príncipe Sohyeon a la isla de Jeju (de donde solo el hijo menor, el príncipe Gyeongan, regresó con vida al continente) y la ejecución de la esposa de Sohyeon, la princesa heredera Minhoe, por traición.
Hoy en día, Injo es considerado mayoritariamente un gobernante débil, indeciso e inestable, pues provocó la Rebelión Yi Kwal, dos guerras contra la dinastía Qing y una devastación económica. A menudo se le compara negativamente con su predecesor, Gwanghaegun, quien fue destronado, mientras que Injo prácticamente no alcanzó ningún logro durante su reinado y, aun así, recibió un nombre de templo. Culpado por no cuidar de su reino, muchos consideran al rey Injo un modelo a seguir para los políticos; sin embargo, se le reconoce el mérito de haber reformado el ejército y ampliado la defensa de la nación para prepararla para la guerra, dado que el país sufrió varios conflictos bélicos entre 1592 y 1636. Injo murió en 1649. Su tumba se encuentra en Paju, provincia de Gyeonggi .
Consortes y su respectiva descendencia