Kuchu es una palabra usada para referirse a la comunidad LGBTI+ en Uganda. Es una jerga adoptada por la comunidad para identificarse secretamente y hablar abiertamente sin revelar demasiada información, ya que los temas LGBTI+ son estigmatizados en el país.
El término sirve como una forma de resistencia contra las narrativas dominantes sobre sexualidad. El activismo kuchu mezcla espacios físicos y virtuales, desafiando normas públicas dominantes. Organizaciones como «Kuchu Collective» ofrecen apoyo para proteger los derechos LGBTI+ en el país, desarrollando el uso de herramientas y materiales tecnológicos que protegen a personas y activistas LGBTI+ contra homofobia y gobiernos represivos. Kuchu significa una identidad interseccional y local, distinta de las etiquetas occidentales.
El término significa «igual» y tiene origen en el suajili, hablado sobre todo en África Oriental.Pasó a ser utilizado en Uganda por las personas LGBTI+ como término para las minorías sexuales y de género.
El término kuchu puede ser utilizado en diversos contextos, permitiendo que los ugandeses LGBTI+ se identifiquen en un espacio público y puedan hablar sin que el resto de la sociedad se dé cuenta.
Los kuchus han ganado mucha visibilidad en el país, lo que ha descontentado a muchos líderes tradicionales y grupos religiosos, incluyendo a evangélicos estadounidenses de la derecha cristiana, como el Consejo de Investigación Familiar y The Family (o The Fellowship).
Esta exposición y el descontento de tantos grupos han llevado a un movimiento de líderes locales que buscan demonizar públicamente la homosexualidad y a intentar de aumentar las condenas contra ella y contra lo que llaman «promoción de la homosexualidad».
Sin embargo, los kunchus siguen existiendo y formando parte de una comunidad que desarrolla estrategias para luchar por un gobierno inclusivo y sin opresión.