La Cancha es un zona comercial, ubicado al centro de la ciudad de Cochabamba, Bolivia. La zona está compuesta por seis mercados, una feria comercial y puestos de comercio formal e informal, además de restaurantes, plazas de comidas y otros establecimientos. Está conectada con paradas de transporte público sindicalizado, transporte en tranvía y servicios de transporte de larga distancia mediante la Terminal de Buses.
En La Cancha se comercializan alimentos básicos, herramientas de trabajo, material escolar, autopartes, artesanías, ropa confeccionada, ropa de "segunda mano", utensilios de cocina, productos de limpieza y aseo, alimentos naturales y procesados, muebles, electrodomésticos y automóviles de segunda mano de distintas marcas.La venta ambulante y el comercio informal forman parte de las principales actividades comerciales de la zona, donde se estima que existen más de cien mil vendedores.
La Cancha tiene su principal antecedente en el informe de Antonio Pol, quien fue Comisionado del Gobernador Intendente y General de Armas de Cochabamba en el año 1817, en el cual indicó:
"se hace indispensable tanto para el buen arreglo del establecimiento del ramo, como para su cobranza, y evitar fraudes, fundar en esta Capital una Casa de Abasto, Provisión, alóndiga, cancha o como quiera denominarse, en la que sin ninguna excusa entren no sólo las harinas de trigo o maíz, sino también todas aquellas especies de provisión que se venden por mayor y menor en la plaza, como son papas, chuño, sal, cebada y demás... haciéndose lo mismo en todos los Pueblos de la Provincia que lo permitan.”
En la época, la venta de productos en la ciudad era una actividad realizada al aire libre en plazas u otros lugares dispuestos al público, tales como los tambos, patios de alojamientos temporales a los cuales llegaban los comerciantes o "trajinantes" desde otras localidades.
A partir del informe de Pol, el Ilustre Cabildo de la ciudad aprueba, en 1817, el Reglamento de Funcionamiento de la Casa de Abasto, quedando pendiente la selección del lugar adecuado para instalar el mercado.
Tras la guerra de independencia, y habiéndose transferido los fondos y rentas del extinto Ayuntamiento colonial a favor del Tesoro Público republicano, se estableció el Mercado Público del Departamento de Cochabamba, asentado entre las calles Pichincha y Rivas (actualmente calles 25 de Mayo y Jordán), contiguo a un colegio de niñas huérfanas. De ese modo, el 12 de febrero de 1831 concluyeron con los trabajos del Mercado Público, y el mismo quedó abierto al público. No obstante, debido a los impuestos que debían pagarse para asentarse en el mercado, los comerciantes buscaron establecerse en lugares aledaños, sin ingresar al recinto del mercado como tal.
Estas condiciones, aunadas al deterioro y falta de recursos de la ciudad, llevaron a sus autoridades a considerar la venta, seccionamiento o traslado del mercado, algo que fue imposible hasta el siglo siguiente.Hacia el año 1930, el Mercado Central mostraba un grave deterioro, por lo cual se desaloja a los comerciantes para refaccionar los puestos de venta. Sin embargo, debido a la Guerra del Chaco y a los continuos cambios de gobierno a nivel nacional y local en la época, no se realizaron las inversiones necesarias para aquel fin.
En el año 1954 se realiza la entrega de los galpones del mercado, con 4.000 metros cuadrados de cubierta y 9.000 de pavimento. En la misma época surgió la idea de expandir el mercado hacia el sector sud de la ciudad, por la avenida San Martín hacia las plazas Fidel Araníbar y San Antonio. Con esa intención, el Comité Pro IV Centenario de la ciudad, en el año 1964, propuso la construcción de un "Prado Comercial" en la zona sud de la ciudad, en el área ocupada por dichas plazas. La contigüidad de las mismas a la estación del ferrocarril Cochabamba - Santa Cruz propició la expansión del mercado hacia la zona. El derrumbe de inmuebles en la zona denominada como "La Pampa" extendió el espacio abierto hasta la colina de San Miguel, en el extremo sud de la ciudad. Así, en este espacio, entre las décadas de 1960 y 1970, se establece la zona como "La Cancha", un nombre genérico que después se consolidaría. Ante la ocupación del lugar, se realizaron obras de empedrado y de construcción de casetas de metal para puestos de venta inaugurados en 1966. No obstante, ciertos comerciantes, que tenían reclamos contra la obra, se instalaron en varios sectores aledaños al mercado.
En la actualidad, los comerciantes que se asientan en la zona que ocupa La Cancha implica la ocupación de 27 calles de este a oeste, desde la calle Oquendo hasta la calle Falsuri, así como 18 calles de norte a sur, desde la calle Sucre hasta la avenida 6 de Agosto. Se calcula que entre 70.000 y 100.000 personas realizan actividades comerciales en la zona. A pesar del crecimiento de La Cancha desde la época, la Alcaldía de Cochabamba no ha tenido la capacidad de atender el ritmo de las necesidades de la zona, por lo cual el tráfico vehicular es desordenado y los comerciantes se asientan en las calzadas, obstruyendo el tránsito de personas y vehículos. A pesar de esa situación, los intereses económicos, así como la historia y la identidad cultural de la ciudad, han consolidado a La Cancha como el principal centro de abasto de Cochabamba.
Esta área abarca a seis mercados principales y una feria de comercio informal, conocidos como:
También hay mercados y centros comerciales privados como el Centro Comercial El Gallo y el Centro Comercial Cochabamba, entre otros.
Son llamados "días de feria" aquellos días en los cuales la actividad comercial es abundante en comparación a los demás días de la semana. Estos días son los miércoles y sábados. La actividad económica en este sector se lleva adelante todos los días de la semana, pero el incremento de productos, comerciantes, compradores y consumidores alcanza su mayor auge los "días de feria".
La Cancha cuenta con un amplio número de comerciantes que ofertan diversos productos. Esta actividad, identificada como comercio informal, ha sido criticada por desarrollarse en condiciones de desorden y como actividad de subsistencia.

En la Cancha es posible encontrar una variedad de productos artesanales,principalmente en los mercados La Pampa y San Antonio,aunque ninguno de ellos está destinado exclusivamente al comercio de artesanía, sino que el rubro convive con el comercio de otros tipos de productos, como vestimentas, alimentos, instrumentos musicales y abarrotes, entre otros, al igual que servicios como comedores populares. Esta heterogeneidad es propia de toda la Cancha, pues en todas sus secciones se ofrecen productos y servicios de distinto tipo.
En los pasillos del mercado La Pampa se comercializan artesanías en ropa y calzado tradicional, muebles y decoraciones de madera, artículos de medicina tradicional, especias, brebajes y figuras animales en taxidermia para fines ceremoniales.
Por su parte, en el mercado San Antonio existe una sección artesanal en la que se comercializan tejidos y vestimenta típica y folklórica, objetos decorativos y artículos para el hogar en cerámica, instrumentos musicales (sobre todo nativos) y abarcas de cuero o goma, además de antigüedades.
Se han reportado con frecuencia la presencia de vendedores informales que ofrecen artículos de procedencia dudosa o robada a precios muy bajos. Estos incluyen principalmente teléfonos celulares y accesorios (cargadores, audífonos, fundas), ropa deportiva, zapatillas y prendas de marcas conocidas. Otros bienes de consumo rápido como perfumes, relojes o joyería barata. Las ventas suelen ocurrir de manera discreta, en improvisados puestos ambulantes o mediante «contactos» directos, y aunque las autoridades realizan operativos ocasionales, la práctica persiste como un problema estructural en zonas de alta concurrencia en Cochabamba.
Particularmente en sectores como el «Barrio Chino», ubicado comúnmente en las avenida República, calle Pulacayo y avenida Gral. Rene Barrientos, al sur del Mercado "La Pampa", a pocos pasos de la salida este de la Estación Cochabamba. Es conocida por la presencia de un "mercado negro", donde los vendedores (llamados coloquialmente como "Albertos") se comercializan bienes de procedencia ilícita, incluyendo artículos robados, desde celulares de baja, media y alta gama, equipos de computación,autopartes, piezas de motorizados y bicicletas. La afluencia es alta en las horas de la mañana y en las horas de la noche. Esta actividad se enmarca en un contexto de economía informal, que aprovecha la alta rotación de mercancías y la dificultad para rastrear orígenes.
En pleno «Barrio Chino», al sur del Mercado La Pampa, se registran venta ilegal de animales, que son comercializados y transportados en cajas de cartón o bolsas de plástico, sin medidas adecuadas de seguridad ni constancia de vacunación para animales de granja y mascotas. Desde la autoridad de la ciudad de Cochabamba, se registran trafico de animales todos los días, especialmente en días lunes, miércoles y sábado, en horas de la mañana. Así también, se denuncia que los animales están hacinados en el sector del Mercado La Pampa, sin seguridad ni cuidado correspondiente, lo que corresponde a delito de maltrato animal.Otra de las infracciones que cometen vendedores y compradores es el hacinamiento de perros, gatos, patos, conejos y gallinas en bolsas de yute de los vendedores que provienen de diversas regiones del Departamento de Cochabamba y el Área Metropolitana de Cochabamba.Incluso hay denuncias de que aves como guacamayos son vendidos alrededor de 500 bolivianos e incluso 700 bolivianos (50 a 70 dólares estadounidenses).
La autoridad de Zoonosis de la ciudad de Cochabamba hacen cada cierto tiempo operativos, donde rescatan a los animales domésticos, para posteriormente ser llevados a adopción.
Los hurtos y robos de celulares representan uno de los delitos más prevalentes en La Cancha, facilitados por la congestión humana y la distracción de los visitantes. Este fenómeno se asocia a bandas organizadas o individuos oportunistas que operan en zonas de alta concurrencia, como las calles 25 de Mayo, Aroma y San Martín.
Se han registrado hechos de vandalismo y hurto en los puestos comerciales de La Cancha durante diferentes horarios. Los objetos sustraídos incluyen desde dulces hasta teléfonos celulares de alta gama y retrovisores. Según las denuncias, estos hechos involucran a personas de diferentes edades, desde jóvenes menores de edad, hasta adultos mayores.
El consumo de clefa (pegamento industrial inhalado como alucinógeno) es un problema social visible en los alrededores de La Cancha, particularmente entre poblaciones en situación de calle, niños y adolescentes (NASC). Esta sustancia de bajo costo, elaborada a base de solventes químicos, se inhala para suprimir el hambre, el frío o el estrés, y está asociada a la marginalidad urbana en Cochabamba.
La alta concentración de vendedores y compradores en la Canchaha significado la saturación de espacios urbanos, aceras y áreas verdes, generando críticas y solicitudes de intervención con el afán de mitigar los problemas generados, como ser: grandes cantidades de desechos depositados en las vías, congestionamiento vehicular e incomodidad para desplazarse.
Los comerciantes asentados en el sector han desestimado proyectos para reordenar las actividades en infraestructuras de más de un nivel. Por ejemplo, han rechazado la construcción de un segundo piso en el mercado Calatayud.
A las primeras horas del 20 de diciembre de 2010, a vísperas de las fiestas de fin de año, en el sector del Mercado La Paz se registró un incendio que afectó a 25 puestos de comercio de ropa importada, tanto ropa infantil, ropa masculina y ropa femenina. La afectación alcanzó unos 25.000 dólares estadounidenses por propietario.
En la mañana del 14 de febrero de 2017, se registró un incendio en el sector del Mercado La Paz, colindante a la Estación Cochabamba, producto de un cortocircuito del sistema eléctrico instalado en la década de 1970, que tras más de dos horas de trabajo, los bomberos apagaron el foco de calor. El siniestro afectó a unos 45 puestos comerciales, principalmente dedicados a la venta de ropa importada.
En la tarde del 11 de noviembre de 2023, en el Mercado La Paz y calle Tarata, cerca a uno de los accesos de la Estación Cochabamba, se registró un incendio producto de un corto circuito. Debido a la dificultad de ingresar al área del incendio, al trafico vehicular y aglomeración de personas en la vía pública, se sofocó el incendio con los extintores e hidrantes de la Estación Cochabamba y la estación del tranvía Tren Metropolitano de Cochabamba.
En la jornada del 20 de febrero de 2026, en el Mercado La Pampa, durante las fiestas del Carnaval de ese año, un grupo de personas estaban realizando el ritual de la "koa", hasta que en un descuido se deja la botella de alcohol cerca del fuego, lo cual produce una explosión, expandiendo el fuego hacia los puestos de venta más cercanos, y afectando a muchas personas, con heridas y quemaduras.