| Munjeong de Joseon | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
22 de octubre de 1501jul. Dinastía Joseon | |
| Fallecimiento |
6 de abril de 1565jul. Changdeokgung (Corea del Sur) | |
| Causa de muerte | Enfermedad | |
| Sepultura | Taereung | |
| Familia | ||
| Padre | Yun Jim | |
| Cónyuge | Jungjong (desde 1517juliano, hasta 1544juliano) | |
| Hijos | Myeongjong of Joseon | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Regente | |
| Cargos ocupados | reine consort de Joseon (fr) (desde 1517juliano, hasta 1544juliano) | |
Munjeong en hangul, 문정; en hanja, 文定 (2 de diciembre de 1501-5 de mayo de 1565) fue una reina consorte coreana. Tercera esposa del rey Jungjong, fue regente de su hijo Myeongjong desde 1545 hasta 1553, y una de las principales impulsoras del renacimiento del budismo coreano en el siglo XVI.
Munjeong (nombre póstumo) nació el 2 de diciembre de 1501; era hija de Yun Ji-im, del bon-gwan Yun de Papyeong, y de su esposa, la bubuin Jeonseong de la familia Yi. Su padre era ministro de la Oficina de los Parientes Reales. En 1517, dos años después de la muerte de la reina Janggyeong, contrajo matrimonio con el soberano, Jungjong. Fue elegida bajo la premisa de que cuidaría del príncipe heredero Injong debido a su parentesco con la difunta madre de este (Munjeong y Janggyeong eran primas lejanas); sin embargo, tras el nacimiento de su propio hijo, el príncipe Gyeongwon (rey Myeongjeong) en 1534, comenzó a desear que fuera este último quien reinara sobre Joseon.
A sus planes se opuso el político Kim An-ro, quien urdió un plan para deponerla, pero fue descubierto y ejecutado en 1537. El vacío político fue llenado, por una parte, por la facción de los «grandes Yun» liderada por Yun Im, uno de los hermanos mayores de la difunta reina Janggyeong; por otro lado, se alinearon los «Yun menores», es decir, Munjeong y dos de sus hermanos, Yun Won-hyeong (1503-1565) y Yun Won-ro (?-1547).
Mientras ambas facciones mantenían un tenso enfrentamiento, Jungjong murió e Injong ascendió al trono en noviembre de 1544, aunque falleció por enfermedad tras apenas ocho meses de reinado y sin dejar herederos: según una leyenda, enfermó irreversiblemente tras comer unos tteok que Munjeong le había entregado.Gyeongwon le sucedió pero, al tener solo 12 años, su madre actuó como regente hasta que alcanzó la mayoría de edad en 1553.
Munjeong había adquirido y fortalecido su poder político ya durante los reinados de su marido y su hijastro, quien, deseando obtener su favor, en ocasiones gestionó los asuntos de Estado siguiendo sus órdenes e intentó asignar posiciones de prestigio a sus parientes: la reina regente confiaba considerablemente en sus familiares, e hizo de los eunucos de palacio sus informantes, favoreciendo especialmente a Bak Han-jong, director del Naesusa (la Oficina del Tesoro Real).
En 1545, ordenó a su hermano Won-hyeong purgar a los «grandes Yun», una acción que permitió a los «Yun menores» obtener un poder considerable y que ha pasado a la historia como Eulsa sahwa, la «purga del año Eulsa».En septiembre de 1547, apareció en el muro de la estación de Yangjae un escrito que la acusaba de haber usurpado el poder. Esto provocó el exilio de más de veinte personas y la condena a muerte de los «grandes Yun» que habían sobrevivido a la purga de 1545, entre ellos el príncipe Bongseong, hijo de Jungjong y de una de sus concubinas, Huibin Hong.
Tanto durante la regencia como en los últimos años de su vida, Munjeong se esforzó por revitalizar el budismo, convirtiéndose en una de sus principales promotoras. Su compromiso en este sentido encontró fuertes resistencias, ya que Joseon había heredado las políticas antibudistas del anterior reino de Goryo; además, el creciente número de monjes exentos del servicio militar y del trabajo de corvea generaba problemas sociales.
En 1550 reintegró las órdenes monásticas Seon y Gyo, mientras que al año siguiente, siguiendo diversas recomendaciones, eligió al monje Bou —a quien tres años antes había nombrado abad del monasterio de Bongeunsa— como líder de la reforma budista y, posteriormente, como ministro de Asuntos Militares. Esta decisión provocó que los estudiantes del Songgyungwan, la academia nacional confuciana, abandonaran las clases en señal de protesta. En 1552 reintrodujo los exámenes para monjes, abolidos desde 1504, los cuales se llevaron a cabo hasta 1566. Su apoyo al budismo también fue evidente en la promoción de pinturas religiosas, que alcanzó su punto máximo durante su mandato. En la década de 1560, encargó cinco representaciones del Buda de la curación y dos pinturas en rollo, además de financiar 200 representaciones de arhats y 400 pinturas budistas, incluyendo retratos de Śākyamuni, Maitreya y Amitābha.
Durante su regencia, Munjeong estuvo involucrada en 45 asuntos de Estado: 15 sobre gestión de personal (como evaluación de méritos, acusaciones y bajo rendimiento de funcionarios), 9 casos de persuasión, 4 decisiones de derecho penal y 3 sobre budismo, opinión pública y educación. Conducía conferencias reales, audiencias y encuentros directos con los altos funcionarios de los Seis Ministerios (Yukjo), mientras oprimía a los opositores que intentaban limitar su soberanía. Aunque era reconocida por su inteligencia y carisma, sus acciones suscitaron críticas debido a su administración autoritaria, las fuertes presiones ejercidas sobre el soberano, la excesiva dependencia de sus familiares y el control exclusivo de la administración financiera y de personal.
Munjeong conservó su poder incluso después de dejar el cargo de regente, ejerciendo una influencia absoluta. Un embajador chino que visitó la corte de Joseon en 1562 comentó que «la madre del rey ostentaba el poder político y actuaba con prepotencia. Administraba los asuntos nacionales según sus planes y nadie podía hacerla cambiar de opinión». Los Anales de la Dinastía Joseon relatan que «era una mujer de carácter severo y firme. No suavizaba su rostro cuando se enfrentaba al rey. Mientras ella administraba los asuntos de Estado tras el velo, el rey tenía dificultades para ejercer su poder soberano a su discreción».
Uno de sus últimos actos fue iniciar la reconstrucción del templo Hoeamsa en Yangju. En 1565, estando próxima a la muerte, envió un mensaje a la corte en el que continuaba expresando su apoyo al budismo:
Siento decir esto a la corte. Sin embargo, lo digo porque es un deseo que guardo desde hace mucho tiempo. Aunque el budismo sea heterodoxo, es tradición desde el tiempo de los antepasados reales y de la fundación de las órdenes Seon y Gyo situar a los monjes bajo el control del Estado. El pueblo puede decir que los monjes son inútiles. Sin embargo, deseo sinceramente que la corte comprenda mi intención y los proteja como en el pasado. Los antiguos decían: «No podemos creer en el budismo en tiempos ordinarios. Sin embargo, si nuestros padres hacían oídos sordos a nuestro consejo de no creer en ello, nosotros respetábamos sus intenciones». Aunque el rey prohíba el budismo y lo controle, deseo sinceramente que la corte acepte mi propósito.
Ignorando sus palabras, tras su fallecimiento los confucianos reanudaron la persecución del budismo, alejando al monje Bou —quien más tarde sería asesinado en el exilio— y sosteniendo que la reina regente mantenía vínculos románticos con él, una afirmación que se transmitió durante siglos. Los «Yun menores» perdieron además todo su poder y Yun Won-hyeong fue expulsado de la capital, muriendo en el campo.
Munjeong deseaba ser enterrada junto a su marido, pero esto no fue posible ya que el lugar ya estaba ocupado por la reina Janggyeong. En 1542, tras consultar con Bou, trasladó los restos de su cónyuge de la tumba real de Seosamneung a la de Seonjeongneung, pero la ubicación la hacía propensa a inundaciones frecuentes por las lluvias estivales. Por ello, los restos de Munjeong fueron finalmente inhumados en la tumba real Taereung, en el distrito de Nowon-gu, en Seúl.