Uróboro

Uróboro o uroboro. En la iconografía alquímica, el color verde se asocia con el principio, mientras que el rojo simboliza la consumación del objetivo del opus magnum (la gran obra).

El uróboro (también ouroboro o uroboro) (del griego οὐροβóρος [ὄφις], '[serpiente] que se come la cola', a su vez de οὐρά, 'cola', y βόρος, 'que come') es un antiguo símbolo que muestra a una serpiente o dragón engullendo su propia cola y formando un círculo con su cuerpo. El uróboro entró en la tradición occidental por medio de la iconografía del Antiguo Egipto y la tradición mágica griega. Fue adoptado como símbolo en el gnosticismo y el hermetismo y, de manera más notable, en la alquimia.

El uróboro simboliza el ciclo eterno de las cosas, también el esfuerzo eterno, la lucha eterna o bien el esfuerzo inútil, ya que el ciclo vuelve a comenzar a pesar de las acciones para impedirlo. Expresa también la unidad de todas las cosas, materiales y espirituales, que nunca desaparecen sino que cambian perpetuamente en un ciclo de destrucción y re-creación.

En el siglo XIX, una visión del uróboro le dio al químico alemán August Kekulé von Stradonitz la idea de átomos de carbono enlazados formando el anillo de benceno.

Generalidades

Xilografía de un uróboro de Lucas Jennis incluida en el libro de Lambspring.

El uróboro es un concepto empleado en diversas culturas a lo largo de los últimos tres mil años al menos. Engloba varios conceptos similares y otros que no están relacionados y han sido asimilados recientemente por el cine y la televisión. Generalmente un dragón representado con su cola en la boca, devorándose a sí mismo. Representa la naturaleza cíclica de las cosas, el eterno retorno y otros conceptos percibidos como ciclos que comienzan de nuevo en cuanto concluyen (véase el mito de Sísifo). En un sentido más general simboliza el tiempo y la continuidad de la vida. Se usa como representación del renacer de las cosas que nunca desaparecen, que solo cambian eternamente.

En la alquimia

Ilustración alquímica temprana de uróboros con las palabras ἓν τὸ πᾶν ("El Todo es Uno") de la obra de Cleopatra la Alquimista en MS Marciana gr. Z. 299. (siglo X)

En la práctica de la alquimia, expresa la unidad de todas las cosas, los materiales y las espirituales, que nunca desaparecen, sino que cambian de forma en un ciclo eterno de destrucción y nueva creación, al igual que representa la infinitud. El texto más antiguo donde aparece es en la Chrysopoeia «fabricación del oro», un tratado alquímico del siglo II, escrito en Alejandría por Cleopatra la Alquimista. Muestra la inscripción griega εν το παν, hen to pan, «todo es uno», y aparece mitad blanco, mitad negro, con lo que muestra la dualidad presente en todo. En algunas representaciones el animal se muestra con una mitad clara y otra oscura, lo que hace recordar la dicotomía de otros símbolos similares como el yin y yang. En la alquimia, el uróboro simboliza la naturaleza circular de la obra del alquimista que une los opuestos: lo consciente y lo inconsciente. También es un símbolo de purificación, que representa los ciclos eternos de vida y muerte. A partir de la alquimia, la masonería y muchas otras escuelas filosóficas y simbólicas han utilizado y estudiado el uróboro.

Véase también

Referencias

  1. ↑ «Salvador Dalí: Alchimie des Philosophes | The Ouroboros». Academic Commons. Willamette University. Archivado desde el original el 4 de noviembre de 2019. Consultado el 21 de junio de 2025.
  2. ↑ «Ouroboros | Mythology, Alchemy, Symbolism | Britannica». www.britannica.com (en inglés). 24 de mayo de 2025. Consultado el 21 de junio de 2025.
  3. ↑ Según la Enciclopedia Británica.
  4. ↑ Alic, Margaret (1986): El legado de Hipatia, Siglo XXI Editores, 2005², ISBN 9789682316821, p. 56.

Bibliografía

Enlaces externos