
La ovoscopia es la técnica utilizada en el embriodiagnósis para observar el contenido de un huevo a trasluz para poder identificar así a «los huevos infecundos y los huevos con la mortalidad embrionaria temprana». Mientras que en los laboratorios modernos se utiliza el ovoscopio para este fin, antiguamente los criadores de aves o productores de huevos utilizaban velas en habitaciones oscuras.La ovoscopia también se utiliza para evaluar la calidad de los huevos destinados al consumo. La observación a trasluz permite examinar la cámara de aire, la apariencia de la yema y ciertos defectos internos, como las manchas de sangre. Las características de la clara se valoran indirectamente mediante la definición del contorno de la yema al girar el huevo frente a la luz. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos describe estos criterios en su manual de clasificación de huevos.