| Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes | ||
|---|---|---|
| Programme for International Student Assessment | ||
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| ||
| Acrónimo | informe PISA | |
| Tipo | Evaluación internacional | |
| Fundación | 1997 | |
| Sede central | París, Francia | |
| Área | Mundial | |
| Sitio web | www.oecd.org/pisa/ | |
El informe del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, conocido como Informe PISA por sus siglas en inglés —Programme for International Student Assessment—, es un estudio internacional llevado a cabo por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que mide el rendimiento académico de estudiantes de 15 años en matemáticas, ciencias y lectura. Su objetivo es proporcionar datos comparables que permitan a los países analizar sus sistemas educativos, orientar políticas públicas y mejorar sus resultados educativos.
El estudio se basa en exámenes estandarizados aplicados a estudiantes de 15 años y se realiza desde el año 2000, generalmente cada tres años, en países y economías pertenecientes y no pertenecientes a la OCDE. A diferencia de otras evaluaciones centradas en contenidos curriculares específicos, PISA busca medir la capacidad de los estudiantes para aplicar conocimientos y habilidades a situaciones de la vida real.
Los resultados de PISA 2022 fueron publicados en diciembre de 2023, mientras que los resultados de PISA 2025 fueron publicados por la OCDE el 8 de septiembre de 2026, bajo el informe PISA 2025 Results (Volume I): Future-Ready Students.
PISA se diferencia de otros programas de evaluación de estudiantes por varias características:
Cada estudio PISA cubre las tres áreas principales de lectura, matemáticas y ciencias, aunque en cada ocasión una de ellas se evalúa con mayor profundidad. En 2000 el área principal fue lectura; en 2003, matemáticas; y en 2006, ciencias. Debido al intervalo de tres años entre cada aplicación, este ciclo se repite cada nueve años.
Además de las áreas principales, PISA ha incluido dominios o módulos complementarios. En 2003 evaluó la resolución de problemas; en 2009 incorporó la comprensión lectora en formato electrónico mediante el módulo PISA-ERA —Electronic Reading Assessment—; en 2018 incluyó la competencia global; y en 2025 incorporó el aprendizaje en el mundo digital y la resolución de problemas computacionales.
PISA y otras evaluaciones internacionales estandarizadas del rendimiento educativo se utilizan cada vez más en la formulación de políticas educativas nacionales e internacionales.
La evaluación fue concebida para ubicar en un contexto internacional la información producida por los sistemas nacionales de seguimiento del desempeño educativo. Al analizar la relación entre los aprendizajes de los estudiantes y distintos factores escolares, sociales y familiares, PISA busca ofrecer información sobre las diferencias de rendimiento dentro de los países y entre ellos.
El impacto de estas evaluaciones en el campo de la política educativa ha sido significativo. La literatura académica ha señalado tres áreas principales de influencia: la generación de nuevo conocimiento, los cambios en las políticas nacionales de evaluación y la influencia externa sobre las políticas educativas nacionales.
Los datos de PISA pueden utilizarse para investigar factores asociados al rendimiento educativo dentro de los sistemas escolares y entre distintos países. Las bases de datos generadas por evaluaciones internacionales de gran escala han permitido realizar comparaciones sobre temas como las condiciones de aprendizaje, la autonomía institucional, las políticas de admisión y la organización de los sistemas educativos.
Algunos estudios han señalado que PISA ha cuestionado prácticas educativas consolidadas, como la separación temprana del alumnado en trayectorias académicas o vocacionales. Sin embargo, otros autores advierten que los datos de evaluaciones comparadas pueden ser utilizados de manera selectiva o simplificada en el debate público, especialmente cuando se reducen a rankings nacionales.
La investigación disponible sugiere que PISA ha influido en las políticas nacionales de evaluación, currículo y estándares educativos. Algunos países han incorporado competencias similares a las evaluadas por PISA en sus currículos nacionales, mientras que otros utilizan sus resultados para contrastar datos nacionales con parámetros internacionales.
PISA puede influir en las decisiones nacionales de política educativa de varias formas. La participación en evaluaciones internacionales se ha vinculado con reformas educativas, cambios en matrícula escolar y ajustes en sistemas de evaluación. No obstante, críticos de estas evaluaciones sostienen que también pueden favorecer efectos no deseados, como el estrechamiento del currículo, el aumento de la repetición escolar o el uso de rankings para justificar reformas no necesariamente derivadas de los datos.
En algunos países, los resultados de PISA han tenido fuerte impacto político. En Alemania, por ejemplo, los resultados de la primera evaluación provocaron el llamado «shock PISA», que llevó a cuestionar políticas educativas aceptadas hasta entonces y a avanzar hacia estándares nacionales comunes.
PISA forma parte de una tradición de estudios internacionales sobre rendimiento escolar desarrollados desde finales de la década de 1950 por la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA). Buena parte de su metodología se relaciona con estudios como Trends in International Mathematics and Science Study (TIMSS) y Progress in International Reading Literacy Study (PIRLS).
La evaluación mide la competencia de estudiantes de 15 años en tres áreas principales: lectura, matemáticas y ciencias. En matemáticas, PISA evalúa la capacidad de aplicar conocimientos matemáticos para resolver problemas situados en contextos reales. En lectura, no mide únicamente la fluidez lectora o el reconocimiento de palabras, sino la capacidad de construir, interpretar y reflexionar sobre el significado de distintos tipos de textos.
PISA es patrocinado, coordinado y administrado por la OCDE, aunque su aplicación es financiada por los países participantes.[cita requerida]
Los estudiantes evaluados por PISA tienen entre 15 años y 3 meses y 16 años y 3 meses al inicio del periodo de evaluación. El grado escolar específico no se toma como criterio principal. Solo se evalúa a estudiantes escolarizados.
Para cumplir con los requisitos de la OCDE, cada país debe seleccionar una muestra de al menos 5000 estudiantes. En países pequeños, donde la cohorte anual de estudiantes es menor, puede evaluarse a la totalidad del grupo de edad. Algunos países emplean muestras más grandes para permitir comparaciones regionales o subnacionales.
Cada estudiante realiza una prueba de aproximadamente dos horas. Una parte de la evaluación consiste en preguntas de selección múltiple y otra en respuestas construidas. El conjunto total de materiales de evaluación es mayor que el aplicado a cada estudiante, por lo que distintos estudiantes responden combinaciones diferentes de preguntas.
Después de la prueba cognitiva, los estudiantes completan un cuestionario sobre su contexto personal, hábitos de aprendizaje, motivación y entorno familiar. Las direcciones de los centros educativos también responden cuestionarios sobre características institucionales, financiamiento y composición del alumnado.
Desde su inicio, PISA fue diseñado con métodos específicos de análisis de datos. Debido a que los estudiantes responden cuadernillos o pruebas diferentes, los puntajes brutos se escalan para permitir comparaciones significativas. La escala inicial se fijó con una media de 500 puntos y una desviación estándar de 100 para el promedio de la OCDE en cada dominio.
Las estimaciones de desempeño se generan mediante modelos de teoría de respuesta al ítem, en particular extensiones del modelo de Rasch. Los resultados se presentan mediante valores plausibles, que permiten estimar diferencias entre grupos de estudiantes y sistemas educativos.
Los resultados de PISA se presentan por país o economía participante. En algunos ciclos también se publican resultados de regiones o provincias específicas. La atención pública suele concentrarse en los puntajes medios y en los rankings, aunque los informes oficiales advierten que pequeñas diferencias de puntuación entre países no siempre son estadísticamente significativas.
PISA mide el rendimiento de los estudiantes en puntos a partir de una escala arbitraria. Por esta razón, el puntaje solo puede interpretarse dentro de un contexto determinado, generalmente mediante la comparación entre países, economías o grupos de estudiantes. Los informes de la OCDE presentan los resultados mediante tablas y análisis que indican cuándo las diferencias entre países son estadísticamente significativas.
En algunos medios de comunicación, los resultados de lectura, matemáticas y ciencias se han consolidado en rankings generales de países. Ese tipo de metaanálisis no forma parte de la presentación oficial de la OCDE, que publica resultados por dominio específico. En algunas partes de los informes oficiales, sin embargo, el dominio principal de cada ciclo se utiliza como aproximación al desempeño general de los estudiantes.
| Periodo | Área principal | Países de la OCDE | Países o economías asociados | Estudiantes participantes | Notas |
|---|---|---|---|---|---|
| 2001 | Lectura | 28 | 4 + 11 | 265 000 | Los Países Bajos no fueron incluidos en el análisis de datos. Once países no pertenecientes a la OCDE participaron adicionalmente en 2002. |
| 2003 | Matemáticas | 30 | 11 | 275 000 | El Reino Unido fue excluido del análisis de datos por su baja tasa de respuesta. También incluyó una prueba de resolución de problemas. |
| 2006 | Ciencias | 30 | 27 | 400 000 | Los resultados de lectura de Estados Unidos fueron excluidos del análisis por un error de impresión en los materiales de prueba. |
| 2009 | Lectura | 34 | 41 + 10 | 470 000 | Diez países no pertenecientes a la OCDE adicionales realizaron la prueba en 2010. |
| 2012 | Matemáticas | 35 | 37 | 510 000 | |
| 2015 | Ciencias | 34 | 31 | 540 000 | Por primera vez se utilizaron de forma amplia pruebas por computadora. También se evaluaron conocimientos financieros en varios países y economías. |
| 2018 | Lectura | 37 | 42 | 600 000 | Incluyó competencia global como dominio innovador. |
| 2022 | Matemáticas | 37 | 44 | 700 000 | Fue la primera evaluación posterior a las interrupciones educativas provocadas por la pandemia de COVID-19. |
| 2025 | Ciencias | 91 países y economías | Más de 760 000 | Incluyó aprendizaje en el mundo digital y resolución de problemas computacionales. |
Los resultados de PISA 2025 fueron publicados por la OCDE el 8 de septiembre de 2026. En la evaluación participaron más de 760 000 estudiantes, representativos de unos 33 millones de jóvenes de 15 años en 91 países y economías. El área principal evaluada en este ciclo fue ciencias.
Según el informe, las provincias y municipalidades chinas de Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang —agrupadas como B-S-J-Z (China)— registraron los puntajes medios más altos en matemáticas y ciencias, mientras que Singapur obtuvo el puntaje medio más alto en lectura.
La OCDE señaló que, en promedio, los resultados de lectura, matemáticas y ciencias de los países miembros se ubicaron en sus niveles más bajos desde el inicio de la serie PISA en 2000. El organismo asoció parte de la caída en lectura con menor lectura por placer, mayor distracción digital y cambios en el apoyo familiar al aprendizaje.
Las comparaciones de PISA 2025 deben interpretarse con cautela, pues las diferencias pequeñas entre puntajes medios no necesariamente son estadísticamente significativas. Además, algunos países o economías fueron reportados con advertencias metodológicas por incumplimiento de uno o más estándares de muestreo.
Los resultados de PISA 2022 fueron presentados el 5 de diciembre de 2023 e incluyeron datos de alrededor de 700 000 estudiantes en 81 países y economías. Singapur fue el país con mejores resultados en las tres áreas principales.
Líbano y las provincias y municipalidades chinas de Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang participaron en la edición de 2022, pero sus resultados no fueron publicados porque no pudieron completar plenamente la recolección de datos debido a las restricciones asociadas a la pandemia de COVID-19.
Debido a la invasión rusa de Ucrania, Ucrania solo pudo recolectar datos en 18 de sus 27 regiones, por lo que sus resultados no fueron representativos de todo el territorio nacional.
La evolución de los países hispanohablantes en PISA muestra diferencias persistentes entre sistemas educativos. Las tablas siguientes recogen los puntajes promedio de lectura, matemáticas y ciencias en distintos ciclos de la evaluación.
| País | 2000 | 2003 | 2006 | 2009 | 2012 | 2015 | 2018 | 2022 | 2025 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 493 | 481 | 461 | 483 | 488 | 496 | — | 474 | 451 | |
| 410 | — | 442 | 449 | 441 | 459 | 452 | 448 | 436 | |
| — | 434 | 413 | 426 | 411 | 437 | 427 | 430 | 423 | |
| — | — | — | 443 | 441 | 427 | 426 | 415 | 416 | |
| 422 | 400 | 410 | 425 | 424 | 423 | 420 | 415 | 408 | |
| — | — | 385 | 413 | 403 | 425 | 412 | 409 | 399 | |
| 327 | — | — | 370 | 384 | 398 | 401 | 408 | 390 | |
| 418 | — | 374 | 398 | 396 | — | 402 | 401 | 389 | |
| — | — | — | 371 | — | — | 377 | 392 | — | |
| — | — | — | — | — | 358 | 342 | 351 | 346 | |
| — | — | — | — | — | — | — | — | 385 | |
| — | — | — | — | — | — | — | 365 | 366 | |
| — | — | — | — | — | — | — | 374 | 337 | |
| — | — | — | — | — | — | — | 373 | 352 |
| País | 2000 | 2003 | 2006 | 2009 | 2012 | 2015 | 2018 | 2022 | 2025 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 476 | 485 | 480 | 483 | 484 | 486 | 481 | 473 | 457 | |
| — | 422 | 427 | 427 | 409 | 418 | 418 | 409 | 405 | |
| 384 | — | 411 | 421 | 423 | 423 | 417 | 412 | 403 | |
| 387 | 385 | 406 | 419 | 413 | 408 | 409 | 395 | 388 | |
| 292 | — | — | 365 | 368 | 387 | 400 | 391 | 382 | |
| — | — | — | 409 | 407 | 400 | 402 | 385 | 387 | |
| — | — | 370 | 381 | 376 | 390 | 391 | 383 | 381 | |
| 388 | — | 381 | 388 | 388 | — | 379 | 378 | 367 | |
| — | — | — | 360 | — | — | 353 | 357 | — | |
| — | — | — | — | — | 328 | 325 | 339 | 339 | |
| — | — | — | — | — | — | — | — | 366 | |
| — | — | — | — | — | — | — | 343 | 346 | |
| — | — | — | — | — | — | — | 344 | 334 | |
| — | — | — | — | — | — | — | 338 | 334 |
| País | 2000 | 2003 | 2006 | 2009 | 2012 | 2015 | 2018 | 2022 | 2025 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 491 | 487 | 488 | 488 | 496 | 493 | 483 | 485 | 477 | |
| 415 | — | 438 | 447 | 445 | 447 | 444 | 444 | 442 | |
| — | 438 | 428 | 427 | 416 | 435 | 426 | 435 | 445 | |
| 422 | 405 | 410 | 416 | 415 | 416 | 419 | 410 | 414 | |
| — | — | — | 430 | 429 | 420 | 416 | 411 | 424 | |
| — | — | 388 | 402 | 399 | 416 | 413 | 411 | 414 | |
| 333 | — | — | 369 | 373 | 397 | 404 | 408 | 406 | |
| 396 | — | 391 | 401 | 406 | — | 404 | 406 | 393 | |
| — | — | — | 376 | — | — | 365 | 388 | — | |
| — | — | — | — | — | 332 | 336 | 360 | 361 | |
| — | — | — | — | — | — | — | — | 393 | |
| — | — | — | — | — | — | — | 374 | 385 | |
| — | — | — | — | — | — | — | 373 | 351 | |
| — | — | — | — | — | — | — | 368 | 355 |
El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos para el Desarrollo, también conocido como PISA-D, fue un proyecto piloto desarrollado por la OCDE con la finalidad de permitir la participación de diversos países en vías de desarrollo en una evaluación internacional que les proporcionara herramientas para determinar el nivel educativo de su alumnado y mejorar sus políticas públicas en educación.
A diferencia de la prueba general PISA, PISA-D incorporó a jóvenes no escolarizados de entre 14 y 16 años, pues su objetivo era evaluar de qué manera estos adolescentes aplicaban los conocimientos obtenidos tanto dentro como fuera del ambiente escolar.
Los países participantes fueron Camboya, Ecuador, Guatemala, Honduras, Paraguay, Senegal y Zambia.
| País | Lectura | Matemáticas | Ciencias |
|---|---|---|---|
| 321 | 325 | 330 | |
| 409 | 377 | 399 | |
| 369 | 334 | 365 | |
| 371 | 343 | 370 | |
| 370 | 326 | 358 | |
| 306 | 304 | 309 | |
| 275 | 258 | 309 |
La correlación entre las medias por país de PISA 2003 y TIMSS 2003 de octavo año fue de 0,84 en matemáticas y 0,95 en ciencias. Los valores bajan a 0,66 y 0,79 si se excluyen los dos países en desarrollo con peores resultados. En general, los países occidentales tuvieron un mejor desempeño en PISA, mientras que los países asiáticos y de Europa del Este lo hicieron mejor en TIMSS. El equilibrio de contenidos y los años de escolaridad explican parte de la variación.
Aunque los responsables de PISA y TIMSS suelen evitar formular hipótesis amplias sobre las diferencias de rendimiento entre países, desde el año 2000 se ha desarrollado literatura académica sobre los resultados de estas evaluaciones y sus posibles causas.
Los datos de PISA han sido utilizados por investigadores como Eric Hanushek, Ludger Wößmann, Heiner Rindermann y Stephen J. Ceci para estudiar la relación entre rendimiento educativo, desarrollo económico, democratización y salud, así como el papel de factores educativos específicos, como los exámenes de alto impacto, la presencia de escuelas privadas y los efectos de la separación temprana del alumnado según capacidades o itinerarios educativos.
Una evaluación de los resultados de 2003 señaló que los países que gastaban más en educación no necesariamente obtenían mejores resultados que aquellos que gastaban menos. Australia, Bélgica, Canadá, la República Checa, Finlandia, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda y los Países Bajos gastaban menos por estudiante que Estados Unidos, pero obtuvieron resultados relativamente altos, mientras que Estados Unidos se ubicó por debajo del promedio de la OCDE en algunos indicadores.
Otro punto planteado por la literatura es que los estudiantes de sectores de mayores ingresos suelen obtener mejores resultados. Esta relación aparece en todos los países evaluados, aunque con distinta intensidad. En algunos sistemas educativos, el contexto socioeconómico explica una parte mayor de la variación del desempeño estudiantil que en otros.
PISA ha recibido elogios por proporcionar datos comparables sobre sistemas educativos, pero también ha sido objeto de críticas metodológicas, políticas y pedagógicas.
Algunos especialistas han advertido que los rankings pueden ser interpretados de manera simplificada. El estadístico David Spiegelhalter, de la Universidad de Cambridge, señaló que PISA presenta incertidumbre en puntajes y posiciones, por lo que no es prudente que los países basen políticas educativas únicamente en sus resultados.
En 2014, un grupo de académicos y educadores publicó una carta abierta dirigida a Andreas Schleicher, director de PISA, en la que argumentó que las pruebas de la OCDE estaban dañando la educación mundial al promover comparaciones estrechas y modelos de reforma centrados en mediciones estandarizadas.
El suplemento Times Educational Supplement publicó en 2013 un artículo sobre críticas a los fundamentos conceptuales y estadísticos de PISA. En ese debate, el profesor Harvey Goldstein, de la Universidad de Bristol, sostuvo que los resultados de PISA habían sido utilizados de forma inapropiada y que el programa tendía a afirmar más de lo que sus datos permitían concluir.
El matemático Hugh Morrison, de la Queen's University Belfast, afirmó que el modelo estadístico subyacente de PISA contenía un error matemático fundamental que afectaba el valor de los rankings. Otros especialistas, como Svend Kreiner, de la Universidad de Copenhague, también han cuestionado la disposición de la OCDE para debatir con críticos externos sobre los métodos empleados.
De acuerdo con Rindermann, los exámenes PISA tienen semejanzas con los exámenes de cociente intelectual, en tanto evalúan solo en parte el conocimiento escolar y su aplicación. Esta interpretación ha sido controvertida, pues los resultados de PISA también se relacionan con factores escolares, sociales, económicos y culturales que varían entre países.
La revista Forbes publicó críticas sobre la selección de muestras en algunos países y economías, al señalar que determinadas muestras podían sobrerrepresentar regiones o estudiantes con mejores resultados educativos.
La elaboración de clasificaciones de países a partir de promedios de exámenes estandarizados también ha sido cuestionada desde un punto de vista estadístico. Schroeder y Yitzhaki argumentaron que, al tratarse de puntajes sin una unidad de medida natural, la práctica de calcular medias aritméticas para ordenar países puede ser conceptualmente problemática si las distribuciones de rendimiento se cruzan. Los autores propusieron procedimientos alternativos basados en comparaciones por cuantiles de la distribución completa y advirtieron que las clasificaciones basadas en promedios deben interpretarse con cautela.
También se han señalado problemas relacionados con el uso político de los rankings, la selección de muestras y la comparabilidad cultural de los ítems. Algunos críticos sostienen que ciertos gobiernos utilizan los resultados de forma selectiva para legitimar reformas diseñadas por razones políticas previas, más que como consecuencia directa de los datos producidos por la evaluación.
La participación de China en PISA ha variado entre ciclos. En 2012 participaron Shanghái, Hong Kong y Macao como entidades separadas. En 2015 participaron Jiangsu, Cantón, Pekín y Shanghái, y en 2018 y 2025 participaron Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang.
Los altos resultados de algunas regiones chinas han generado debate sobre hasta qué punto reflejan el conjunto del sistema educativo chino, dado que las entidades participantes no siempre representan a la totalidad del país. En el caso de Shanghái, algunos críticos señalaron que las restricciones del sistema de registro familiar o hukou podían afectar la composición del alumnado evaluado.
Finlandia obtuvo algunas de las posiciones más altas en las primeras ediciones de PISA, pero sus resultados descendieron en las tres áreas en la evaluación de 2012. Aun así, el país se mantuvo entonces como uno de los sistemas educativos con mejores resultados de Europa, especialmente en ciencias.
El descenso finlandés generó preocupación política y académica, en particular por el aumento del porcentaje de estudiantes con bajo desempeño. También se señaló que, por primera vez, las niñas superaron ligeramente a los niños en matemáticas y que el alumnado de escuelas de lengua finlandesa no obtuvo mejores resultados que el de escuelas de lengua sueca.
India participó en PISA 2009, pero se retiró de la edición de 2012. El Gobierno indio atribuyó su decisión a la falta de adecuación cultural de algunas preguntas al contexto del país.
El país no participó en las ediciones de 2012, 2015, 2018 ni 2022. Autoridades educativas indias habían anunciado posteriormente la intención de reincorporarse, pero la participación fue afectada por la pandemia de COVID-19 y por decisiones internas del sistema educativo.
En 2015, la OCDE determinó que los resultados de Malasia no cumplían con la tasa máxima de respuesta requerida. El político opositor Ong Kian Ming afirmó que el Ministerio de Educación había intentado sobrerrepresentar a estudiantes de alto rendimiento de escuelas con mayores recursos.
Tras la publicación de los resultados de PISA 2022, el presidente Andrés Manuel López Obrador rechazó los resultados y sostuvo que ese tipo de mediciones correspondía al periodo neoliberal.
En 2026, tras la publicación de PISA 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la prueba tenía limitaciones y sesgos por no considerar suficientemente las características específicas de cada país. También defendió los resultados de México en ciencias y los vinculó con la Nueva Escuela Mexicana.
Los resultados de Suecia descendieron en las tres áreas evaluadas en PISA 2012, siguiendo una tendencia observada desde 2006 y 2009. El desempeño sueco quedó por debajo del promedio de la OCDE en las tres materias, lo que generó un amplio debate político nacional.
En 2020, el periódico sueco Expressen publicó una investigación según la cual Suecia habría inflado sus resultados de PISA 2018 al no cumplir plenamente los estándares de la OCDE en la inclusión de estudiantes nacidos en el extranjero.
En la evaluación de 2012, los resultados del Reino Unido se situaron ligeramente por encima del promedio, con su mejor clasificación en ciencias. Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte también participaron como entidades separadas. Gales obtuvo el peor resultado entre las naciones constituyentes del Reino Unido, lo que motivó críticas y llamados a reformas educativas.
El Reino Unido presentó una brecha entre estudiantes de alto y bajo rendimiento mayor que el promedio. No obstante, al ajustar por contexto socioeconómico, las diferencias entre escuelas públicas y privadas fueron menores.
Desde 2012, algunos estados de Estados Unidos han participado en PISA como entidades separadas. En 2012 participaron, entre otros, Massachusetts, Connecticut y Florida, mientras que en 2015 participaron Massachusetts, Carolina del Norte y Puerto Rico como entidad separada de Estados Unidos.
| Entidad | Matemáticas | Ciencias | Lectura |
|---|---|---|---|
| Massachusetts | 514 | 527 | 527 |
| Connecticut | 506 | 521 | 521 |
| Promedio de Estados Unidos | 481 | 497 | 498 |
| Florida | 467 | 485 | 492 |
| Entidad | Matemáticas | Ciencias | Lectura |
|---|---|---|---|
| Massachusetts | 500 | 529 | 527 |
| Carolina del Norte | 471 | 502 | 500 |
| Promedio de Estados Unidos | 470 | 496 | 497 |
| Puerto Rico | 378 | 403 | 410 |