| Pretty Hate Machine | |||||
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| Álbum de estudio de Nine Inch Nails | |||||
| Publicación | 20 de octubre de 1989 | ||||
| Grabación |
Blackwing (Londres) Roundhouse (Londres) The Right Track (Cleveland) Syncro Sound (Boston) Unique Recording (ciudad de Nueva York) | ||||
| Género(s) | |||||
| Duración | 48:42 | ||||
| Discográfica | TVT | ||||
| Productor(es) |
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| Cronología de Nine Inch Nails | |||||
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| Cronología de Halos | |||||
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| Sencillos de Pretty Hate Machine | |||||
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Pretty Hate Machine es el álbum debut de estudio de la banda estadounidense de rock industrial Nine Inch Nails, lanzado el 20 de octubre de 1989 a través de TVT Records. Concebido y grabado en gran parte por Trent Reznor mientras trabajaba como ingeniero de estudio en Cleveland (Ohio), el álbum fue producido por él, en colaboración con Flood, Keith LeBlanc, Adrian Sherwood y John Fryer. El álbum combina música industrial con melodías synth-pop, ritmos electrónicos y composición de rock alternativo. Esto consolidó a Nine Inch Nails como una de las primeras bandas industriales en alcanzar éxito comercial en Estados Unidos.
Gran parte del álbum se desarrolló a partir de demos grabados por Reznor en solitario y utilizó sintetizadores, samplers, cajas de ritmos y una Macintosh Plus antes de ser completado en varios estudios de grabación. Sus letras exploran la alienación, traición, depresión, inseguridad, adicción y relaciones fracturadas, mientras que su estilo musical equilibra la electrónica agresiva con estructuras de verso-estribillo y hooks. Influenciado por artistas como Depeche Mode, Skinny Puppy, Ministry y Front 242, el álbum contribuyó a redefinir el rock industrial para un público más amplio e introdujo una perspectiva más vulnerable y emotiva dentro del género.
Pretty Hate Machine recibió elogios generalizados de la crítica por su producción, composición e interpretaciones de Reznor, aunque algunos críticos contemporáneos lo consideraron demasiado influenciado por grupos de música electrónica como Depeche Mode y New Order. El álbum fue ganando seguidores de boca a boca, y permaneció 115 semanas en la lista Billboard 200, convirtiéndose en uno de los primeros discos independientes en obtener la certificación de platino en Estados Unidos y, finalmente, siendo certificado triple platino por la Asociación de la Industria Discográfica de Estados Unidos (RIAA). También incluyó varias de las canciones más conocidas de los inicios de Nine Inch Nails, como «Head Like a Hole», «Down in It», «Sin» y «Terrible Lie».
En retrospectiva, Pretty Hate Machine ha sido ampliamente reconocido como uno de los álbumes más representativos de finales de los 80 y un lanzamiento influyente en el desarrollo del rock y el metal industrial. La crítica ha elogiado su fusión de texturas electrónicas agresivas con composiciones pop, mientras que clasificaciones retrospectivas posteriores lo han incluido entre los mejores álbumes debut y los lanzamientos de rock alternativo más significativos de su época. El álbum fue remasterizado y reeditado en 2010 con una portada actualizada y material adicional.
«No fue como, “Vamos al estudio y grabemos el disco allí”. Fue más bien, “Vamos a ensayar estas canciones una y otra vez hasta que queden perfectas y luego ir al estudio e intentar mantener una especie de espontaneidad y libertad creativa”». —Trent Reznor |
Mientras trabajaba de noche como operario de mantenimiento e ingeniero en el Right Track Studio de Cleveland (Ohio), Reznor aprovechaba los ratos libres del estudio para grabar y desarrollar su propia música. Tocando él mismo la mayoría de los teclados, cajas de ritmos, guitarras y samplers, grabó una demo. La secuenciación se realizó en un Macintosh Plus. Reznor utilizó principalmente un E-mu Emax, un Prophet VS, un Oberheim Xpander y un Minimoog como sintetizadores. Con la ayuda de su mánager, John Malm Jr., envió la maqueta a varias discográficas. Reznor recibió ofertas de contrato de muchas de ellas, pero finalmente firmó con TVT Records, conocida principalmente por lanzar discos de jingles y canciones humorísticas para la televisión. Pretty Hate Machine se grabó en varios estudios, en la que Reznor colaboró con algunos de sus productores más admirados: Flood, Keith LeBlanc, Adrian Sherwood y John Fryer. Al igual que su maqueta, el también grabó Pretty Hate Machine sin una banda convencional. «Mucho me suena inmaduro ahora», declaró en 1991 sobre las grabaciones, que entonces tenían dos años. «Al principio era un desastre. Me aislé por completo. No podía desenvolverme bien en sociedad. Y el LP fue el resultado de eso. Es bastante íntimo, introvertido, claustrofóbico; esa es la atmósfera que buscaba».
Además, habló sobre la grabación y gira de Pretty Hate Machine en la edición de abril de 1990 de Keyboard. Utilizó un E-mu Emax porque producía un zumbido de alta frecuencia al transponer sonidos hacia abajo. Se utilizaron tomas preliminares y sin procesar de voces y guitarra para contrastar con la batería y el bajo cuantizados. Reznor odiaba los sonidos de fábrica del Emax, pero no había transferido nada de su antiguo Emulator, y utilizó muestras de su colección de discos para todos los sonidos de batería. Inicialmente esperaba usar sonidos de batería reales al grabar el álbum, pero al final él y los productores simplemente ecualizaron sus muestras de batería. Durante la grabación, intentó limitarse a dos tomas vocales, con la esperanza de que cualquier infección resultante «expresara una especie de vulnerabilidad: la idea de que yo era una persona que intentaba mantenerse a flote, viviendo en esta máquina que seguía funcionando». Tras el lanzamiento del álbum, apareció una grabación conocida como Purest Feeling. Este álbum no oficial contiene grabaciones de ensayos tempranos de muchos de los temas incluidos en Pretty Hate Machine, así como un par que no se utilizaron —«Purest Feeling», «Maybe Just Once» y una introducción instrumental a «Sanctified» llamada «Slate»—. En estas primeras canciones también participaron Chris Vrenna —quien inicialmente tocaba los teclados/samplers en la banda— y el baterista original Ron Musarra.
«No estaba orgulloso de muchas de las cosas que decía, pero me planté a mí mismo: “Bueno, de todas formas nadie va a escuchar esto”. ... El disco es honesto y de ahí proviene su fuerza». —Trent Reznor |

A diferencia de la música industrial de los contemporáneos de Nine Inch Nails, Pretty Hate Machine presenta riffs pegadizos y estructuras de canciones de verso-estribillo en lugar de ritmos electrónicos repetitivos. Las letras de Reznor expresan la angustia adolescente y los sentimientos de traición por parte de los amantes, la sociedad o Dios. Los temas de la desesperación se entrelazan con los sentimientos de desamor. Tom Breihan de Pitchfork lo catalogó como un álbum de synth pop influenciado por el «período naciente del new wave» de la música industrial, más que por sus estilos posteriores. Según Breihan, los ritmos eran potentes, pero no al estilo del metal o el post punk, y la canción con más influencias roqueras del álbum era «Head Like a Hole». El periodista Jon Pareles describió el álbum como «electro rock o rock industrial, que utiliza cajas de ritmos, riffs de sintetizador computarizados y sonidos obviamente procesados para detallar, y generalmente denunciar, un mundo artificial». Tom Popson del Chicago Tribune lo describió como un álbum de música dance caracterizado en parte por el sonido agresivo del dance industrial: «El LP de Reznor, que combina electrónica y guitarra, también presenta un elemento techno pop más brillante que podría recordar a algunos a Depeche Mode. En ocasiones, la música se suaviza con atmósferas melancólicas, mientras que la voz de Reznor oscila entre susurros y gritos». La revista Option también caracterizó el sonido de Reznor como «noise industrial de baile», y se refirió a «Head Like a Hole» y «Terrible Lie» como «techno», pero comparó las «voces ásperas y furiosas» a las de David Lee Roth con «intenciones punk». Billboard clasificó a Pretty Hate Machine como «DOR… con un toque industrial», y afirmó que «NIN hace un debut estelar que merece ser investigado». Spin describió el álbum como «música bailable donde reina la tecnología y abundan las insinuaciones sexuales», y agregó: «La banda de un solo hombre de Trent Reznor se presenta como un Front 242 accesible, un Nitzer Ebb inteligente o un Depeche Mode primigenio y gritón». En retrospectiva, AJ Ramirez de PopMatters consideró el álbum como «un disco de música dance industrial dominado por sintetizadores que en ocasiones se colaba bajo la etiqueta de rock alternativo».
Reznor ha descrito con humor a Pretty Hate Machine como «el álbum alternativo para todos los gustos», y comentó que «si quieres lanzarte al público con él, puedes hacerlo, pero si eres un gran fanático de Depeche Mode, también puedes sacarle el máximo provecho». Reznor añadió: «Me gusta la música electrónica, pero me interesa que tenga cierta agresividad. Esa “primera ola” de música electro [Human League y Devo] es la forma más sencilla de usarla. Poder incorporar humanidad y agresividad de una manera interesante, esa es la clave... Pretty Hate Machine es un disco que puedes escuchar y descubrir algo nuevo cada vez. Para mí, algo como Front 242 es lo opuesto: genial al principio, pero después de 10 escuchas ya está». Reznor también mencionó el álbum Black Celebration de Depeche Mode de 1986 como una influencia determinante, y afirmó que «DM era una de nuestras bandas favoritas y el disco Black Celebration llevó mi amor por ellos a un nuevo nivel». En un comentario sobre el álbum, Tom Hull dijo que la «noción del industrial de Reznor está más cerca del new wave de New Order, pero con un brillo metálico más duro y una actitud más distópica».

Tras salir de gira a finales de 1988 como telonero de Skinny Puppy, Reznor escribió «Head Like a Hole», el tema de apertura de Pretty Hate Machine. Produjo la canción junto a Flood y LeBlanc. A diferencia del resto del álbum, Reznor compuso la canción de manera apresurada: «en unos quince minutos en su habitación». Fue una de las últimas canciones que se completaron, en parte porque Flood no se unió a las sesiones de grabación hasta que terminó de trabajar en Violator (1990) de Depeche Mode. Reznor explicó que la canción surgió de su deseo de «darle rienda suelta a las guitarras y ser un poco más agresivo», a la vez que canalizaba su preocupación de que TVT Records no lo apoyara. La intensidad aumentó aún más cuando descubrió que el sello discográfico no estaba satisfecho con una versión preliminar del álbum, lo que llevó al productor LeBlanc a intensificar aún más la agresividad. «Terrible Lie» fue una de las primeras canciones escritas y grabadas para el álbum. Más tarde, Reznor reveló que «cada redoble de batería en “Terrible Lie” fue tomado íntegramente de algún lugar», y explicó que varios fragmentos de seis canciones diferentes sonaban a lo largo del tema, registrados en cinta y entrelazados según lo que convenía en cada momento. Cerca del final de la canción, emerge un sonido áspero y disonante. Reznor describió su origen: comenzó como un simple bloque de madera, al que procesó con un pedal de distorsión y sampleó. Luego, bajó el tono un par de octavas usando su sampler Emax, ajustó el ataque y lo modificó aún más con una envolvente en Turbosynth. Lo ha calificado como su sonido favorito de todo el disco. En sus comentarios sobre la letra, The Guardian sugirió que Reznor adopta una personalidad provocadora, que confronta airadamente a un Dios que parece haberlo abandonado en medio de un mundo en ruinas. Al mismo tiempo, las letras también pueden interpretarse como una crítica más amplia a las promesas incumplidas de paz, prosperidad y unidad de la posguerra. En una entrevista de 1989, Reznor identificó la canción como su favorita del álbum. Citó su intensidad y agresividad como las principales razones, y señaló que esas cualidades también la hacían potente en directo. Reznor añadió que los conciertos de la banda solían ser caóticos y llenos de energía, y que el carácter provocador de la canción encajaba a la perfección con esa atmósfera. «Down In It» fue la primera canción que Reznor compuso para Nine Inch Nails. Durante ese período, estuvo influenciado por grupos de música industrial como Ministry y Skinny Puppy. En particular, el tema «Dig It» de Skinny Puppy inspiró directamente la creación de «Down In It», lo que refleja el fuerte impacto que la música industrial de la época tuvo en el sonido en desarrollo de Reznor. «Sanctified» trata sobre una «relación con una pipa de cocaína». Reznor afirmó que, si bien sabía que podía interpretarse como la relación con una mujer, en realidad trataba sobre la adicción a las drogas. «Something I Can Never Have» trata sobre la depresión y el suicidio. Reznor coprodujo la canción en Londres junto a John Fryer, aunque posteriormente admitió haberse mantenido al margen durante el proceso. Consideraba que el enfoque de Fryer le otorgaba a la pista una atmósfera onírica particular, debido en gran parte al piano con un fuerte filtro y al uso prominente de reverberación. La grabación también incorpora elementos de pistas instrumentales descartadas de This Mortal Coil, una banda del que formaba parte Fryer. Si bien estas piezas se añadieron inicialmente de forma involuntaria, ambos productores coincidieron en que complementaban la canción y finalmente decidieron conservarlas.
Reznor ha descrito «Kinda I Want To» como una canción particularmente difícil de escribir y ha expresado su profunda insatisfacción con el resultado final. Incluso la ha calificado como la peor canción que ha creado; por ello, ha declarado que ya no tiene intención de interpretarla en directo, aunque ha reconocido que estas decisiones podrían cambiar en el futuro. «Sin» es un tema industrial vibrante que captura la cruda agitación de una relación tóxica y desequilibrada, plagada de traición, lujuria y autodesprecio. Un detalle notable es la frase «Stale incense, old sweat and lies, lies, lies», citada directamente del cuento de Clive Barker «In the Hills, the Cities» en Books of Blood. Su video musical, que presenta imágenes fetichistas y ritualistas —que incluyen genitales perforados y un Reznor con una bolsa en la cabeza siendo guiado por una mujer casi desnuda con una lámpara halógena—, fue dirigido en un estilo provocativo y amplificó la exploración de la canción sobre el control, la sumisión y el dolor erotizado; Reznor expresó notablemente su desdén por los videos convencionales de MTV en torno a su lanzamiento. «That's What I Get» es la octava pista, y Reznor explicó que la canción no estaba pensada inicialmente para ser incluida en el álbum, ya que la consideraba más adecuada para un side B debido a su desconexión lírica con el resto del material. El tema destaca por su distintiva línea de bajo sintetizado, que recuerda a la de «Kinda I Want To». También evoca a «Down In It» mediante la reutilización de una voz melódica sintetizada de manera similar. Una versión anterior de la canción circuló bajo el título «I Can Make Myself Forget».
Prince, Jane's Addiction y Public Enemy aparecen en las notas del álbum como artistas cuya música se sampleó en él. Se pueden escuchar fragmentos de «Alphabet St.» de Prince y «Had a Dad» de Jane's Addiction en «Ringfinger». Otros samples fueron editados o distorsionados hasta el punto de ser irreconocibles, como la introducción de «Kinda I Want To». «Something I Can Never Have» incluye pistas instrumentales no utilizadas creadas por John Fryer para This Mortal Coil. Reznor declaró: «Tuve la tentación de incluir más material de otros artistas, pero pensé que eso le daría un aire anticuado al disco, viendo cómo ha evolucionado eso en el hip hop». Las limitaciones de tiempo también le impidieron acumular «buenos sonidos» como quería. Obtuvo «raras pistas de percusión» muestreando bucles de artistas como Public Enemy, reproduciéndolos al revés y modulándolos en Macintosh Turbosynth con un oscilador afinado al tono de la canción, obteniendo «esta cosa bizarra tipo flanger que está en clave». Dijo que «cada redoble de batería en “Terrible Lie” está tomado intacto de algún lugar. Hay otras seis canciones que suenan en ese corte, grabadas en cinta, entrando y saliendo, dependiendo de dónde trabajaron».
La portada fue diseñada por Gary Talpas, y consiste en una fotografía de las aspas de una turbina estiradas verticalmente para crear la ilusión de una caja torácica. Para la reedición de 2010, Reznor reclutó al artista visual Rob Sheridan para que actualizara la portada y así atenuar la estética neón tan marcada de finales de los ochenta. Desafortunadamente, Sheridan no pudo localizar la obra de arte original, ya que se consideró perdida para siempre. Para solucionar esto, tuvo que reconstruir la portada escaneando la existente y pintándola digitalmente en muy alta resolución. Jeffrey Silverthorne se encargó de la fotografía de la banda; su técnica de rociar a las modelos con maicena para crear una palidez cadavérica inspiró a Nine Inch Nails a hacer lo mismo en sus actuaciones en directo.
«Cuando estaba componiendo, tenía la idea general de que sonaría genial en directo. Tiene un toque agresivo, además de que recibes la respuesta inmediata del público». —Trent Reznor, 1991. |

Reznor reunió la primera formación en vivo en 1988 para apoyar a la banda canadiense de música industrial Skinny Puppy en una gira. La banda de tres integrantes estaba formada por Reznor en guitarras y voz principal, Ron Musarra en batería y Chris Vrenna en teclados. El grupo sólo tenía previsto tocar en las últimas seis fechas de la gira estadounidense de Skinny Puppy, y ellos mismos describieron las actuaciones como «agresivas». Después de la gira de Skinny Puppy, la banda se reorganizó y se expandió para reclutar un cuarto miembro; Musarra se fue y Vrenna pasó a la batería, Gary Talpas, Nick Rushe y más tarde David Hymes contribuyeron en los teclados, mientras que Richard Patrick fungió como guitarrista.
Nine Inch Nails realizó una gira por Norteamérica como teloneros de The Jesus and Mary Chain en 1990, y más tarde de Peter Murphy. Durante estas giras, Reznor comenzó a destrozar equipos mientras estaba en el escenario, y el entrevistador de Rockbeat, Mike Gitter, atribuyó el éxito temprano de la banda a esta actitud violenta. En 1991, la banda emprendió una gira mundial que continuó hasta el primer festival Lollapalooza, donde, según el biógrafo Martin Huxley, «se llevaron el espectáculo». New Musical Express tenía un sentimiento después de la actuación, y describió el espectáculo como «realmente aterrador», y pidió a los lectores que «decidieran por sí mismos si se trata de un caos coreografiado o de un daño corporal grave desenfrenado». Nine Inch Nails fue invitado a abrir el concierto de Guns N' Roses en su gira europea, aunque según se informa, fueron mal recibidos una vez más. Antes de la fecha del Lollapalooza, Chris Vrenna abandonó la banda debido a una cruce con Reznor, y fue reemplazado por el resto de la gira por el baterista Jeff Ward. Vrenna se unió a la banda para la gira Self-Destruct en 1994. Al concluir la gira Pretty Hate Machine, Richard Patrick dejó el grupo para formar su propia banda, Filter.
| Calificaciones | |
|---|---|
| Fuente | Calificación |
| AllMusic | |
| The A.V. Club | B− |
| Chicago Tribune | |
| Mojo | |
| Pitchfork | 5.6/10 (2006) 9.5/10 (2010) |
| Q | |
| Rolling Stone | |
| The Rolling Stone Album Guide | |
| Select | 4/5 |
| Sounds | |
Pretty Hate Machine recibió elogios generalizados de la crítica musical por la producción y la voz de Reznor. En una reseña contemporánea para Rolling Stone, Michael Azerrad describió Pretty Hate Machine como «ruido industrial sobre una base pop» y «música desgarradora pero pegadiza»; Reznor proclamó que esta combinación era «una declaración sincera» de «lo que tenía en mente en ese momento». Robert Hilburn encontró la «oscura obsesión» de Reznor convincente en Los Angeles Times, por su parte, Martin Aston de Q afirmó que Reznor «recorre todo el espectro de la danza moderna» con una «visión panorámica» que es «admirablemente aventurera y a la vez accesible». El crítico de Select Neil Perry dijo que el disco era «una obra imperfecta pero audible, fruto del desprecio». Ralph Traitor de Sounds dijo que «Reznor tiene agallas, y hacen de su Machine un disco que merece respeto», y consideró que el álbum era comparable a los lanzamientos de Ministry y Foetus.
Jon Pareles se mostró menos impresionado en su reseña para The New York Times, y escribió que Pretty Hate Machine «se mantiene tan cerca de las convenciones establecidas por Depeche Mode, Soft Cell y New Order que podría ser un álbum paródico», pero señaló: «Por suerte, su voz está rodeada de música que tiene un ritmo seguro y suficientes sacudidas inesperadas para respaldar su pose». The Boston Phoenix calificó a Nine Inch Nails como «el mejor artista revelación de 1989», y Clea Simon comparó el álbum con The The y Nitzer Ebb: «O mejor aún, Cabaret Voltaire con Matt Johnson atrapado de forma dolorosa y permanente en su maquinaria». Frank Beeson se mostró más indiferente en la revista Option, y describió el álbum como «algo que no gusta a todo el mundo, pero que está bien para lo que es». Mark Jenkins escribió en The Washington Post que la música era «competente pero insípida» y que las «enérgicas denuncias» de canciones como «Terrible Lie» quedan eclipsadas por los cánticos «de canciones infantiles» de «Down in It». Tom Popson escribió en el Chicago Tribune que «la interpretación y producción merecen reconocimiento por introducir cierta variedad en el estilo industrial, pero los momentos de canto melodramático tienden a anularlos».
En una reseña retrospectiva, el editor de AllMusic Steve Huey elogió a Reznor por darle «una voz humana a la música industrial, un punto de conexión» con su «tortuosa confusión y auto obsesión», y consideró que «el mayor logro de Pretty Hate Machine fue que aportó extravagancia emocional a un género cuyo tema principal casi siempre había sido la deshumanización». Tras su reedición en 2010, Will Hermes de Rolling Stone lo calificó como «el primer álbum de cantautor industrial» y elogió el sonido producido por Flood y Keith LeBlanc, de quienes dijo que «le enseñaron mucho a Reznor». Kyle Ryan de The A.V. Club opinó que el álbum «sigue siendo la obra de un artista que apenas está descubriendo su voz» y afirmó que «veinte años después, no merece ser escuchado repetidamente como sus sucesores». Consideró que algunos de sus sonidos de sintetizador y sampleados aún sonaban anticuados incluso después de la remasterización del álbum, y que las letras de Reznor eran «melancólicas» y «tontas». En una entrevista con Blender, el periodista y novelista Chuck Palahniuk dijo que el álbum «me pareció la primera pieza musical honesta que jamás había escuchado». En una crítica retrospectiva de 2014, Seattle Gay News calificó el álbum como «una de las mejores grabaciones de los años 80, sin duda alguna». En 2020, Pretty Hate Machine fue incluido en el puesto número 453 de la lista de «Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos» de la revista Rolling Stone. En 2025, Radio X incluyó el álbum en su lista de «Los 25 mejores álbumes debut indie de la década de 1980». En 2024, el equipo de Loudwire lo eligió como el mejor álbum de hard rock de 1989.
Publicado el 20 de octubre de 1989, Pretty Hate Machine fue un éxito comercial y entró en la lista Billboard 200 en febrero de 1990. Aunque alcanzó el puesto número 75 en la lista Billboard 200, el álbum ganó popularidad gracias al boca a boca y desarrolló un grupo de seguidores en el circuito underground. Pretty Hate Machine fue certificado Disco de Oro por la Recording Industry Association of America (RIAA) el 3 de marzo de 1992, pocos años después del lanzamiento inicial del álbum, por vender 500 000 unidades en Estados Unidos. Tres años después, en 1995, se convirtió en uno de los primeros discos lanzados de forma independiente en obtener la certificación de Platino. Finalmente obtuvo la certificación de triple platino el 12 de mayo de 2003, con tres millones de copias vendidas en Estados Unidos. Pretty Hate Machine pasó un total de 115 semanas en la lista Billboard 200, e igualó a su segundo álbum The Downward Spiral (1994) como su trabajo de mayor permanencia en las listas. El álbum también fue certificado Disco de Plata por la Industria Fonográfica Británica (BPI) el 1 de noviembre de 1995, tras haber alcanzado el puesto número 67 en la UK Singles Chart.
Pretty Hate Machine se descatalogó a través de TVT, pero Rykodisc lo reeditó el 22 de noviembre de 2005, con un embalaje ligeramente modificado. Reznor había expresado interés en hacer una edición de lujo con remasterización de sonido envolvente y nuevos remixes, similar a la reedición de The Downward Spiral. Rykodisc inicialmente aceptó la idea, pero quería que Reznor pagara los costos de producción. El 29 de marzo de 2010, Bicycle Music Company adquirió los derechos de grabación de Pretty Hate Machine y el 22 de octubre de 2010 Reznor anunció que se lanzaría una edición remasterizada al mes siguiente. La remasterización incluía una nueva portada hecha por Rob Sheridan y el bonus track «Get Down, Make Love», una versión de Queen originalmente extraída del sencillo «Sin». La reedición de 2010 fue masterizada por Tom Baker en Precision Mastering en Hollywood (California).
«PHM 2.0 es mucho más brillante y nítido que su versión original», observó Classic Rock, «pero en última instancia, es la fuerza de la composición lo que realmente destaca. Dicho esto, un refuerzo de bajos espectacular en una versión ya de por sí infame de “Get Down, Make Love” de Queen eleva el nivel de sensualidad y crudeza a cotas insospechadas». Antes del relanzamiento del álbum, se lanzó un sitio web para fanáticos con información sobre la gira de Pretty Hate Machine, los videos de «Head Like a Hole» y «Down in It» —con sonido remasterizado—, el video sin cortes de «Sin» —se utilizó una remezcla— y dos segmentos de presentaciones en vivo tempranas, uno de ellos con entrevistas. El álbum y sus respectivos sencillos se incluyeron en una caja recopilatoria exclusiva del Record Store Day Black Friday, Halo I-IV, en 2015.
Todas las canciones escritas y compuestas por Trent Reznor.
| N.º | Título | Productor(es) | Duración | |
|---|---|---|---|---|
| 1. | «Head Like a Hole» |
| 4:59 | |
| 2. | «Terrible Lie» |
| 4:38 | |
| 3. | «Down in It» |
| 3:46 | |
| 4. | «Sanctified» |
| 5:47 | |
| 5. | «Something I Can Never Have» |
| 5:54 | |
| 6. | «Kinda I Want To» |
| 4:33 | |
| 7. | «Sin» |
| 4:06 | |
| 8. | «That's What I Get» | Fryer | 4:30 | |
| 9. | «The Only Time» |
| 4:47 | |
| 10. | «Ringfinger» |
| 5:42 |
| Pista extra de la edición remasterizada de 2010 | ||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| N.º | Título | Productor(es) | Duración | |||||||
| 11. | «Get Down Make Love» | Hypo Luxa | 4:19 | |||||||
Nota
Créditos adaptados de las notas de Pretty Hate Machine.
| País o región | Organismo | Certificación | Ventas certificadas |
|---|---|---|---|
| Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF) | 40 000^ | ||
| British Phonographic Industry (BPI) | 100 000‡ | ||
| Recording Industry Association of America (RIAA) | 3 000 000^ | ||
| ^ Las cifras de envíos se basan únicamente en la certificación. ‡ Las cifras de ventas y streaming se basan únicamente en la certificación. | |||
Bibliografía