| Sable de abordaje | ||
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| Tipo | Espada (sable corto, de un solo filo) | |
| País de origen | Europa | |
| Historia de producción | ||
| Producida | Siglos XVII-XIX | |
| Especificaciones | ||
| Peso | De 0,9 kg a 1,4 kg | |
| Longitud | En su mayoría de 28 a 32 pulgadas | |
| Tipo de hoja | de un solo filo | |
| Puño | Copa o cesta | |
El sable de abordaje es un sable corto y ancho, dotato de una hoja ligeramente curva y una guarda generalmente completa y en forma de copa, con una utilizado en contextos navales del Renacimiento en adelante.
En el mundo anglosajón es conocido universalmente como cutlass, registrada en el inglés desde 1594. Parece derivar del italiano coltellaccio, nombre de una espada corta de hoja ancha, o bien del francés coutelas o coutelace. Todos provendrían del latín bajo cultellus, diminutivo de culter, que venía a designar un instrumento de corte, y de la que desciende tanto el español "cuchillo" como el francés "couteau".
El sable de abordaje se volvió, como su nombre indica, el arma secundaria preferida de marineros e infantes de marina, presumiblemente porque era lo bastante resistente como para tajar cuerdas, lonas y madera, y lo bastante corto como para resultar práctico en el combate a muy corto alcance, entre cualquiera de estos implementos marineros o bajo cubierta. Ser un arma de una mano también suponía que el usuario tenía una mano libre para asirse a las cuerdas o a cualquier otro objeto que le previniera caer por la borda. Otra ventaja era su facilidad de su uso, ya que su enfoque simple requería mucho menos entrenamiento que una espada ropera o una espada larga.
Su uso se asoció hasta tal punto a la piratería en el Caribe que una leyenda urbana lo cree inventado por los mismos piratas o bucaneros. Su uso está en todo caso bien registrado en las fuentes contemporáneas, hallándose entre las tripulaciones de William Fly, William Kidd y Stede Bonnet. El historiador francés historian Alexandre Exquemelin también se lo atribuye a los franceses, en este caso al Olonés, en 1667. El sable era usado tanto para la intimidación como para el combate, o para golpear con la empuñadura o la parte plana de la hoja.