| Tanarro | ||
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| Ubicación de Tanarro en España | ||
| Ubicación de Tanarro en la provincia de Segovia | ||
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| País |
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| • Com. autónoma |
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| • Provincia |
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| • Partido judicial | Sepúlveda | |
| • Municipio | Sepúlveda | |
| Ubicación | 41°14′15″N 3°41′58″O / 41.2375, -3.6994444444444 | |
| • Altitud | 1006 m | |
| Población | 3 hab. (2025) | |
| Gentilicio | Tanarrense | |
| Código postal | 40312 | |
Tanarro es una localidad española del municipio de Sepúlveda, perteneciente a la provincia de Segovia, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Tiene una población de 3 habitantes (INE 2025).
Su nombre originario es Tel Naharro y, según Pedro Luis Siguero Llorente, en su libro Significado de los nombres de los pueblos y despoblados de Segovia, el nombre de Tanarro deriva del nombre del repoblador Tel (o Tello) Narro (originalmente Naharro), proviene del nombre del repoblador Tello Navarro.
La evolución del nombre podría haber sido, según Pedro Luis Siguero: Tel Narro > Tenarro > Tanarro.
Naharro significa "Navarra" y también "llanura".
La localidad está situada junto a la carretera SG-205, próxima al pueblo de Perorrubio.
Está integrada en la Comunidad de villa y tierra de Sepúlveda en el ochavo de Prádena, junto con Prádena, Condado de Castilnovo (La Nava, Torrecilla, Valdesaz y Villafranca), Casla, Sigueruelo, Santa Marta del Cerro, Perorrubio, Castroserna de Abajo, Castroserna de Arriba, Los Cortos, Ventosilla y Tejadilla (Ventosilla, Tejadilla y Casas Altas) y Valleruela de Sepúlveda.
Gracias a un estudio realizado para formar un árbol genealógico sobre la ascendencia del apellido Tanarro, se sabe que:
Población del ochavo de Prádena de la Comunidad de villa y tierra de Sepúlveda quién la fundó o repobló durante la Reconquista, está situado sobre suaves lomas típicas del paisaje de la campiña, muy próximo al río Caslilla, que avanza hacia el norte buscando al Duratón a los pies de Sepúlveda.
A mediados del siglo XIX el lugar, caracterizado como un barrio del pueblo de Perorrubio, tenía contabilizadas 19 casas. Aparece descrito en el decimocuarto volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
TANARRA: barrio de la prov. de Segovia, part. jud. de Sepúlveda, térm. jurisd. y uno de los que componen el pueblo de Perorrubio; en el cual están incluidas las circunstancias de su pobl. y riqueza (V.). se halla sit. en una buena llanura, en el camino de Sta. Marta á la izq del r. Casleña: tiene 19 casas de inferior construccion.(Madoz, 1849, p. 588)
Tanarro, situado junto a la carretera de Santa Marta del Cerro, fue antiguamente un barrio de Perorrubio, incluso antes de que este formara ayuntamiento con Vellosillo. En las décadas de 1960 y 1970 la población de Tanarro emigró del campo a la ciudad y el pueblo se deterioró debido al abandono de las casas y de las huertas. En la actualidad algunas de estas casas se han recuperado. En el pasado tanto Perorrubio como Tanarro tenían sus propias escuelas. El edificio del Club Social en Perorrubio pertenece a los dos pueblos. La casa del Médico que está en Perorrubio pertenece también a Tanarro, ya que la pagaron los vecinos de los dos pueblos.
La localidad se incorporó, junto con el resto del municipio de Perorrubio, al término municipal de Sepúlveda en 1971. En algunas fuentes consta que el número real es de 5 habitantes.
Según algunos testimonios de los habitantes, y cito:
"Al ser una zona agrícola, en sus tierras es tradicional la existencia de un "Coto de Caza", se cazan codornices, perdices, liebres, conejos.
Asimismo, la gente del pueblo se solía juntar e "ir de cendera": podar árboles del pueblo, limpiar fuentes, caminos y arroyos.
Además, las vecinas del pueblo también se reunían en las eras de abajo para coser, hacer ganchillo, hacer sombreros y trajes tradicionales segovianos, eso hacían la tía Teresa, la tía Agustina, la tía Juana, la tía Marta, Julita, la tía Valentina y la tía Valentina de las Eras de Arriba que, aunque no hacía ganchillo porque veía muy poco, contaba refranes, abrigada con su manteo. Las niñas y niños iban con ellas al salir de la escuela, y, si se encontraban de casualidad al cura, era costumbre en aquella época besarle la mano.
Era tradicional hacer la matanza del cerdo, esquilar las ovejas, jugar al frontón, hacer jabón".
La misma fuente de estos testimonios también nos cuenta que "en el frontón se jugaban buenas partidas, venían de todos los pueblos de alrededor a jugar y a ver jugar. Era uno de los mejores frontones de la zona."