La computación confiable, también conocida por las siglas TC (del inglés trusted computing) es un conjunto de tecnologías propuestas por el Trusted Computing Group (TCG) que deben cumplir el hardware de los sistemas. Su objetivo es proteger computadoras de programas de ataques que no pueden ser protegidos por soluciones puramente software. Ejemplos de computadores donde se aplican estas tecnologías: computadoras personales, computadoras que alojan servidores, sistemas embebidos y dispositivos móviles.
La Computación Confiable es controvertida dado que la maquinaria no está solamente asegurada para su propietario, sino también asegurada contra su propietario. Tal controversia ha conducido a oponentes de la computación confiable, como el activista del software libre Richard Stallman, a referirse a ella como computación traicionera, incluso hasta el punto de que algunos artículos académicos han comenzado a poner comillas de sospecha alrededor de "computación confiable".
Para proteger los sistemas de computadoras y redes de ataques normalmente se confía en distintos tipos de herramientas software (p. ej. librerías de firma digital o módulos del kernel) o firmware (p. ej. cortafuegos). Sin embargo, el software puede ser manipulado local o remotamente (conexiones por red) por:
Por tanto es casi imposible proteger un sistema de ataques al software si solo se confía en defensas software. Para progresar en tener plataforma seguras el Trusted Computing Group ha desarrollado un conjunto de especificaciones que el hardware debería cumplir. Las plataformas hardware que cumplen este conjunto de especificaciones las llaman Plataformas confiables porque tienen como objetivo aportar un entorno seguro para la ejecución de software dando lugar a lo que llaman computación confiable.
El TCG define tres características fundamentales que debe cumplir una plataforma confiable:
En computadoras personales es habitual introducir un chip TPM y una especie de pre-BIOS para sustentar características de computación confiable
Para hacer atestaciones es necesario medir la integridad de la plataforma. Las plataformas normalmente consisten en muchos componentes separados interactuando (controladores, sistema operativo, aplicaciones, etc.). Estos componentes tienen que ser medidos individualmente y sus medidas tienen que ser almacenadas. Es necesario establecer que la integridad de un componente tiene que ser medida antes de que el componente sea ejecutado y se le pase el control. Por ejemplo, si se tiene un proceso de arranque de una computadora personal:
De esta forma se dice que se ha establecido una cadena de confianza donde el CRTM es la raíz de las medidas. Se confía de forma ciega en las instrucciones del CRTM que están puesto en un chip insertado en la placa base por el fabricante.
El TCG define tres clases de raíces de confianza o RoT (del inglés root of trust). Son inherentemente seguras y todas las entidades involucradas tienen que confiar en ellas. Además, su comportamiento erróneo no puede ser detectado. Estos son:
Se proporciona un entorno perfecto para evitar los denominados como usos no autorizados de material con copyright, especialmente, aunque no limitado a, películas de vídeo y música.
Esto se debe a que el sistema puede realizar un control de las actividades del usuario y puede restringir la posibilidad de que haga algo que no le hayan permitido explícitamente las compañías. Por ejemplo, para evitar que se haga una copia de un vídeo de alta resolución que la compañía vendedora haya prohibido en la gestión de derechos digitales, el sistema impedirá que se reproduzca con esa calidad, o incluso por completo (según lo especificado por el vendedor del contenido) si, por ejemplo, existiera una salida no certificada y controlada por dicho sistema.
Como se puede imaginar, esto desata la discusión de ¿a quién obedece —debe obedecer— la computadora?. Evidentemente, un usuario normal no desea comprar un equipo que va a hacer las funciones de policía hacia él, vigilando todas sus acciones, y penalizando además el rendimiento y el coste del sistema.
Algunas versiones de la computación confiable requerirán que el sistema operativo esté específicamente autorizado por una compañía particular. Los sistemas operativos libres no podrán ser instalados. Además, requerirán que cada programa sea específicamente autorizado por el desarrollador del sistema operativo. No podrá ejecutar aplicaciones libres en tales sistemas.
Otro asunto es que, según las leyes de cada país, si usted averigua cómo deshacerse de las restricciones y usar el sistema a su antojo y se lo comunica a alguien, eso podría constituir un delito. Frente a ello, fundaciones como la Electronic Frontier Foundation y la Free Software Foundation han levantado la voz y se oponen de múltiples formas a la restricción de derechos de los usuarios.