
El Waphuri es un personaje de la danza boliviana Kullawada. Históricamente, se trata de una figura masculina que guía a los danzantes, pero en el siglo XXI nació la figura del Waphuri Galán, encarnado por personas transexuales y transgénero. Este cambio, basado principalmente en el transformismo, fue impulsado por el colectivo artístico LGBT «la Familia Galán» y se ha consolidado como parte fundamental de la danza.
La danza de la Kullawada representa a hilanderos e hilanderas de fibras de camélidos. Originalmente, la figura del Waphuri era de un líder hipermasculino que lideraba a los hilanderos con una gran y ostentosa rueca (también llamada kapu wara wara, del aymara kapu: rueca y wara wara: estrellas, en alusión a una constelación).Tradicionalmente, lleva una careta de yeso con tres rostros y una nariz excesivamente larga, con connotación fálica. Su vestimenta consiste en chaquetilla bordada con piedras e hilos dorados y plateados, sombrero alto, una rueca grande, pantalón y sandalias que le dan una apariencia elegante y erguida.
En 2001, luego de un ensayo del bloque Chukutas de la fraternidad Cullaguada Oruro, el líder del bloque invitó a París Galán a bailar él solo de Waphuri, ya que se trata de una figura única, pero París transmitió la invitación a la Familia Galán, de la cual era líder, iniciando así una historia de transfiguración del personaje, haciéndolo más afeminado y sensual, añadiendo al atuendo tacones, mantilla, corset, volados y maquillaje recargado.En palabras de Paris Galán:
Yo he mariconizado al personaje waphuri (guía del bloque de Kullawada), que era muy masculino. Ahora está asociado con lo marica, porque la vestimenta es un traje ‘dragquineado’. Hay waphuris tradicionales pero no son tan visibles como los Galán: con sus 2,10 de estatura entre las botas y el sombrero, con pestañas de 10 cm de largo y un traje despampanante.

Por su parte, David Aruquipa, más conocido como Dana Galán, recuerda que el primer traje de Waphuri fue diseñado inspirándose en el traje de torero de Juan Gabriel y en los cuatro puntos cardinales, ya que el sombrero del Waphuri Galán tiene cuatro rostros mirando en cuatro direcciones. Según estos activistas, la figura del Waphuri es una continuación y homenaje a las identidades trans que ya habían sido parte del folklore boliviano, como Barbarella.
En un inicio, la presencia de la Familia Galán en el Carnaval de Oruro causó controversia y se la llegó a acusar de tergiversar la danza. Sin embargo, con los años su presencia fue ganando adeptos. Desde entonces, los miembros de la Familia Galán son invitados cada año a bailar como Waphuris en diversas fraternidades de Kullawada en toda Bolivia. Además, otros jóvenes LGBT han comenzado a bailar de waphuris en todo el país.