| Chuck Feeney | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Charles Francis Feeney | |
| Apodo | Chuck | |
| Nacimiento |
23 de abril de 1931 Elizabeth, Nueva Jersey, Estados Unidos | |
| Fallecimiento |
9 de octubre de 2023 (92 años) San Francisco, California, Estados Unidos | |
| Nacionalidad | Estadounidense | |
| Religión | Iglesia católica | |
| Familia | ||
| Padres |
Leo Feeney Madaline Feeney | |
| Cónyuge |
Danielle Morali-Daninos (matr. 1959; div. década de 1990) Helga Flaiz (matr. 1995) | |
| Hijos | 5 | |
| Educación | ||
| Educación | St. Mary of the Assumption High School | |
| Educado en | Escuela de Administración Hotelera de la Universidad Cornell | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Empresario y filántropo | |
| Conocido por | Cofundador de DFS Group y fundador de Atlantic Philanthropies | |
| Miembro de | Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias | |
| Distinciones |
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Charles Francis «Chuck» Feeney (Elizabeth, Nueva Jersey, 23 de abril de 1931-San Francisco, 9 de octubre de 2023) fue un empresario y filántropo estadounidense. Cofundó Duty Free Shoppers (DFS) con el empresario estadounidense Robert Warren Miller y posteriormente creó Atlantic Philanthropies, fundación mediante la cual destinó más de 8000 millones de dólares a proyectos educativos, sanitarios, científicos, sociales y de derechos humanos.
En 1984 transfirió a Atlantic Philanthropies casi todo su patrimonio, incluida su participación del 38,75 % en Duty Free Shoppers. Durante los primeros quince años, gran parte de sus donaciones las realizó de manera anónima. Su identidad como principal financiador de Atlantic Philanthropies se hizo pública en 1997, durante el conflicto empresarial relacionado con la venta de la participación mayoritaria de DFS a LVMH.
Charles Francis Feeney nació el 23 de abril de 1931 en Elizabeth, Nueva Jersey. Sus padres fueron Leo Feeney, quien trabajaba como asegurador, y Madaline Feeney, enfermera de profesión. Ambos eran estadounidenses de ascendencia irlandesa. Feeney creció con sus hermanas Arlene y Ursula en una familia de trabajadores que atravesó dificultades económicas durante la Gran Depresión y los años posteriores.
Cursó parte de su educación secundaria en Regis High School, en Nueva York, y posteriormente estudió en St. Mary of the Assumption High School, en Elizabeth, donde se graduó en 1948. Después de terminar la escuela secundaria prestó servicio durante cuatro años en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, principalmente con las fuerzas estadounidenses destinadas en Japón. Allí trabajó como operador de radio durante el periodo de la guerra de Corea.
Al finalizar su servicio militar ingresó en la Escuela de Administración Hotelera de la Universidad Cornell mediante los beneficios educativos concedidos a los veteranos de guerra (G.I. Bill). Se graduó en 1956. Durante sus años universitarios complementó sus ingresos vendiendo sándwiches a otros estudiantes, actividad por la que fue conocido como «el hombre de los sándwiches».
Tras graduarse en Cornell en 1956, Feeney viajó a Francia, donde asistió a cursos en la Sorbona de París y en la universidad de Grenoble. Posteriormente comenzó a recorrer puertos europeos siguiendo los desplazamientos de unidades de la Armada estadounidense y vendiendo bebidas alcohólicas libres de impuestos a militares que regresaban a Estados Unidos.
El negocio aprovechaba las disposiciones aduaneras que permitían a ciertos viajeros adquirir productos sin pagar los impuestos aplicados en el país de venta. Feeney utilizó su experiencia militar para establecer contacto con los marineros y conocer los puertos a los que se dirigían los barcos estadounidenses.
En Barcelona se asoció con Robert Warren Miller, otro graduado de la Escuela de Administración Hotelera de Cornell. Ambos ampliaron la actividad inicial e incorporaron automóviles, cigarrillos, perfumes y joyería a los productos ofrecidos a militares y viajeros internacionales.
Las primeras operaciones se desarrollaron en distintos puertos europeos y posteriormente se extendieron a Asia y el Pacífico. En 1960, Feeney y Miller fundaron la empresa que se convirtió en Duty Free Shoppers, conocida también como DFS. El negocio abrió establecimientos en los aeropuertos de Hong Kong y en Honolulu, desde donde comenzó a atender a una clientela internacional más amplia.
Feeney y Miller fueron los principales socios fundadores de DFS. Más adelante incorporaron como propietarios minoritarios a Anthony M. Pilaro y Alan M. Parker.
Pilaro era un abogado estadounidense especializado en asuntos tributarios, mientras que Parker era un contador británico. Ambos fueron incorporados para ayudar a organizar la estructura fiscal, jurídica y financiera de la compañía y recibieron participaciones minoritarias en el negocio.
El crecimiento del turismo internacional durante la posguerra favoreció la expansión de DFS. La empresa desarrolló una red de establecimientos libres de impuestos en aeropuertos y ciudades de Asia, Europa y América. Para 1964, contaba con alrededor de 200 empleados y tenía actividades en 27 países.
La eliminación de las restricciones japonesas a los viajes al extranjero en 1964 creó un mercado importante para DFS. La compañía contrató personal que hablaba japonés, adaptó su inventario a las preferencias de esos viajeros y analizó los principales destinos frecuentados por turistas de Japón. Esta estrategia contribuyó a la expansión de la empresa en Hong Kong, Hawái, Guam, Saipán y otros destinos de Asia y el Pacífico.
DFS abrió establecimientos en aeropuertos, puertos y centros urbanos. Su presencia en Hawái fue especialmente importante para atender el crecimiento del turismo japonés y de otros países asiáticos. En 1976, la empresa invirtió cinco millones de dólares en la construcción de un aeropuerto en Saipán, territorio que Feeney consideraba un posible destino turístico para visitantes japoneses.
El crecimiento de DFS produjo ingresos considerables para sus accionistas. Los dividendos recibidos por Feeney pasaron de aproximadamente 12 000 dólares en 1967 a 12 millones en 1977. Durante la década siguiente recibió cerca de 334 millones de dólares en dividendos, que destinó a inversiones en hoteles, terrenos, establecimientos comerciales, empresas de ropa y compañías tecnológicas.
Feeney también desarrolló actividades de inversión fuera de DFS. En 1980 creó General Atlantic, una firma de inversión que administró parte de los recursos destinados posteriormente a sus actividades filantrópicas.
En 1982 Feeney estableció en Bermuda la fundación que posteriormente se convirtió en Atlantic Philanthropies. En 1984 transfirió a esa entidad su participación del 38,75 % en DFS y la mayor parte de sus otros activos empresariales.
Como no se produjo una venta de las acciones en ese momento, su valor era estimado. Algunos cálculos situaban el valor de la participación por encima de los 500 millones de dólares. La transferencia era irrevocable, por lo que las acciones y los ingresos generados por ellas dejaron de formar parte del patrimonio personal de Feeney.
La operación permaneció reservada durante varios años. En 1988, Forbes incluyó a Feeney en su ránking de las personas más ricas de Estados Unidos sin conocer que sus acciones de DFS ya pertenecían a la fundación. Feeney continuó participando activamente en el consejo de DFS durante la década de 1990, aunque los dividendos procedentes de sus antiguas acciones se destinaban a financiar las actividades filantrópicas.
En 2009 surgieron desacuerdos entre Feeney y Gara LaMarche, entonces director ejecutivo de Atlantic Philanthropies, sobre las prioridades de financiación. Feeney también cuestionó algunos gastos de la organización. La disputa llegó al consejo de administración y LaMarche terminó renunciando. Bajo la posterior dirección de Chris Oechsli, Atlantic asumió sus últimos compromisos de subvención en 2016 y concluyó sus operaciones en 2020.
Atlantic Philanthropies dependía en gran medida de los dividendos producidos por DFS porque una parte importante de su patrimonio estaba concentrada en acciones que no podían convertirse rápidamente en efectivo. La guerra del Golfo y la posterior reducción del turismo internacional disminuyeron los dividendos de la compañía y limitaron temporalmente los recursos disponibles para conceder subvenciones.
Feeney consideraba que la venta de las acciones permitiría transformar esa participación empresarial en fondos líquidos que Atlantic podría distribuir con mayor libertad. También observaba una desaceleración del mercado turístico japonés, que había sido una de las bases del crecimiento de DFS. Por esas razones impulsó conversaciones entre los cuatro socios para encontrar un comprador con recursos suficientes para adquirir y administrar la compañía.
LVMH (Moët Hennessy Louis Vuitton), presidida por Bernard Arnault, era una de las pocas empresas con capacidad económica y comercial para adquirir una participación mayoritaria en DFS. Feeney obtuvo primero el apoyo de Alan Parker para negociar la operación, mientras que Robert Miller y Anthony Pilaro presentaron objeciones a la venta y a sus condiciones.
En 1996, LVMH acordó adquirir por 2470 millones de dólares la participación conjunta del 58,75 % controlada por Feeney y Alan Parker. Robert Miller y Anthony Pilaro, quienes juntos poseían el 41,25 % restante, se opusieron inicialmente a la operación.
Miller y Pilaro consideraban que LVMH competía con varios proveedores de DFS y que la adquisición podía afectar la autonomía de la empresa. También solicitaron que se determinara si la venta infringía un acuerdo anterior suscrito por los cuatro accionistas.
El conflicto fue sometido a Ira Millstein, abogado y árbitro designado por los accionistas. Millstein autorizó la operación con condiciones destinadas a conservar la independencia administrativa de DFS, proteger a sus proveedores y reconocer determinados derechos de los accionistas minoritarios. LVMH aceptó esas condiciones y firmó un acuerdo de cooperación y no interferencia en diciembre de 1996.
LVMH completó la compra de la participación de Feeney y Parker en enero de 1997. Pilaro vendió posteriormente su participación del 2,5 % por 111 millones de dólares, mientras que Miller conservó el 38,75 % de la compañía.
Los documentos judiciales relacionados con la operación revelaron que las acciones atribuidas públicamente a Feeney pertenecían desde 1984 a su organización filantrópica. Esta divulgación terminó con el anonimato que había rodeado durante aproximadamente quince años gran parte de sus donaciones.
Atlantic Philanthropies estuvo formada por varias entidades creadas y financiadas por Feeney a partir de 1982. Sus actividades se concentraron en educación, salud pública, investigación científica, derechos humanos, reconciliación política y programas sociales.
Durante sus primeras etapas, la organización no identificaba públicamente a Feeney como origen de los fondos. Algunas aportaciones se realizaban mediante cheques que no mostraban su identidad y los beneficiarios que la conocían debían mantenerla en reserva. Después de que su participación se hiciera pública en 1997, Feeney comenzó a intervenir de manera más visible en debates sobre filantropía.
Debido al deseo de Feeney de permanecer anónimo, la mayoría de los edificios que financió con sus recursos no llevan su nombre. Cerca de 2700 millones de dólares se destinaron a financiar aproximadamente mil edificios en cinco continentes.
Las organizaciones se constituyeron fuera de Estados Unidos, por lo que no estaban sujetas a las mismas obligaciones de divulgación que las fundaciones estadounidenses. Esa estructura también impedía que Feeney obtuviera deducciones fiscales estadounidenses por sus aportaciones.
Atlantic Philanthropies concedió más de 8000 millones de dólares durante su existencia. Aproximadamente 3700 millones se destinaron a educación, más de 870 millones a derechos humanos y cambio social, y más de 700 millones a iniciativas sanitarias. Sus programas se desarrollaron principalmente en Estados Unidos, Irlanda, el Reino Unido, Australia, Sudáfrica, Vietnam, Bermuda y Cuba.

Cornell fue uno de los principales beneficiarios de las aportaciones vinculadas con Feeney. A lo largo de varias décadas recibió alrededor de 1.000 millones de dólares para becas, instalaciones académicas, investigación y otros programas universitarios.
En diciembre de 2011, Atlantic Philanthropies otorgó 350 millones de dólares para el desarrollo de un nuevo campus tecnológico de Cornell en Roosevelt Island, Nueva York. En ese momento fue la mayor donación recibida por la universidad. El proyecto, desarrollado por Cornell junto con el Instituto Tecnológico de Israel, se convirtió posteriormente en Cornell Tech.
En diciembre de 2016, Atlantic concedió una subvención final de siete millones de dólares a Cornell para apoyar a estudiantes que participaban en trabajos de servicio comunitario. La aportación coincidió con la conclusión del programa de subvenciones de Atlantic, aunque la organización continuó funcionando administrativamente hasta su disolución en 2020.
Atlantic también financió universidades e instalaciones de investigación en Irlanda y Australia. En Irlanda del Norte, la Universidad de la Reina de Belfast recibió 132 millones de dólares entre 1993 y 2015. Dentro de esa cantidad se encontraba una aportación de 24 millones realizada en 2012 para el Institute of Health Sciences Centre for Experimental Medicine.
Las iniciativas sanitarias de Atlantic incluyeron instalaciones y programas de salud pública en Vietnam, clínicas para personas con VIH (sida) en Sudáfrica, investigaciones médicas en Australia y tratamientos quirúrgicos para niños con malformaciones faciales en Filipinas.
En Vietnam, la organización financió infraestructura sanitaria, programas para ampliar el acceso a la atención médica y sistemas de tratamiento de aguas residuales. También apoyó proyectos de educación vial para niños. Las aportaciones relacionadas con la modernización del sistema de salud vietnamita alcanzaron aproximadamente 270 millones de dólares.
En Sudáfrica, Atlantic contribuyó al acceso a tratamientos antirretrovirales para personas con VIH. También respaldó investigaciones sobre cáncer en Australia y programas de cirugía infantil desarrollados por Operation Smile.
Entre sus últimas iniciativas se encontraba una aportación de 176 millones de dólares al Global Brain Health Institute, desarrollado conjuntamente por la Universidad de California en San Francisco y Trinity College (Dublín). Atlantic también creó programas de formación internacional agrupados posteriormente bajo la denominación Atlantic Fellows.
Feeney tenía ascendencia irlandesa y destinó una parte importante de los recursos de Atlantic a proyectos de educación, salud y reconciliación entre Irlanda e Irlanda del Norte. Durante cuatro décadas, la organización concedió aproximadamente 570 millones de dólares a iniciativas desarrolladas en Irlanda del Norte.
En 1993, Feeney comenzó a participar en gestiones relacionadas con el conflicto norirlandés. Ese año se reunió en Nueva York con el editor Niall O'Dowd y se incorporó a un grupo de mediadores no oficiales que promovía negociaciones entre las partes enfrentadas.
Posteriormente se financiaron actividades de organizaciones políticas vinculadas tanto con el republicanismo como con el unionismo, con el propósito de favorecer su participación en el proceso político. El apoyo alcanzó organizaciones relacionadas con Sinn Féin y con sectores políticos lealistas.
Feeney también respaldó proyectos de educación integrada destinados a reunir en las mismas instituciones a estudiantes de comunidades distintas. Apoyó dos modalidades de educación entre comunidades: las escuelas integradas, en las que estudiantes protestantes y católicos se matriculaban conjuntamente, y la educación compartida, mediante la cual alumnos de distintas comunidades asistían a algunas clases o utilizaban instalaciones de otros centros. El Fondo de Educación Integrada recibió alrededor de ocho millones de libras para distintas iniciativas educativas.
Después del Acuerdo de Viernes Santo de 1998, Feeney continuó apoyando programas de reconciliación y desarrollo institucional. En 2007 fue invitado a Belfast con motivo de la formación de un gobierno compartido entre representantes unionistas y republicanos.
Feeney promovió un modelo conocido como "Giving While Living" (Donaciones en vida), basado en destinar el patrimonio a proyectos filantrópicos durante la vida del donante, en lugar de conservarlo para una fundación destinada a perpetuar su legado después de su muerte. Su decisión de transferir sus activos en 1984 y fijar una fecha para el cese de actividades de Atlantic, diferenció de las fundaciones concebidas para funcionar indefinidamente.
En 2010, Bill Gates, Melinda Gates y Warren Buffett impulsaron The Giving Pledge, una iniciativa mediante la cual personas con grandes fortunas se comprometían a dedicar la mayor parte de su patrimonio a fines filantrópicos. Feeney se incorporó a la iniciativa en febrero de 2011, cuando gran parte de su patrimonio ya había sido transferido a Atlantic.
Su modelo de donación en vida influyó en Gates y Buffett, quienes reconocieron públicamente esa influencia. En 2014, Buffett le entregó el Premio Forbes 400 a la Trayectoria Filantrópica (Forbes 400 Lifetime Achievement Award) durante un encuentro organizado por Forbes.
Atlantic concluyó la concesión de subvenciones en 2016 y posteriormente inició un periodo de cierre administrativo. El 14 de septiembre de 2020, Feeney firmó en San Francisco los documentos de disolución de la organización. El cierre formal se produjo después de cuatro décadas de actividad filantrópica y tras haber distribuido prácticamente todo el patrimonio de la fundación.
Feeney contrajo matrimonio con la ciudadana francesa Danielle Morali-Daninos en París en 1959. La pareja tuvo cinco hijos, cuatro mujeres y un varón, y se divorció durante la década de 1990. Tras su ruptura matrimonial, las siete propiedades familiares y una cantidad de dinero pasaron a su primera esposa como parte del acuerdo de separación. Posteriormente se casó con la alemana Helga Flaiz, quien había trabajado como su asistente.
En las últimas décadas de su vida no poseía vivienda ni automóvil y residía con Helga en un apartamento alquilado de dos dormitorios en San Francisco. Había reservado aproximadamente dos millones de dólares para sus necesidades personales y familiares después de transferir la mayor parte de su patrimonio.
Feeney murió el 9 de octubre de 2023 en San Francisco, a los 92 años. Le sobrevivieron su esposa Helga, sus cinco hijos y dieciséis nietos.
En 2012, las universidades de Irlanda e Irlanda del Norte le concedieron conjuntamente un doctorado honorífico en Derecho durante una ceremonia celebrada en el Castillo de Dublín. Ese mismo año recibió la Medalla de la Universidad de California en San Francisco por sus aportaciones relacionadas con la investigación y la atención sanitaria. En 2014 recibió el premio Forbes 400 por su trayectoria filantrópica.