| Papa | ||
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| León XIV | ||
| Desde el 8 de mayo de 2025 | ||
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| Titular de |
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| Sede | Archibasílica de San Juan de Letrán | |
| Residencia | Palacio Apostólico | |
| Tratamiento | Su santidad | |
| Duración | Vitalicio, salvo renuncia | |
| Designado por | Colegio Cardenalicio reunido en cónclave | |
| Creación | Siglo I (como Obispo de Roma) | |
| Primer titular | San Pedro | |
| Sitio web | vatican.va | |
Se conoce como papa —del latín tardío papa o papas, y estos del griego πάππας pápas, ‘padre’— al obispo de Roma o romano pontífice (en latín: Romanus Pontifex), que en la doctrina de la Iglesia católica es considerado sucesor del apóstol Pedro, cabeza del Colegio Episcopal, vicario de Cristo y pastor de la Iglesia universal en la tierra.
El papa es también soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano. En el ámbito internacional, la Santa Sede posee personalidad jurídica propia; el Código de Derecho Canónico reconoce a la Iglesia católica y a la Sede Apostólica como personas morales por la misma ordenación divina. A comienzos de 2026, 184 Estados mantenían relaciones diplomáticas con la Santa Sede, además de la Unión Europea y la Soberana Orden Militar de Malta.
El oficio pontificio recibe diversos títulos tradicionales e históricos, entre ellos los de sumo pontífice (en latín: summus pontifex), pontífice máximo (en latín: pontifex maximus), obispo de Roma, vicario de Cristo, sucesor del príncipe de los Apóstoles, primado de Italia, arzobispo y metropolitano de la provincia romana, soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano y siervo de los siervos de Dios (en latín: servus servorum Dei). El título histórico de patriarca de Occidente fue retirado del Anuario Pontificio en 2006 y volvió a figurar entre los títulos históricos en la edición de 2024.
Conforme a la tradición católica, el papado tiene su origen en Simón Pedro, apóstol de Jesús de Nazaret, a quien la Iglesia católica considera primer obispo de Roma y primer papa. Hasta el pontífice actual, la Iglesia católica enumera una lista de 267 papas en sus dos milenios de historia. Sin embargo, otras confesiones cristianas interpretan de manera diferente la primacía de Pedro, la sucesión romana y la autoridad del obispo de Roma.
Como supremo pastor de la Iglesia católica, el papa posee las facultades propias de todo obispo y, además, aquellas atribuidas al oficio petrino, como la potestad suprema, plena, inmediata y universal en la Iglesia. Entre sus funciones se encuentran la promulgación de documentos pontificios, la convocatoria de consistorios, el nombramiento de obispos, la creación de cardenales y la definición solemne de doctrinas de fe o moral cuando habla ex cathedra, conforme a la doctrina católica de la infalibilidad pontificia.
El papa es elegido por el Colegio Cardenalicio reunido en cónclave, conforme a la normativa especial de la constitución apostólica Universi Dominici Gregis, promulgada por Juan Pablo II en 1996 y modificada posteriormente por Benedicto XVI. El papa actual es León XIV, de nombre secular Robert Francis Prevost, elegido el 8 de mayo de 2025.
El término «papa» proviene de la voz griega πάππας (papas), originalmente ‘padre’ o ‘papá’. En el campo eclesiástico era usado antiguamente para referirse a los obispos en Asia Menor y fue tomado como título por el obispo de Alejandría desde mediados del siglo III. A partir del siglo XI en Occidente se usa de forma exclusiva para referirse al obispo de Roma.

Popularmente se ha difundido la idea de que PAPA sería un acrónimo latino de expresiones como Petri Apostoli Potestatem Accipiens. Esta explicación no corresponde a la etimología documentada del término, que procede del griego πάππας y del latín tardío papa o papas. La abreviatura tradicional del título papal puede aparecer como P. o PP., según usos eclesiásticos y editoriales.
Durante los primeros siglos de la historia del cristianismo, la expresión papa se usaba para dirigirse o referirse a los obispos, en especial a los metropolitas u obispos de diócesis mayores en extensión o importancia. Así, Cipriano de Cartago, por ejemplo, es llamado papa (cf. Epist. 8, 23, 30 etc.). La primera vez que se tiene constancia del empleo de esta expresión para el obispo de Roma es en una carta de Siricio (cf. Carta VI en PL 13, 1164), a fines del siglo IV. Sin embargo, seguía utilizándose indistintamente para otros obispos. Hay que esperar a Gregorio VII para un uso ya exclusivo del obispo de Roma. Así que el título de papa no es exclusivo de la Iglesia de Roma, pues era empleado antiguamente por los principales patriarcas, hasta que fue cayendo en desuso, conservándolo el patriarca de Occidente —obispo de Roma—, el de la Iglesia copta y el de la Iglesia ortodoxa de Alejandría. También existe el uso reverencial de la expresión latina papa para referirse a algunos presbíteros de tradición ortodoxa eslava.
La visión de la Iglesia católica de los relatos evangélicos en torno al apóstol Simón Pedro —conocido como san Pedro— resalta su preeminencia sobre los demás apóstoles: Jesús le da un nombre especial, Cefas —roca en arameo—, traducido al griego como πέτρος —Pedro—, el cual señalaría, según la interpretación católica, la futura misión del apóstol. Además, en los listados de apóstoles los evangelistas siempre lo nombran en primer lugar, incluso utilizando el título de «el primero». Con todo, el pasaje evangélico clave es Mateo 16, 13-20, donde Jesús hace entrega a Pedro de las «llaves del Reino de los Cielos» y se refiere a él como la piedra sobre la cual fundaría su Iglesia. Luego de la resurrección, Jesús vuelve a mencionar su papel: «Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas».
Por ello, según la Iglesia católica, el Evangelio reflejaría la voluntad de Jesucristo de que sus discípulos permanecieran unidos bajo la dirección de Pedro, tal y como sugiere el pasaje bíblico sucedido en Cesarea de Filipo, ciudad edificada sobre una terraza a los pies del monte Hermón:
Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.Mateo 16, 18-19
En los Hechos de los Apóstoles se mostraría el papel de dirección que tiene Pedro: se encarga de iniciar la elección del que tomaría el lugar de Judas, es el primero en salir a hablar después de la venida del Espíritu Santo, y el primero en hablar en el concilio de los apóstoles. Todo ello es interpretado por la Iglesia católica como muestra del papel y misión que Jesús dio a Pedro en relación con la Iglesia que él fundaría.
Por tales motivos, Pedro es considerado dentro de la Iglesia católica como el primer papa. Aunque en aquel tiempo no llevaba ese título, se le atribuye la misma función fundamental de primado apostólico.
Antes del Concilio de Nicea I, diversos textos de la literatura cristiana antigua fueron interpretados por la tradición católica como testimonios de la autoridad del obispo de Roma y de la primacía asociada a Pedro. Entre ellos se citan autores como Clemente de Roma, Tertuliano, Cipriano de Cartago y Orígenes.[cita requerida]
¿Se le ocultó algo a Pedro, que fue llamado piedra de la Iglesia que iba a ser edificada, que obtuvo las llaves del reino de los cielos y la potestad de desatar y atar en los cielos y en la tierra? Pero si te encuentras cerca de Italia, tienes Roma, de donde también para nosotros está pronta la autoridad. Qué feliz es esta Iglesia a la que los Apóstoles dieron, con su sangre, toda la doctrina, donde Pedro es igualado a la pasión del Señor.Tertuliano, De praescriptione haereticorum, XXII.2-4.
Y Pedro, sobre la cual la Iglesia es construida, contra la cual las puertas del infierno no prevalecerán, para manifestar la unidad estableció una cátedra, y con su autoridad dispuso que el origen de esta unidad empezase por uno. Cierto que lo mismo eran los demás Apóstoles que Pedro, adornados con la misma participación de honor y potestad, pero el principio dimana de la unidad. A Pedro se le da el primado, para que se manifieste que es una la Iglesia de Cristo.Cipriano de Cartago, De la unidad de la Iglesia, 4.5.
Y el Señor también en el Evangelio, cuando los discípulos lo abandonaron mientras él hablaba, tornándose hacia los doce, dijo: «¿también vosotros os iréis?»; entonces Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes la palabra de vida eterna; y creemos, y estamos seguros, de que eres el Hijo del Dios viviente». Aquí habla Pedro, sobre quien la Iglesia había de ser edificada.Cipriano de Cartago, Epístolas, 68:8.
Y Pedro, sobre la cual la Iglesia es construida, contra la cual las puertas del infierno no prevalecerán.Orígenes, Comentario sobre Juan, 5:3.
Estas son algunas de las principales citas bíblicas sobre las que se apoya el catolicismo para determinar el papel de Pedro y el papado:
—Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy?
Respondiendo Simón Pedro, dijo:
—Bienaventurado eres, Simón hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo».
—Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente.
Entonces le respondió Jesús:
Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; cerrará, y nadie abrirá.
Y subió a una de las barcas, que era de Simón, y le rogó que se alejara un poco de la tierra; y, sentándose, enseñaba desde la barca a las multitudes.
Dijo también el Señor:
Simón, Simón, he aquí que Satanás ha solicitado poder para zarandearlos como a trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falle; y tú, cuando te hayas vuelto, fortalece a tus hermanos.
Después de haber comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos?
Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo.
Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.
Él le dijo: Apacienta mis corderos.
Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?
Pedro le respondió: Sí Señor, tú sabes que te amo.
Le dijo: Pastorea mis ovejas.
Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás. ¿Me amas?
Pedro se entristeció de que le dijese por tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, Tú lo sabes todo; Tú sabes que te amo.

A partir del siglo XI[cita requerida], la Iglesia católica ha hecho énfasis en el origen de la sucesión apostólica a partir de Roma. Debe tenerse en cuenta que en los inicios de esta tradición el peso del Imperio romano se había trasladado a Bizancio. Sin embargo, Roma era el patriarcado que tenía la primacía sobre los demás patriarcas,[cita requerida] pues Constantinopla no fue elevada a patriarcado hasta el siglo V[cita requerida], y aun así no gozó de la autoridad espiritual que tenía Roma, principalmente con papas como san León Magno. Luego de la caída del Imperio romano de Occidente, la figura del obispo de Roma se volvió relevante también en lo político, siendo una de las instituciones que sobrevivieron a la caída de Roma.
Entre los argumentos de esta sucesión apostólica están las excavaciones arqueológicas realizadas en la segunda mitad del siglo XX bajo el altar mayor de la basílica de San Pedro. Estas probaron que la tumba sobre la que se edificó el templo, que presenta una inscripción que dice «Petrus» —Pedro en latín—, contiene restos del siglo I.
También pueden mencionarse otros testimonios escritos. La epístola de Clemente de Roma, dirigida hacia el año 98[cita requerida] a los fieles de Corinto, menciona el martirio de Pedro en Roma, así como el de Pablo. El hecho de que se dirija con autoridad a una Iglesia lejana, como lo era una griega, ha sido interpretado por algunos autores como indicio de que los cristianos reconocían una autoridad especial a la Iglesia de Roma.[cita requerida]
Veinte años más tarde —hacia 117—, el obispo Ignacio de Antioquía, cuya sede también era asociada a la memoria de Pedro,[cita requerida] escribió siete cartas a sus fieles mientras viajaba como condenado a muerte hacia Roma. En una de ellas pide a los cristianos romanos que no intercedan por su liberación, pero aclaró: «Yo no os mando como Pedro y Pablo». Ello se ha usado como testimonio de la tradición sobre la estancia de dichos apóstoles en la capital imperial.[cita requerida]
El Evangelio de Juan, redactado a fines del siglo I, cuando Pedro ya había muerto, no señala el lugar de su martirio, pero alude a la muerte de Pedro por martirio. Que el lugar es Roma puede deducirse, según algunos intérpretes, por los versículos finales de la primera carta de Pedro, que dice estar escrita en «Babilonia». La identificación entre Babilonia y Roma aparece en el Apocalipsis de Juan (14,8; 16) y en la literatura judía apocalíptica y rabínica.
Otro documento cristiano, la Ascensión de Isaías, redactado hacia el año 100[cita requerida], habla en estilo profético —documentando en realidad algo ocurrido en el pasado— y asegura que uno de los doce apóstoles será entregado en manos de «Beliar, el asesino de su madre» (Nerón). El Apocalipsis de Pedro, datable asimismo a principios del siglo II,[cita requerida] también habla del martirio de Pedro en Roma, al dirigirle esta frase: «Mira, Pedro, a ti te lo he revelado y expuesto todo. Marcha, pues, a la ciudad de la prostitución, y bebe el cáliz que yo te he anunciado».
Los testimonios sobre la muerte de Pedro en Roma continúan en Oriente, con el obispo Dionisio de Corinto (180); en Occidente, con Ireneo de Lyon —muerto en 208, discípulo de Policarpo de Esmirna, que a su vez había sido discípulo del apóstol Juan—, y en África, por Tertuliano —muerto en 220—. También se ha señalado que no se conoce una iglesia cristiana antigua que reivindicara para sí de modo alternativo la tradición del martirio de Pedro ni una voz contemporánea que la negara expresamente.
El gobierno jerárquico de la Iglesia católica se basa en la autoridad de los sucesores de los apóstoles, llamados obispos, reunidos en concilio bajo la autoridad del primero de los obispos. Para los católicos, este es el obispo de Roma, dado que Pedro fue simultáneamente considerado obispo de Roma y líder de los apóstoles.
Otras tradiciones cristianas difieren con respecto a la figura de Pedro. Algunas cuestionan el papel de Pedro como cabeza visible de la Iglesia; otras discuten que recibiese el título de obispo de Roma o que muriese en dicha ciudad.[cita requerida]
Según la doctrina católica, la legitimidad de los obispos se fundamenta en la transmisión de la autoridad espiritual de los apóstoles a sus sucesores. En el caso del primado apostólico de Roma, al igual que el resto de las sedes episcopales, su origen y antigüedad se apoyan en fuentes antiguas como Ireneo de Lyon (Adversus Haereses) y Eusebio de Cesarea (Historia Eclesiástica), quienes parecen coincidir en que tras el martirio y muerte del apóstol Pedro, el siguiente en ser elegido como obispo de Roma fue Lino, de quien no se tienen mayores informaciones sobre su vida, y que ambos autores identifican con aquel mencionado por san Pablo en sus cartas a Timoteo. Tal sucesión, como se ha dicho, se daría tras la muerte de Pedro, esto es, hacia los años 64-67 d. C.
Cabe destacar que dichos Padres de la Iglesia parecen aseverar además la primacía de la Iglesia de Roma, entre las demás existentes, por lo que Ireneo se limita a enumerar el listado de los obispos de dicha iglesia. Dichos catálogos son considerados dentro de la Iglesia católica como los listados más exactos de los primeros papas:
Luego de haber fundado y edificado la Iglesia los beatos Apóstoles, entregaron el servicio del episcopado a Lino: a este Lino lo recuerda Pablo en sus cartas a Timoteo. Anacleto lo sucedió. Después de él, en tercer lugar desde los Apóstoles, Clemente heredó el episcopado, el cual vio a los beatos Apóstoles y con ellos confirió, y tuvo ante los ojos la predicación y Tradición de los Apóstoles que todavía resonaba […]. A Clemente sucedió Evaristo, a Evaristo Alejandro, y luego, sexto a partir de los Apóstoles, fue constituido Sixto. En seguida Telésforo, el cual también sufrió gloriosamente el martirio; siguió Higinio, después Pío, después Aniceto. Habiendo Sotero sucedido a Aniceto, en este momento Eleuterio tiene el duodécimo lugar desde los Apóstoles.Ireneo de Lyon, Adversus Haereses III, 3.3.
Así, se ha establecido que posteriormente a Lino sucedió Anacleto, siguiendo la línea hasta Eleuterio, quien era el obispo de Roma en tiempos en que san Ireneo escribió el Adversus Haereses —hacia 180 d. C.—. De estos nombres cabe destacar el de Clemente de Roma, cuya existencia parece comprobada por la epístola atribuida a él, tanto por Eusebio como por Ireneo, y dirigida a una de las iglesias establecidas en Grecia llamada «Carta a los Corintios», en la que el autor saluda en nombre de «la Iglesia de Dios que reside en Roma», y en cuyo texto se reafirma la sucesión apostólica de todas las Iglesias, incluyendo la romana:
Y nuestros apóstoles sabían por nuestro Señor Jesucristo que habría contiendas sobre el nombramiento del cargo de obispo. Por cuya causa, habiendo recibido conocimiento completo de antemano, designaron a las personas mencionadas, y después proveyeron a continuación que si éstas durmieran, otros hombres aprobados les sucedieran en su servicio.Clemente de Roma, Epístola a los Corintios, XLIV.
Si bien la citada carta no hace una declaración explícita sobre el primado de la sede romana, algunos autores consideran significativo que se dirigiera a una comunidad distante, como la de Corinto, en un contexto de conflictos internos.
Actualmente, el papa ostenta oficialmente o históricamente los siguientes títulos:


La lista del Anuario Pontificio reconoce 265 papas y 267 papados; esto se debe a que Benedicto IX accedió en tres ocasiones al papado. De entre todos los papas, 42 han ejercido el pontificado durante menos de un año y 10 lo han ejercido durante más de 20 años. El papa con el pontificado más largo del que se tienen datos fidedignos fue Pío IX, que fue papa durante 31 años, siete meses y veintidós días (1846-1878). Se cree que el pontificado de san Pedro fue más largo, pero su duración exacta es difícil de determinar, ya que hay dudas sobre cuándo situar el comienzo: si en el momento de la muerte de Jesús, en torno el año 30, o en el de su llegada a Roma, hacia el 42. El papa con el pontificado más corto fue Urbano VII, que lo ejerció durante 12 días en septiembre de 1590.
Un número significativo de papas han sido reconocidos como santos, incluyendo a 52 de los primeros 54 papas, y otros están en proceso de canonización. Los primeros 31 papas (excepto Ceferino) murieron martirizados (véase lista de papas asesinados).
En la basílica de San Pablo Extramuros hay una galería de retratos de todos los sumos pontífices de la Iglesia católica hechos en mosaico sobre piedra y ubicados a lo largo de las naves y el crucero de la basílica. También existen espacios vacíos para albergar los retratos de los futuros papas.
| N.º | Pontífice | Nombre | Origen | Período | Notas |
|---|---|---|---|---|---|
| 1.º (259) |
PIVS Undecimus |
Ambrogio Damiano Achille Ratti (1857-1939) |
7 de junio de 1929-10 de febrero de 1939 (9 años, 8 meses y 3 días) |
Nació en el Reino de Lombardía-Venecia. Firmó el Tratado de Letrán con Italia (1929), estableciendo la Ciudad del Vaticano como Estado soberano. Inauguró la Radio Vaticano (1931), refundó la Pontificia Academia de las Ciencias (1936) e instituyó la festividad de Cristo Rey. Se opuso al nazismo y al comunismo. Lema: pax christi in regno christi (‘La paz de Cristo en el Reino de Cristo’) | |
| 2.º (260) |
PIVS Duodecimus |
Eugenio Maria Giuseppe Giovanni Pacelli (1876-1958) |
2 de marzo de 1939-9 de octubre de 1958 (19 años, 7 meses y 7 días) |
Primer papa nacido en la Italia unificada. Se le atribuye haber intervenido por la paz durante la Segunda Guerra Mundial; fue controvertido por sus reacciones ante el Holocausto. Redujo la mayoría cardenalicia italiana. Invocó la infalibilidad papal en la encíclica Munificentissimus Deus (1950), que define el dogma de la Asunción de María. Publicó la Humani generis (1950), primera encíclica que se refiere específicamente a la evolución biológica, en la que adoptó una postura neutral, aunque con reservas sobre la evolución humana. Mandó excavar las grutas vaticanas para aclarar si la tumba de San Pedro se encontraba bajo el altar de la basílica vaticana como decía la tradición. Declarado venerable el 19 de diciembre de 2009. Lema: opus justitiae pax (‘La paz, obra de la justicia’) | |
| 3.º (261) |
IOANNES Vicesimus Tertius |
Angelo Giuseppe Roncalli (1881-1963) |
28 de octubre de 1958-3 de junio de 1963 (4 años, 7 meses y 6 días) |
Italiano. Conocido como «el Papa Bueno», inauguró el Concilio Vaticano II (1962). Emitió la encíclica Pacem in terris (1963) sobre la paz y el desarme nuclear; e intervino por la paz durante la crisis de los misiles de Cuba (1962). Beatificado el 3 de septiembre de 2000 y canonizado el 27 de abril de 2014. Lema: obedientia et pax (‘Obediencia y paz’) | |
| 4.º (262) |
PAVLVS Sextus |
Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini (1897-1978) |
21 de junio de 1963-6 de agosto de 1978 (15 años, 1 mes y 15 días) |
Italiano. Último papa en ser coronado. Primer papa desde 1809 en viajar fuera de Italia. Clausuró el Concilio Vaticano II (1965). Emitió la encíclica Humanae vitae (1968), condenando la contracepción artificial. Revisó el misal romano (1969). Beatificado el 19 de octubre de 2014 y canonizado el 14 de octubre de 2018. Lema: in nomine domini (‘En el nombre del Señor’) | |
| 5.º (263) |
IOANNES PAVLVS Primus |
Albino Luciani (1912-1978) |
26 de agosto de 1978-28 de septiembre de 1978 (1 mes y 2 días) |
Italiano, fue el primer papa nacido en el siglo XX y el último italiano más reciente, de una sucesión de papas de ese origen que comenzó con Clemente VII en 1523. Conocido como «el Papa de la Sonrisa» o «el Papa de Septiembre». Abolió la coronación papal y optó por la inauguración papal. Primer papa desde Landón en adoptar un nombre papal que no se había usado antes; y primero con dos nombres, para honrar a sus dos predecesores inmediatos. Último en usar la silla gestatoria. Gobernó solamente durante 33 días, lo que constituye uno de pontificados más cortos de la historia, dando lugar al más reciente año de los tres papas, el primero desde 1605. Beatificado el 4 de septiembre de 2022. Lema: humilitas (‘Humildad’) | |
| 6.º (264) |
IOANNES PAVLVS Secundus |
Karol Józef Wojtyła (1920-2005) |
16 de octubre de 1978-2 de abril de 2005 (26 años, 5 meses y 17 días) |
Polaco, el primero de esa nacionalidad y el primero de origen eslavo. Primer papa no italiano desde Adriano VI (r. 1522-1523). Fue el papa más joven desde Pío IX. Viajó extensamente, visitando 129 países durante su pontificado. Es el tercer papa con el pontificado más largo, con casi 27 años, por detrás de san Pedro y Pío IX. Fundó la Jornada Mundial de la Juventud (1984) y la Pontificia Academia de Ciencias Sociales (1994). Primero en usar el papamóvil. Beatificado el 1 de mayo de 2011 y canonizado el 27 de abril de 2014. Lema: totus tuus (‘Todo tuyo’) | |
| 7.º (265) |
BENEDICTVS Sextus Decimus |
Joseph Aloisius Ratzinger (1927-2022) |
19 de abril de 2005-28 de febrero de 2013 (7 años, 10 meses y 9 días) |
Alemán, el primero de esa nacionalidad desde Esteban IX (r. 1057-1058). Promovió el uso del latín y reintrodujo varias vestimentas papales que habían caído en desuso. Elevó la misa tridentina a una posición más prominente (2007). Autorizó la formación de los ordinariatos anglicanos (2009). Primer papa en renunciar al papado desde Gregorio XII (1415); primero en hacerlo por voluntad propia desde Celestino V (1294), convirtiéndose en papa emérito. En 2022 falleció a los 95 años, siendo el papa más longevo registrado fehacientemente. Lema: cooperatores veritatis (‘Colaboradores de la verdad’) | |
| 8.º (266) |
FRANCISCVS |
Jorge Mario Bergoglio, S. J. (1936-2025) |
13 de marzo de 2013-21 de abril de 2025 (12 años, 1 mes y 8 días) |
Argentino; el primero nacido fuera de Europa desde Gregorio III (r. 731-741) y el primero de América; primer papa argentino, primero sudamericano y primero del hemisferio sur. Primer papa de un instituto religioso desde Gregorio XVI (1831-1846) y el primero de la Compañía de Jesús. Facilitó el deshielo cubano (2015-2017). Primer papa en visitar y celebrar una misa en la península arábiga, concretamente en Abu Dabi. Redujo la mayoría europea de cardenales, desplazando la membresía del Colegio Cardenalicio fuera de Europa. Canonizó a más santos que cualquiera de sus predecesores. Lema: miserando atque eligendo (‘Le miró con sentimiento de amor y le eligió’) | |
| 9.º (267) |
LEO Quartus Decimus |
Robert Francis Prevost, O. S. A. (n. 1955) |
8 de mayo de 2025-en el cargo (1 año, 5 meses y 6 días) |
Estadounidense y peruano, el primero con esas nacionalidades; el primer papa norteamericano y el segundo de América. Es el primero de un país angloparlante desde Adriano IV (r. 1154-1159), así como el primer papa nacido después de la Segunda Guerra Mundial. Perteneciente a la Orden de San Agustín. Lema: in illo uno unum (‘En el único Cristo somos uno’) |

A partir del siglo XII, la elección de pontífice romano se realiza mediante cónclaves, esto es, la reunión del Colegio cardenalicio en la que los cardenales eligen mediante escrutinio secreto al nuevo papa.
Conforme a la normatividad eclesiástica actual, el cargo de obispo de Roma queda libre solamente al morir o renunciar válidamente el pontífice en turno. A este periodo, en el que la Sede Apostólica queda sin titular, se le conoce como sede vacante, por lo que se convoca a cónclave para elegir nuevamente a la cabeza de la Iglesia católica.
Conforme al Código de Derecho Canónico, solamente el Colegio Cardenalicio tiene competencia para elegir al sumo pontífice, sin embargo deberá apegarse a la normatividad específica. Dicha normatividad es expedida por el sumo pontífice. La que rige actualmente se encuentra contenida en la Constitución apostólica Universi Dominici Gregis, expedida por el papa Juan Pablo II el 22 de febrero de 1996.
Según dicha constitución apostólica, y la normatividad general de la Iglesia, las peculiaridades de la elección pontificia son las siguientes:
Annuntio vobis gaudium magnum;
Habemus Papam:
Eminentissimum ac reverendissimum Dominum,
Dominum (nombre),
Sanctæ Romanæ Ecclesiæ Cardinalem (apellido),
Qui sibi nomen imposuit (nombre papal).Os anuncio un gran gozo:
Tenemos Papa:
El eminentísimo y reverendísimo señor,
señor (nombre),
cardenal de la Santa Iglesia Romana (apellido),
que ha adoptado como nombre (nombre papal).
A partir de la citada constitución apostólica de Juan Pablo II, la elección del nuevo obispo de Roma se realiza mediante escrutinio o voto secreto, realizado mediante papeletas donde se escribe el nombre del candidato, y mediante conteo hasta obtener la votación requerida de dos tercios de los votos de la totalidad de los electores. Por ello quedaron abolidas las elecciones conocidas como per acclamationem seu inspiratione y per compromissum, todavía previstas en la constitución apostólica Romano Pontifici Eligendo, de Pablo VI.
El oficio papal es vitalicio, salvo renuncia válida. El Código de Derecho Canónico establece que, si el romano pontífice renuncia a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, pero no que sea aceptada por nadie. En la historia reciente, Benedicto XVI anunció en 2013 su renuncia al pontificado, que se hizo efectiva el 28 de febrero de ese año.
A lo largo de los últimos siglos, la práctica habitual ha sido que los papas permanecieran en el cargo hasta la muerte. La renuncia de Benedicto XVI fue un hecho excepcional en la época contemporánea y el precedente más cercano desde Gregorio XII, quien renunció en 1415 durante el Cisma de Occidente.[cita requerida]
La infalibilidad no es entendida por la doctrina católica como un privilegio personal, sino como un atributo vinculado al oficio del papa en determinadas condiciones. Según esta doctrina, el papa es infalible cuando habla ex cathedra en materia de fe o de moral y define una doctrina que debe ser sostenida por toda la Iglesia.
Desde la antigüedad, el obispo de Roma tuvo cierta preeminencia al momento de establecer prácticas litúrgicas y dirimir controversias respecto a puntos discutidos de doctrina señalando las directrices a seguir (ortodoxia). Sin embargo, se dieron casos en los que las opiniones del obispo romano eran ignoradas o rechazadas, como aconteció respecto a la disputa acerca de la celebración de la Pascua conforme a la práctica conocida como cuartodecimal en tiempos del papa Víctor I.[cita requerida]
No obstante, no fue sino hasta la Reforma protestante cuando resultó necesario establecer teológicamente la capacidad del sumo pontífice para definir la doctrina a seguir dentro de la Iglesia católica, ante la constante crítica de los reformados. Dicha definición llegó en 1870, con la Constitución dogmática Pastor Aeternus, redactada dentro del Concilio Vaticano I, que estableció la infalibilidad papal de la siguiente manera:
El Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, esto es, cuando en el ejercicio de su oficio de pastor y maestro de todos los cristianos, en virtud de su suprema autoridad apostólica, define una doctrina de fe o costumbres como que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por esto, dichas definiciones del Romano Pontífice son en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia, irreformables.Constitución dogmática Pastor Aeternus.
Posteriormente, dicha facultad fue ratificada dentro del Concilio Vaticano II, en la constitución dogmática Lumen gentium.
Tras la definición teológica, esta facultad ha sido usada de modo solemne por el papa Pío XII para la definición del dogma de la Asunción de la Virgen María en 1950.[cita requerida]
No obstante que en siglos pasados el nombramiento de cardenales fue disputado entre jerarquías eclesiásticas y hasta civiles, en la actualidad la elección y promoción al grado cardenalicio compete de manera exclusiva al sumo pontífice, quien los elige de entre varones que hayan recibido al menos el presbiterado; si no son obispos, deben ser consagrados como tales, salvo dispensa pontificia en determinados casos. Su nombramiento se hace público mediante su anuncio en consistorio, esto es, ante el Colegio Cardenalicio.
El obispo de Roma tiene la facultad de designar a un cardenal anunciando su creación pero reservándose el nombre del mismo; este tipo de elección se conoce con el nombre latino de in pectore. En este caso, las facultades del cardenal comienzan desde el día en que el pontífice hace público su nombre. Una vez publicados en consistorio, los cardenales pasan a formar parte del Colegio Cardenalicio, por medio del cual asisten al romano pontífice en el gobierno de la Iglesia y participan, si son electores, en la elección del próximo pontífice.


También se llaman «papas» a quienes lideran otras Iglesias cristianas distintas a la católica:
Al superior general de la Compañía de Jesús se le conoce popularmente como el «papa negro» debido a que en dicha orden se usa sotana negra, incluyendo al superior general. Desde Inocencio V, que fue el primer papa dominico y quiso seguir vistiendo el hábito blanco de la Orden de Predicadores, de la que procedía, el papa lleva tradicionalmente sotana blanca.
El papa copto, oficialmente denominado papa de Alejandría y patriarca de la sede de san Marcos, es el papa de la Iglesia copta ortodoxa. El papa n.º 118 es Teodoro II, elegido el 18 de noviembre de 2012.