| Lomo de Mena | ||
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| localidad | ||
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Iglesia parroquial de la Santa Cruz | ||
| Ubicación de Lomo de Mena en España | ||
| Ubicación de Lomo de Mena en la provincia de Santa Cruz de Tenerife | ||
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| País |
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| • Com. autónoma |
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| • Provincia | Santa Cruz de Tenerife | |
| • Isla |
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| • Municipio | Güímar | |
| Ubicación | 28°16′17″N 16°25′07″O / 28.271387391658, -16.418610080471 | |
| • Altitud | 565 m | |
| Población | 275 hab. (INE 2025) | |
Lomo de Mena es una localidad española del municipio de Güímar, situado en la comarca histórica de Agache, en el sureste de la isla de Tenerife, comunidad autónoma de Canarias. Se encuentra en las medianías del sector meridional del término municipal, entre las localidades de La Medida y El Escobonal, junto a la carretera general del Sur.
El origen de su nombre está vinculado a la familia de Gonzalo de Mena, establecida en el lugar a comienzos del siglo XVII. El pueblo adquirió su configuración actual mediante la incorporación de diversos asentamientos históricos, especialmente el antiguo caserío de Los Asientos, integrada en Lomo de Mena hacia 1910. Desde entonces llegó a constituir, por su población, el segundo núcleo de las medianías de Agache, después de El Escobonal.
Su desarrollo histórico estuvo estrechamente relacionado con la agricultura de las medianías, favorecida durante el siglo XX por la construcción del Canal de Güímar. Entre las instituciones locales destacó la Cooperativa Agrícola «El Calvario», fundada en 1968, que desempeñó un papel destacado en la comercialización de la producción agrícola de Agache.
El topónimo Lomo de Mena hace referencia al accidente geográfico sobre el que se estableció la familia Mena, cuyo apellido terminó dando nombre al lugar. Según el historiador Octavio Rodríguez Delgado, Gonzalo de Mena, natural de Icod de los Vinos, contrajo matrimonio hacia 1610 con Francisca González y construyó su vivienda en el actual camino del Arrastradero Arriba. La casa familiar, conservada hasta la actualidad, dio nombre inicialmente al lomo y, posteriormente, al conjunto del pueblo.
La denominación constituye, por tanto, un antropónimo incorporado a la toponimia local. El término lomo, frecuente en la toponimia canaria, designa una elevación alargada del terreno, habitualmente situada entre barrancos.
La Academia Canaria de la Lengua recoge el gentilicio «agachero, -ra» asociado a Agache y, específicamente, a Lomo de Mena. No obstante, dicha denominación también se emplea para referirse de forma general a los habitantes de la comarca.
Lomo de Mena se encuentra en las medianías de Güímar, a una altitud aproximada de 565 metros sobre el nivel del mar. Su entorno presenta el relieve característico de la comarca de Agache, formado por lomos y barrancos que descienden desde las zonas altas del municipio hacia la costa.
El núcleo se articula en torno a la carretera general del Sur y a diversos caminos y calles que conectan los antiguos asentamientos integrados en el pueblo, entre ellos Arrastradero Arriba, Arrastradero Abajo, El Calvario, El Relleno, El Moralito, Lomo del Bueno, Lomo de Pablo y La Caseta.
El paisaje tradicional se caracteriza por las pequeñas explotaciones agrícolas, los bancales y los terrenos acondicionados con jable, utilizados históricamente para el cultivo de productos agrícolas en las medianías del sureste de Tenerife.
El territorio histórico vinculado a Lomo de Mena se extiende también hacia sectores costeros, si bien estos han adquirido posteriormente denominaciones y delimitaciones estadísticas propias, como Balandra-Los Picos.
El territorio de Agache, en el que se encuentra Lomo de Mena, pertenecía durante la época prehispánica al menceyato de Güímar. Tras la conquista castellana de Tenerife, la explotación de los recursos agrícolas y forestales favoreció la aparición de distintos asentamientos en las medianías de la comarca.
El origen del caserío de Lomo de Mena se relaciona con el establecimiento de Gonzalo de Mena y Francisca González a comienzos del siglo XVII. La vivienda familiar se levantó en el actual Arrastradero Arriba y constituyó uno de los primeros elementos de referencia del poblamiento local.
La primera referencia estadística conocida del lugar corresponde al censo de 1833, cuando Lomo de Mena figuraba como una calle de El Escobonal, con siete familias y 37 habitantes. En el nomenclátor de 1860 aparecía ya como caserío diferenciado, situado a unos 6,3 kilómetros de la cabecera municipal y formado por seis edificios de una planta, uno de dos y nueve cuevas-vivienda, con un total de 29 habitantes.
La configuración actual de Lomo de Mena es resultado de la integración de distintas entidades de población que en determinados momentos figuraron separadamente en los nomenclátores municipales.
La más importante fue Los Asientos, documentada desde 1845 con la categoría de aldea. En 1860 contaba con 110 habitantes, mientras que Lomo de Mena tenía únicamente 29. Los Asientos siguió apareciendo como entidad independiente a comienzos del siglo XX y registró 168 habitantes en 1900. Hacia 1910 quedó incorporada a Lomo de Mena, que pasó a convertirse en la segunda entidad de población más importante de Agache.
También existieron otros pequeños asentamientos diferenciados:
La importancia del poblamiento tradicional en cuevas queda reflejada en el recuento de 1910, cuando el núcleo ya unificado contaba con 53 casas y 39 cuevas-vivienda.
Durante el siglo XIX, los distintos núcleos de Agache dependían administrativamente del Ayuntamiento de Güímar, aunque contaban con representantes locales encargados de trasladar las necesidades del vecindario.
En 1894 se nombró por primera vez un alcalde de barrio específico para Lomo de Mena. Este cargo era desempeñado por un delegado del alcalde de Güímar, que ejercía funciones de representación y gestión de asuntos locales.
Entre los alcaldes de barrio que ejercieron entre 1894 y 1936 se encontraron Tomás García Duque, Miguel Rodríguez Pérez, Pedro Castro Díaz, Santiago Díaz García, Agustín López Campos y Julián Morales García. Destacó especialmente Hermenegildo Rodríguez Pérez, que desempeñó el cargo durante tres períodos: 1905-1908, 1922-1930 y 1931-1936.
Hermenegildo Rodríguez Pérez (1873-1973), agricultor y antiguo emigrante en Cuba, participó asimismo en la Asociación Pro-Cultural del Escobonal, organización vinculada al movimiento que promovió la segregación de Agache del municipio de Güímar durante la Segunda República. También impulsó la construcción de la primera ermita de la Santa Cruz y, en reconocimiento a su trayectoria, una calle del pueblo recibió su nombre.
La enseñanza en Lomo de Mena estuvo inicialmente vinculada a los centros existentes en Güímar y, posteriormente, a los de El Escobonal y La Medida.
En 1926, el maestro Enrique Pérez Cantón abrió una escuela particular en el pueblo. Al año siguiente, el 20 de octubre de 1927, comenzó a funcionar la primera escuela pública mixta, cuya primera maestra fue Leonor G. de Armas del Castillo. En 1932 se estableció una segunda escuela, inicialmente dirigida por Domingo Chico González.
En 1960 se inauguró un nuevo edificio escolar, con dos unidades y viviendas para los maestros. El centro permaneció en funcionamiento hasta febrero de 1998, cuando fue clausurado debido al descenso de la matrícula escolar y sus alumnos pasaron a escolarizarse en El Escobonal.
La llegada de los servicios básicos fue progresiva. El abastecimiento domiciliario de agua potable quedó implantado a mediados de 1964, mientras que la electrificación del pueblo se inauguró el 5 de enero de 1967. La extensión de la red telefónica a los domicilios particulares se produjo durante las décadas posteriores.
Durante buena parte del siglo XX, la agricultura constituyó la principal actividad económica del pueblo. La llegada del agua procedente de las galerías del valle de Güímar, transportada mediante el Canal de Güímar, permitió intensificar los cultivos y ampliar las posibilidades del regadío.
En 1968 se constituyó la Cooperativa Agrícola El Calvario, presidida inicialmente por Cecilio García Dorta. La entidad llegó a reunir aproximadamente quinientos socios de Agache y el valle de Güímar, dedicándose especialmente a la comercialización de tomates y papas, así como al suministro de productos agrícolas a sus asociados.
La cooperativa alcanzó una actividad considerable y proporcionó empleo durante las campañas agrícolas. Sin embargo, el descenso de la producción de la comarca condujo a su cierre hacia 2015.
La vida cultural también experimentó un proceso de organización progresiva. Hacia 1942 se fundó la sociedad recreativa «C. D. Juventud», que organizaba bailes y representaciones teatrales. En 1969 comenzó a funcionar el teleclub «Nuestro Pequeño Mundo», transformado posteriormente en centro cultural y recreativo.
Este movimiento asociativo culminó con la construcción del Centro Cultural Los Asientos, inaugurado durante las fiestas patronales de 1991, con aportaciones económicas y trabajo de los vecinos, además de financiación pública.
La evolución demográfica de Lomo de Mena estuvo marcada por el crecimiento del poblamiento agrícola durante los siglos XIX y primera mitad del XX, seguido de una importante disminución de habitantes.
La población alcanzó su máximo histórico documentado en 1940, con 622 habitantes. En 1970 había descendido a 476 personas y, durante las últimas décadas del siglo XX, continuó reduciéndose hasta estabilizarse en torno a los 250-300 habitantes.
| Año | Habitantes | Observaciones |
|---|---|---|
| 1833 | 37 | Figuraba como calle de El Escobonal. |
| 1860 | 29 | Caserío diferenciado; Los Asientos aún constituía otra entidad. |
| 1940 | 622 | Máximo histórico documentado. |
| 1970 | 476 | Censo de población. |
Los recuentos anteriores deben interpretarse teniendo en cuenta las modificaciones experimentadas por los límites y la composición de las entidades de población. En particular, las cifras de 1833 y 1860 no corresponden al mismo ámbito territorial que las posteriores a la integración de Los Asientos y otros caseríos.
Según los datos del Instituto Canario de Estadística (ISTAC), Lomo de Mena registraba 292 habitantes en 2000. Durante las primeras décadas del siglo XXI, su población osciló en torno a los 250-290 habitantes.
| Año | Habitantes |
|---|---|
| 2000 | 292 |
| 2005 | 283 |
| 2010 | 250 |
| 2015 | 267 |
| 2020 | 267 |
| 2024 | 284 |
| 2025 | 275 |
Los datos correspondientes al período 2000-2020 proceden de la serie histórica del padrón municipal, mientras que las cifras de 2024 y 2025 se obtienen del censo anual de población. Las diferencias metodológicas entre ambas operaciones deben tenerse en cuenta al comparar sus resultados.
A 1 de enero de 2025, Lomo de Mena contaba con 275 habitantes, de los cuales 136 eran hombres y 139 mujeres.
La economía tradicional de Lomo de Mena estuvo basada principalmente en la agricultura, mediante explotaciones familiares distribuidas por los lomos y terrenos abancalados de las medianías.
Entre los principales cultivos destacaron la papa y el tomate, cuya producción experimentó un importante desarrollo durante el siglo XX con la ampliación del regadío. La utilización del jable y la construcción de bancales permitieron adaptar las explotaciones a las características del terreno.
La construcción del Canal de Güímar constituyó un factor destacado en la transformación agrícola del pueblo, al permitir el transporte de agua desde las galerías del valle hacia las zonas cultivadas de Agache.
La Cooperativa Agrícola El Calvario, fundada en 1968, fue durante varias décadas una de las principales instituciones económicas de Lomo de Mena y de la comarca. Además de comercializar la producción de sus asociados, suministraba semillas, abonos y otros materiales agrícolas. Su desaparición hacia 2015 estuvo relacionada con la disminución de la actividad agrícola tradicional.
Lomo de Mena conserva distintos elementos arquitectónicos, hidráulicos y etnográficos vinculados a su historia agrícola y al desarrollo de sus comunicaciones.
La Casa de los Mena es una de las construcciones más antiguas y representativas del pueblo. Fue levantada a comienzos del siglo XVII por Gonzalo de Mena y Francisca González, cuya familia dio nombre al núcleo de población.
Situada en el camino del Arrastradero Arriba, presenta una planta irregular y dos alturas, con muros de piedra y cubierta tradicional de teja. En una de sus fachadas se colocó una placa conmemorativa dedicada a los primeros pobladores vinculados al origen del caserío.
El acueducto de Lomo de Mena forma parte del antiguo Canal de Güímar, una infraestructura hidráulica construida a finales de la década de 1920 para transportar agua desde las galerías del valle de Güímar hacia las explotaciones agrícolas del sur del municipio.
La conducción llegó a El Escobonal en 1930 y posteriormente se prolongó hacia Fasnia.
El acueducto tiene aproximadamente 150 metros de longitud y se apoya sobre una treintena de pilares separados entre sí por unos cinco metros. Está construido con piedra y cemento y salva un desnivel que, en su punto de mayor altura, supera ligeramente los diez metros.
Se encuentra entre los sectores de Caseta de Abajo y Casa Blanca y constituye uno de los principales testimonios de la ingeniería hidráulica vinculada a la agricultura de Agache.
La Caseta del Caminero de Lomo de Mena es una construcción vinculada a la apertura y mantenimiento de la antigua carretera general del Sur.
Fue edificada entre 1881 y 1885 para servir de residencia al trabajador encargado de conservar el tramo correspondiente de la carretera. Como otras construcciones semejantes, combinaba espacios destinados a vivienda con dependencias utilizadas para guardar herramientas y materiales de trabajo.
Situada en el camino de Lomo Caseta Arriba, constituye un ejemplo de la arquitectura funcional asociada al desarrollo de las comunicaciones terrestres en Tenerife durante el siglo XIX.
La iglesia de la Santa Cruz es el principal edificio religioso de Lomo de Mena.
Su origen se encuentra en un calvario construido hacia 1876 junto al antiguo camino del Arrastradero de Abajo. En 1900 fue trasladado a una ubicación más céntrica, en el entorno de la actual plaza del pueblo.
Sobre aquel emplazamiento, los vecinos construyeron una capilla mediante donaciones y trabajo comunitario, bajo el impulso de Hermenegildo Rodríguez Pérez. La ermita fue bendecida el 29 de mayo de 1932 por Domingo Pérez Cáceres, entonces párroco de Güímar y encargado de la parroquia de San José de El Escobonal.
El 21 de junio de 1975 se decretó la creación de la parroquia de la Santa Cruz, que comenzó a funcionar de manera efectiva el 1 de marzo de 1977, tras su segregación de la parroquia de San Antonio de Padua de La Medida.
Debido al reducido tamaño y al deterioro de la antigua ermita, en 1987 comenzó a construirse una nueva iglesia. El templo y la plaza ampliada fueron inaugurados el 3 de mayo de 1991 por el obispo Damián Iguacen Borau. La antigua capilla fue demolida durante este proceso.
En 1993 se bendijo una cripta situada bajo el nuevo templo.
La iglesia alberga asimismo una imagen de santo Hermano Pedro, realizada por el escultor güimarero Carlos Gustavo Rodríguez Díaz y bendecida en 2006. En el exterior se plantó en 2009 un ejemplar de esquisúchil, árbol relacionado con la tradición devocional del santo.
Las principales fiestas de Lomo de Mena se celebran en honor a la Santa Cruz, cuya festividad tiene lugar el 3 de mayo. Los actos incluyen celebraciones religiosas, procesiones, enrames, actividades culturales y encuentros vecinales.
También se celebran las fiestas de la Virgen del Carmen, en julio, y las dedicadas a San Andrés, en noviembre. Entre las tradiciones religiosas documentadas figura asimismo la celebración de un vía crucis durante la Semana Santa.
La programación festiva ha incorporado actividades populares como concursos de cruces, actuaciones musicales y el denominado «Baile de la Lona».
El asociacionismo vecinal ha desempeñado un papel destacado en la historia contemporánea de Lomo de Mena.
Durante la primera mitad del siglo XX existieron espacios recreativos en los que se celebraban bailes y representaciones teatrales. Posteriormente, la creación del teleclub «Nuestro Pequeño Mundo» en 1969 favoreció la organización de actividades sociales y culturales.
El actual Centro Cultural Los Asientos, inaugurado en 1991, tomó su nombre de la antigua entidad de población integrada en Lomo de Mena y se convirtió en un espacio para las actividades colectivas del pueblo.
La lucha canaria cuenta con una tradición documentada en Lomo de Mena desde la década de 1930.
A finales de los años cuarenta se organizó el club «Aires de Agache», integrado por luchadores de Lomo de Mena, La Medida y Pájara. Posteriormente surgió el «C. L. Calvario», equipo juvenil organizado hacia 1956 y desaparecido en 1961.
Hacia 1985 se creó el «C. L. Agache», con la participación de vecinos de los tres pueblos. Esta agrupación constituyó un espacio deportivo compartido para las localidades de las medianías de Agache.
Entre los luchadores nacidos en Lomo de Mena destacó Mariano Díaz Hernández, cuyo nombre lleva el terrero municipal de lucha canaria de Güímar.
La principal vía de acceso a Lomo de Mena es la carretera general del Sur (TF-28), que comunica el pueblo con Güímar y con las restantes localidades de las medianías del sureste de Tenerife.
La llegada de esta carretera hacia 1880 supuso una transformación de las comunicaciones del pueblo, anteriormente dependientes de los caminos tradicionales, entre ellos el Camino Real y el camino del Arrastradero.
Lomo de Mena dispone de conexiones mediante las siguientes líneas de la empresa TITSA:
| Línea | Trayecto | Horarios |
|---|---|---|
| 033 | Güímar – Fasnia – La Sombrera | Consultar |
| 035 | Güímar – Granadilla de Abona, por Fasnia y Arico | Consultar |