La escuela de Baden, también denominada escuela sudoccidental del neokantismo, fue una corriente del neokantismo alemán desarrollada entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Sus principales representantes fueron Wilhelm Windelband, Heinrich Rickert, Emil Lask y Bruno Bauch. Se caracterizó por su interés en la filosofía de los valores, la validez del conocimiento y la fundamentación de las ciencias históricas y culturales.
Su denominación procede de la región alemana de Baden, donde se encuentran las universidades de Friburgo y Heidelberg. Junto con la escuela de Marburgo, constituyó uno de los principales núcleos del movimiento neokantiano.
Entre sus antecedentes destaca Hermann Lotze, cuya distinción entre los procesos psicológicos del pensamiento y la validez de sus contenidos influyó en Windelband. El ensayo de este último Método crítico o método genético (1883) formuló algunas de las orientaciones fundamentales de la escuela.
Rickert desarrolló sistemáticamente sus problemas epistemológicos y metodológicos. Lask elaboró una posición propia sobre las categorías y el juicio en Die Logik der Philosophie und die Kategorienlehre (1911) y Die Lehre vom Urteil (1912).
Windelband concibió la filosofía como una investigación de los principios normativos del conocimiento, la acción y la experiencia estética. Desde esta perspectiva, explicar cómo surge una creencia no equivale a justificar su validez: la descripción de hechos psicológicos o históricos no basta para fundamentar normas.
La noción de valor no se limitaba, por tanto, a la moral. La verdad constituía también una orientación normativa del conocimiento. La escuela distinguía entre la existencia efectiva de los actos de pensamiento y la validez que estos pretendían alcanzar.
Tanto la escuela de Baden como la de Marburgo rechazaron el psicologismo. Los principios que permiten distinguir un conocimiento válido de uno inválido no podían reducirse a regularidades empíricas del funcionamiento de la mente humana.
En su discurso Historia y ciencia natural (1894), Windelband distinguió dos orientaciones metodológicas: la nomotética, dirigida a establecer leyes generales, y la idiográfica, orientada al conocimiento de acontecimientos individuales e irrepetibles. Esta distinción atendía al propósito de la investigación, no exclusivamente a la naturaleza de sus objetos.
Rickert desarrolló esta propuesta mediante la distinción entre la formación generalizadora de conceptos de las ciencias naturales y la formación individualizadora de las ciencias históricas. La relación con valores culturales permitía seleccionar los aspectos históricamente significativos de una realidad inabarcable en todos sus detalles.
Para Rickert, la relación con valores debía distinguirse del juicio de valor. Investigar la importancia cultural de un acontecimiento no exigía aprobarlo o condenarlo. Esta distinción buscaba explicar cómo las ciencias históricas podían estudiar fenómenos vinculados a valores sin convertirse en valoraciones personales del investigador.
Ambas escuelas compartían la investigación de las condiciones de validez del conocimiento. Mientras que Marburgo concedió especial importancia a la fundamentación de las ciencias matemáticas y naturales, Baden destacó los problemas de la historia, los valores y la cultura. Esta diferencia de orientación no suponía una separación absoluta de sus intereses filosóficos.