| Batalla de Olleros | ||||
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| Parte de la conquista del Imperio inca | ||||
| Fecha | 15 de noviembre de 1536 | |||
| Lugar | Olleros, Perú | |||
| Resultado | Victoria española | |||
| Beligerantes | ||||
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| Comandantes | ||||
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| Fuerzas en combate | ||||
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La batalla de Olleros fue un enfrentamiento ocurrido el 15 de noviembre de 1537, en el contexto de la conquista del Imperio incaico. El choque ocurrió la localidad de Olleros y el resultado final fue un triunfo español.
Después de superar el asedio de Lima, el conquistador español Francisco Pizarro decidió mandar a Alonso de Alvarado junto a un importante destacamento de 350 españoles y miles de indios auxiliares con dirección a Cusco para socorrer a los sitiados.
El primero de los choques se dio en Pachacamac, donde, después de batir a las tropas acantonadas ahí al mando de Tisoc la expedición española se adentraría en la serranía, llegaron a la región de Jauja a la que se le sumarían contingentes huancas luego de un pequeño choque con tropas incaicas
Illa Túpac y Paukar Waman decidirían dar batalla en Olleros para retrasar a la columna española y permitir a Manco Inca tomar Cusco.
El 15 de noviembre de 1537, las tropas de Alonso de Alvarado se enfrentaron a contingentes incas en Olleros. El combate fue particularmente intenso pero de poca duración, acabando con la derrota de los rebeldes. Llegaron a capturarse a 1000 orejones los cuales acabarían ejecutados, en muchos casos, por curacas huancas.
Después de ganado el enfrentamiento, y reunido todo el ejército de Alvarado en Jauja, decidió seguir la marcha hacia el Cuzco. Eran más de quinientos hombres los que partían, pues habían sido reforzados con cerca de 200 españoles que llevó a Jauja Gomes de Tordoya. Por esa misma época parten de Lima otras expediciones menores para pacificar las vecindades, especialmente hasta Chincha y Huarochirí
En esta serie de enfrentamientos los españoles parecen haber sufrido alrededor de 40 muertos.
La batalla consolidó el control español y de sus aliados indígenas en la sierra central, debilitando la presencia de fuerzas leales a Manco Inca en la región. La derrota en Olleros y la posterior represión contribuyeron a asegurar la ruta entre la sierra central y el Cusco, permitiendo que la columna de Alvarado siga su marcha hacia el sur.