| Batalla de Yuramayo | ||||
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| Parte de la conquista del Perú | ||||
| Fecha | noviembre, 1538 | |||
| Lugar | Este de Jauja, Perú | |||
| Resultado | Victoria incaica | |||
| Beligerantes | ||||
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| Comandantes | ||||
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| Fuerzas en combate | ||||
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La batalla de Yuramayo fue un enfrentamiento ocurrido durante la conquista del Imperio incaico entre una expedición española con el ejército de Manco Inca al mando de Paukar Waman y Yuncallo. Ocurrió en Yuramayo, en la región selvática al este de Jauja y acabó con una victoria incaica.
Después de fallar en el intento de tomar Cusco, Manco Inca se refugió en la región de Vilcabamba, en la provincia de Vitcos, donde fundó un asentamiento seguro para reorganizar sus tropas, consiente de que los españoles habían ocupado grandes regiones de los Andes. Sin embargo, se enteró de que una columna española planeaba atacarlo entrando por la retaguardia a través de Tupac Rupa, un camino difícil y no fortificado.
Para interceptarlos, Manco Inca, mandó a sus generales Paucar Huaman y Yuncallo con numerosos guerreros indígenas con el propósito de enfrentarse a la expedición antes de que llegara a Vilcabamba.
La columna española estaba formada por 160 soldados españoles, aunque algunos elevan la cifra a 170, además de un contingente de 2 000 huancas. Los ejércitos incaicos planearon esperar a que la expedición se adentrara en la región selvática, aprovechando el terreno áspero para desgastar a los enemigos antes del combate.
El plan resultó exitoso. Tras recorrer montañas, ríos y selvas difíciles, la expedición española se encontraba agotada cuando los incas atacaron en Yuramayo, derrotando a la columna sin dificultades mayores. Apenas 18 españoles lograron escapar, acompañados por un número considerable de aliados huancas. Estos supervivientes se refugiaron en un cerrillo cercano al pueblo de Comas, donde intentaron reorganizarse.
Los incas, decididos a aniquilar completamente a la expedición, atacaron también esta posición. Sin embargo, los hispano-huancas lograron repeler el ataque, matando en el enfrentamiento al capitán Yuncallo, una pérdida significativa para el bando incaico, ya que era considerado un líder valiente y fundamental en la campaña.
A pesar de este revés , los incas lograron su objetivo principal: impedir la entrada de los españoles en Vitcos y asestar un golpe demoledor a la expedición. Tras la victoria, Paukar Waman recogió el despojo hallado en el campo de batalla, donde yacían numerosos españoles muertos, y regresó con los suyos a Vilcabamba, donde sería recibido por Manco Inca con grandes honores y muestras de reconocimiento.
Después de la batalla, los incas continuaron realizando ataques de guerrilla en caminos y poblaciones cercanas, como Limatambo, Andahuaylas y Curahuasi, dificultando el tránsito de los españoles por la región.
El triunfo en Yuramayo, junto con la victoria previa en Oncoy, envalentonó a Manco Inca, quien luego emprendió una expedición punitiva contra Jauja para castigar a los huancas por su colaboración con los españoles. Paralelamente, despachó a sus comandantes hacia el sur con el propósito de fomentar una insurrección en la región del Collao.
Estas acciones formaban parte de un plan estratégico más amplio de Manco Inca para organizar una nueva insurrección contra los españoles a lo largo de los Andes, desde el río Marañón hasta el sureste del actual Bolivia y Chile, buscando expulsar a los europeos del territorio andino.